Ezcurra acusa a Bolaños de convertir el Ministerio en departamento de comunicación del PSOE

Desde el PP denuncian que el ministro de Justicia actúa como 'jefe de comunicación' socialista mientras el partido exige responsabilidades por las investigaciones que salpican al Ejecutivo. Alma Ezcurra carga también contra la política migratoria y reivindica la ley antiokupación

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Alma Ezcurra ha acusado al ministro de Justicia, Félix Bolaños, de utilizar su cartera como departamento de comunicación del PSOE.
  • ¿Quién está detrás? La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra, en el marco de una visita a Parla, donde también ha reivindicado la ley antiokupación popular.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP intensifica su ofensiva contra el Gobierno por los escándalos judiciales y vuelve a poner sobre la mesa una norma que lleva dos años bloqueada en el Congreso.

La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del Partido Popular, Alma Ezcurra, ha acusado este sábado al ministro de Justicia, Félix Bolaños, de haber convertido su cartera en «el departamento de Comunicación del PSOE», en una nueva escalada de la ofensiva popular contra el Gobierno por el goteo de investigaciones judiciales que afectan al partido socialista.

La dirigente popular ha lanzado esta crítica en declaraciones a los medios tras una visita a Parla, donde también ha abordado el ‘caso Kitchen’, la moción de censura, la ley antiokupación y la política migratoria del Ejecutivo.

Respecto al ‘caso Kitchen’, Ezcurra ha dejado claro que «todas las personas que cometan un delito deben pagar por él», y ha subrayado que «los juicios tienen que ser justos y que no hay que atacar a los jueces y tribunales de este país», una conducta que, a su juicio, debe evitar especialmente el Gobierno.

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Bolaños, en el punto de mira: ¿jefe de comunicación del PSOE?

Ezcurra ha señalado que Bolaños «se ha creído que su ministerio es el departamento de de Comunicación del PSOE» y ha insistido en que el Gobierno no puede «atacar a los jueces». Acto seguido ha recordado que «no lo debe hacer nadie, pero particularmente quien menos debe hacerlo es el Gobierno», en alusión a las críticas del Ejecutivo a la actuación judicial en sumarios como Kitchen.

Con sarcasmo, ha dedicado unas palabras al ministro Óscar Puente, que ha insinuado que el PP maneja información privilegiada y que en España se está produciendo «un golpe de Estado». Ezcurra ha ironizado: «Están en la segunda fase del duelo. Primero está la negación, luego está la ira y la última de todas va a ser la aceptación. Cuanto antes lo acepten, será mucho mejor para todos».

Preguntada por una hipotética moción de censura, Ezcurra ha eludido concretar y ha devuelto la pelota a los socios parlamentarios: «Eso lo tendrían que responder los socios de Pedro Sánchez, que son los que le llevaron al poder y los que pueden quitarlo».

La secuencia de declaraciones de Ezcurra traza la hoja de ruta del PP: señalar la corrupción del Gobierno, defender la independencia judicial y reclamar el desbloqueo de leyes clave para los territorios gobernados por el partido.

De la moción de censura a la estrategia de desgaste

Génova prefiere mantener la presión sin marcar un calendario de mociones que podría ser contraproducente mientras los partidos que sostienen al Ejecutivo no den señales de ruptura. La vicesecretaria ha redondeado su intervención con un mensaje directo: «Ha llegado el momento de elegir: o seguir sosteniendo a un Gobierno que está envenenado por la corrupción o apostar por soluciones a los problemas reales de los ciudadanos».

El Eje del Poder Popular: la ley antiokupación como bandera territorial

La visita a Parla ha servido también para reivindicar la ley antiokupación que el PP logró aprobar en el Senado —donde cuenta con 120 escaños— hace dos años y que permanece bloqueada en la Mesa del Congreso. Ezcurra ha calificado al Congreso de «congelador de la democracia» y ha detallado las medidas que contiene: desalojos exprés en 24 horas, prohibición de empadronamiento a los okupas y penas más altas. El edificio que recorrió acumula 261 viviendas ocupadas, un dato que el partido utiliza para ilustrar la urgencia de la norma.

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En paralelo, la dirigente popular ha vinculado la inseguridad que sufren ciudades como Parla con la «política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez». Ha asegurado que «cuando la gente llega sin un contrato de trabajo, sin un itinerario de integración, acaba teniendo problemas» y ha remachado que «esto no es fruto de la fatalidad; existen soluciones». El mensaje conecta con el argumentario que defienden presidentes autonómicos del PP como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno, que reclaman un mayor control de los flujos migratorios y más recursos para la seguridad.

En esta redacción observamos que la acción coordinada de Génova y los barones populares busca trasladar al debate público la idea de que las leyes que interesan a los ciudadanos —antiokupación, control migratorio— quedan bloqueadas por el «sanchismo» mientras los escándalos judiciales copan la atención del Gobierno. El riesgo inmediato para el PP, no obstante, es que el bloqueo parlamentario se prolongue y frustre una de sus banderas legislativas más potentes de cara al ciclo electoral.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Desgaste del Gobierno por la corrupción y abuso institucional frente a la alternativa del PP basada en la defensa de la legalidad y la seguridad.
  • Protagonista: Alma Ezcurra (vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP).
  • Próximo hito: Posible debate en el Congreso sobre la ley antiokupación si el PP logra desbloquearla, o nuevas revelaciones judiciales que acentúen la ofensiva popular.