Vox introduce la prioridad nacional en las ayudas sociales valencianas mediante enmiendas presupuestarias

Las enmiendas incorporan el requisito de arraigo histórico para acceder a la vivienda pública y a la Renta Valenciana de Inclusión. El PP valenciano las ha votado a favor sin objeciones para asegurar la aprobación de los presupuestos.

Vox ha logrado que el principio de prioridad nacional se incluya en las ayudas sociales valencianas a través de enmiendas a los presupuestos. La formación de Santiago Abascal ha conseguido que el PP en la Comunidad Valenciana acepte modificar la normativa de vivienda, la Renta Valenciana de Inclusión y las prestaciones para personas en riesgo de exclusión para que los recursos públicos se asignen con criterios de arraigo histórico en el territorio.

La votación de las cuentas en Les Corts se ha convertido en una demostración de fuerza parlamentaria. Con el anterior presidente Carlos Mazón debilitado y el candidato propuesto por Génova, Pérez Llorca, aún sin confirmar, el PP ha necesitado los cinco votos de Vox para sacar adelante los presupuestos. Y ha pagado el precio de aceptar todas las enmiendas que la formación de Abascal había presentado.

El despliegue de la prioridad nacional: vivienda, Renta Valenciana y atención a personas en riesgo de exclusión

El texto de la enmienda aprobada en la comisión correspondiente establece que las ayudas a la vivienda pública se regirán por un principio de «prioridad nacional», inspirado —según el redactado— en la «asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio». En concreto, se exigirá un empadronamiento histórico tanto en la Comunitat como en España y se reforzarán los criterios de vinculación económica, social, familiar, laboral y formativa.

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La iniciativa no se limita a la vivienda. Otra de las enmiendas incorpora la misma filosofía a la Renta Valenciana de Inclusión (RVI), la prestación que combate la pobreza severa. La redacción negociada obliga a revisar la normativa para que las personas ya beneficiarias de la RVI transiten «al nuevo marco jurídico incorporando el principio de prioridad nacional». De forma análoga, las ayudas destinadas a personas sin hogar y a colectivos en riesgo de exclusión social pasarán a evaluarse con ese mismo filtro de arraigo.

Fuentes del Grupo Parlamentario Vox en Les Corts subrayan que se trata de un «paso histórico» porque es la primera vez que un gobierno autonómico —en este caso, el del PP— acepta incluir la prioridad nacional en el articulado de los presupuestos. Aunque Vox no forma parte del Consell, su voto era indispensable para que las cuentas prosperaran y la formación ha condicionado el sí a la inclusión de esta batería de enmiendas.

Sin estar en el Consell, Vox ha logrado que el PP asuma en los presupuestos autonómicos el principio de prioridad nacional, un concepto que hasta ahora el partido de Feijóo había evitado respaldar de forma explícita.

El PP valenciano cede ante Vox para salvar los presupuestos

La dirección popular en la Comunitat, todavía bajo el impacto de la gestión de la dana, ha entregado a Vox todas las enmiendas presentadas. El actual candidato, Pérez Llorca, pendiente de confirmación, ha necesitado los cinco diputados de Vox para aprobar las cuentas. Sin margen para rechistar, el PP votó favorablemente los cambios en las comisiones previas al pleno.

Además del giro social, la negociación ha incluido una enmienda educativa que refuerza la «neutralidad ideológica» en los centros escolares. El texto obliga a los equipos directivos y al profesorado a supervisar los materiales didácticos y las actividades extraescolares impartidas por agentes externos para evitar lo que Vox denomina «adoctrinamiento ideológico». La Inspección de Educación asumirá competencias prioritarias para actuar de urgencia si detecta indicios de vulneración de derechos del alumnado, según el nuevo articulado. Aunque la medida formaliza un principio ya contemplado en el ordenamiento, el sesgo con el que Vox la ha introducido ha levantado críticas sindicales.

Lectura estratégica: Vox fija un precedente territorial sin necesidad de estar en el Consell

El movimiento en la Comunidad Valenciana demuestra la capacidad de Vox para condicionar políticas sociales profundas desde fuera del poder ejecutivo. Aprovechando la debilidad del PP local, ha impuesto un principio que hasta ahora solo figuraba en su programa nacional: que los recursos públicos se destinen prioritariamente a quienes demuestren un arraigo real. La estrategia, además, envía un mensaje a otros territorios donde Vox es llave parlamentaria: la prioridad nacional puede convertirse en moneda de cambio para apoyar cuentas autonómicas.

El precedente valenciano traslada el centro de gravedad del partido hacia las políticas sociales con sesgo nacional, un terreno que hasta ahora el PP había mantenido alejado de la negociación. Si esta fórmula se replica en otras comunidades, Vox habrá logrado, sin entrar en gobiernos, una transformación silenciosa de las políticas de bienestar. Para la formación de Abascal, el éxito de estas cuentas es la constatación de que su influencia no depende de sillones, sino de la capacidad de apretar en el momento justo.

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