Alcobendas aprueba 15 rebajas fiscales que ahorrarán 5,5 millones a los vecinos

Las bonificaciones, que entrarán en vigor en 2027, incluyen descuentos para familias numerosas, pequeños comercios y vehículos históricos. El consistorio calcula un ahorro global de 5,5 millones solo el primer año.

El Pleno de Alcobendas ha dado luz verde a quince rebajas fiscales que veremos reflejadas en las ordenanzas de 2027. La suma de todas ellas supondrá un ahorro de 5,5 millones de euros para los vecinos del municipio, según el cálculo del propio Ayuntamiento. La concejala de Economía, Marta Martín, calificó la medida como ‘la rebaja fiscal más ambiciosa de la historia de Alcobendas’ y la enmarcó en un plan de legislatura que pretende acumular 34 millones de euros en alivio fiscal a lo largo de cuatro años.

La propuesta salió adelante con un respaldo mayoritario y se estructura en cuatro grandes bloques. El primero, de alcance general, mejora la bonificación por domiciliación de recibos, que sube al 5 %, e introduce hasta un 3 % de descuento en los tributos que se acojan al programa Aplaza 6. Son medidas pensadas para abaratar la carga administrativa de cualquiera que tribute en Alcobendas.

Los cuatro bloques que pintan la rebaja más amplia del municipio

El segundo bloque mira directamente a las familias. Quienes cuenten con título de familia numerosa y realicen compostaje doméstico podrán acceder a un descuento de hasta el 15 % en la tasa de basuras. En el extremo de la renta, se contempla una bonificación de hasta el 90 % para personas vulnerables o en riesgo de exclusión social. La tercera pata beneficia al tejido económico de proximidad: los locales de menos de 70 metros cuadrados que sean pequeños comercios, pymes o autónomos verán reducidas sus facturas fiscales. Además, se reconoce un descuento en la tasa de basura a aquellos establecimientos que recojan el cartón mediante el sistema puerta a puerta, un guiño a la sostenibilidad que ya se aplica en otros municipios madrileños.

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El cuarto apartado va dirigido a los vehículos. Los históricos quedan exentos al 100 % del impuesto de circulación y los que superen los 25 años de antigüedad obtienen una rebaja del 25 %. La lógica municipal es premiar el mantenimiento del patrimonio automovilístico y, de paso, aliviar el coste de tener un coche que, por edad, circula poco.

Junto con el paquete fiscal, el Pleno despachó otros asuntos que completan una sesión densa. Se aprobaron dos mociones sobre las polémicas pantallas acústicas de la A‐1 instaladas por el Gobierno central, una del PP y otra de Vox, ambas respaldadas por Futuro Alcobendas. Salieron adelante la petición de limpiar los grafitis y la de redactar un informe técnico de integración paisajística. También se dio el visto bueno una declaración institucional de apoyo al pueblo venezolano tras el doble seísmo, con una partida de 45.000 euros para ayuda humanitaria, y se resolvieron cambios en el callejero y en el reglamento del Pleno para adaptarlo al expediente electrónico.

El efecto real sobre el bolsillo de los vecinos

Traducir 5,5 millones de ahorro global a euros por familia es complicado, porque el impacto varía según el perfil fiscal. Sin embargo, podemos dibujar algunos ejemplos. Un comercio de barrio en un local de 60 metros cuadrados ahorrará algo más de cien euros al año solo por la rebaja en la tasa de basuras y el descuento a pymes. Una familia numerosa que haga compostaje puede deducir una cantidad similar. No son cifras que cambien la economía doméstica de golpe, pero sí suficiente para que la factura con el Ayuntamiento pese menos que en 2026.

Un dato adicional: de de los 5,5 millones, una parte importante corresponde a las bonificaciones generales por domiciliación, que benefician a prácticamente todos los hogares. Es una forma de repartir el alivio y, de paso, incentivar el pago automático, que reduce costes administrativos al consistorio. La medida, aunque modesta en el recibo mensual, tiene un efecto agregado notable.

Alcobendas aspira a liberar 34 millones en cuatro años, una cifra inédita entre los municipios de su tamaño en la Comunidad de Madrid.

El ahorro acumulado de 34 millones en toda la legislatura sitúa al municipio en la senda de otras ciudades medianas que han apostado por una fiscalidad baja para atraer residentes e inversión. Madrid capital, por ejemplo, ya aplica desde hace años bonificaciones potentes en el IBI a familias numerosas, pero Alcobendas va un paso más allá al ligar el descuento a prácticas ambientales como el compostaje. Es una fórmula que combina alivio fiscal y política verde, y que probablemente veamos replicarse en otros ayuntamientos de la zona norte.

El coste político de la operación es casi inexistente: la oposición no puso trabas sustanciales y el debate se centró en detalles técnicos, no en el fondo. lo que sí queda por ver es si el mensaje de ‘municipio amigable con el contribuyente’ surte efecto a la hora de fijar nuevas empresas en un corredor que ya compite con San Sebastián de los Reyes y Tres Cantos por la misma tarta empresarial. Por ahora, las ordenanzas de 2027 ya están aprobadas, y los vecinos empezarán a notarlo cuando reciban los primeros recibos del año que viene.

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