EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A toda Cataluña, especialmente a las comarcas del Alt Camp, Baix Penedès, Moianès, Anoia y Baix Ebre, donde se han declarado los incendios más virulentos de la última quincena.
- ¿Cuándo ocurre? La acumulación de fuegos se ha concentrado en los primeros quince días de julio, con más de 4.000 hectáreas arrasadas en ese periodo. Protecció Civil mantiene activo el plan INFOCAT en fase de alerta.
- ¿Qué cambia hoy? Sigue el riesgo extremo de incendio; cualquier actividad al aire libre puede ser el detonante. Los Bombers combaten focos activos y los Agents Rurals investigan al menos tres fuegos intencionados en Aiguamúrcia.
Cataluña ha quemado 4.571 hectáreas forestales en lo que va de 2026 hasta el 15 de julio, el peor registro en una década según los Agents Rurals. Con 461 incendios contabilizados, el verano se perfila como uno de los más exigentes para los servicios de emergencia.
4.571 hectáreas calcinadas, la mayoría en apenas quince días
La cifra de superficie quemada supera en un 15% la media de los últimos diez años para el mismo periodo. Del total, 3.536,60 hectáreas corresponden a terreno forestal y 1.034,66 a superficie no forestal, según el balance oficial adelantado por Crónica Global. Más de 4.000 hectáreas se han calcinado solo en las últimas dos semanas, coincidiendo con varios episodios de calor intenso que han secado la vegetación.
El volumen de incendios, 461, es uno de los más altos de los últimos años: solo superado por las 550 igniciones de 2023, las 543 de 2012 y las 491 de 2017. En comparación, 2025 cerró el mismo periodo con menos de 300 fuegos y una décima parte de superficie quemada.
La distribución geográfica muestra virulencia en el interior: incendios en Sant Quirze Safaja, Rubió, y Paüls han requerido centenares de efectivos terrestres y aéreos. El más persistente, sin embargo, es el entorno de Aiguamúrcia (Alt Camp), donde en solo ocho días se han declarado cinco incendios.
El factor humano: negligencias e intencionalidad detrás de la mitad de los fuegos
Los Agents Rurals tienen claro el origen de una parte importante de las llamas: 148 incendios se atribuyen a negligencias, lo que representa casi uno de cada tres fuegos con causa esclarecida. Bajo este epígrafe se agrupan quemas de restos agrícolas sin permiso, colillas mal apagadas, chispas de maquinaria y fallos en infraestructuras eléctricas.
Otros 86 incendios se consideran accidentes, 72 fueron provocados intencionadamente y 21 tienen origen natural, generalmente rayos en tormentas secas de verano. Además, 130 fuegos quedan sin causa determinada y cuatro se reavivaron tras ser dado por controlados. El cóctel de imprudencia y dolo suma más de la mitad de los casos.
En solo dos semanas, el fuego ha devorado una superficie forestal equivalente a más de 6.000 campos de fútbol.
El caso de Aiguamúrcia ha encendido todas las alarmas. Los Agents Rurals consideran que al menos tres de los cinco incendios registrados entre el 9 y el 16 de julio fueron intencionados. Los Mossos d’Esquadra mantienen abierta una investigación para localizar al presunto autor, mientras una treintena de dotaciones de Bombers combaten el último foco, que afecta a unas diez hectáreas y avanza hacia viñedos en la frontera entre Alt Camp y Baix Penedès.
Protecció Civil mantiene activado el plan INFOCAT en fase de alerta y ha renovado la prohibición de hacer fuego en todos los espacios forestales hasta nuevo aviso. Se recomienda posponer las labores agrícolas que generen chispas y extremar la vigilancia en las urbanizaciones colindantes con masa forestal.
¿Por qué 2026 es el peor año para los bosques desde 2012?
El análisis de los datos invita a mirar más allá del calor. Aunque los episodios de altas temperaturas han sido recurrentes, los expertos consultados por Moncloa.com apuntan a la acumulación de biomasa seca tras un invierno y primavera con precipitaciones inferiores a la media. La vegetación mediterránea catalana ha entrado en verano con un déficit hídrico severo, lo que convierte cualquier chispa en un incendio de especial virulencia.
El patrón se repite: 2012 fue un año trágico con más de 14.000 hectáreas calcinadas en toda la campaña, y 2026 avanza en la misma dirección. La diferencia es que entonces los grandes incendios se concentraron en agosto; ahora, la alerta se ha adelantado a julio. Protecció Civil mantiene activadas restricciones que prohíben hacer fuego en entornos forestales y recomienda evitar actividades mecánicas en horas centrales.
La Generalitat ha reforzado el dispositivo de Bombers con dos nuevas unidades de maquinaria pesada y ha solicitado al Gobierno central la incorporación de cuatro hidroaviones adicionales al operativo de verano. El conseller de Interior, aunque ha preferido no hacer declaraciones, ha transmitido a los mandos de emergencia la necesidad de extremar la vigilancia.
