Granada concentra tres de los seis mayores concursos de acreedores declarados en Andalucía durante el primer semestre de 2026. La presión sobre el tejido empresarial de la provincia queda reflejada en un ranking que ninguna compañía querría protagonizar.
Tres empresas granadinas en el ‘top ten’ andaluz
El ranking lo encabeza Venator P&A Spain, fabricante de pigmentos y colorantes con planta en Palos de la Frontera, que llegó a facturar 223,5 millones de euros.
En el segundo puesto regional aparece Cansol Energy Solutions, una firma de Granada especializada en instalaciones energéticas. Se alió con Greening Group para desarrollar proyectos de renovables en Estados Unidos, facturaba 39,6 millones y mantenía 150 trabajadores.
El quinto puesto andaluz corresponde a Airceli Servicios, con domicilio en Valle del Zalabí y especializada en comercio minorista de productos textiles; suma 18 millones de ventas y 20 empleados.
El sexto escalón es de Mulconsa, constructora residencial situada en la zona granadina de Puerta Real, con una cifra de negocio de 15,4 millones y 45 trabajadores.
Los datos de Informa D&B correspondientes a los seis primeros meses sitúan la evolución judicial en una línea regular. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Granada declaró 39 concursos de acreedores frente a los 35 del mismo periodo de 2025, un 10% más. Las diez mayores concursadas de la provincia suman una facturación de 95,3 millones y 377 empleos.
El tamaño no protege: en Granada, 39 concursos en seis meses han puesto bajo presión a 377 empleos y casi 100 millones de facturación.
Efecto dominó, renovables y muerte de éxito
Además de las tres empresas del ‘top ten’ andaluz, la lista granadina incluye compañías de la agroindustria, la construcción, el transporte, los productos no manufacturados y la formación. La diversidad de sectores confirma un fenómeno transversal más que una crisis aislada.
La perspectiva jurídica la aporta Javier López y García de la Serrana, socio fundador y CEO de HispaColex. Su bufete lleva tres de los diez mayores procedimientos concursales declarados en Andalucía este año y él considera que la caída de empresas granadinas de gran facturación «no es casualidad».
En la construcción, el experto describe un «efecto dominó»: las cadenas de subcontratación arrastran a las compañías cuando falla la liquidez por impagos o por el encarecimiento de los materiales. En las renovables, añade, el riesgo de grupo convierte el «efecto contagio» en letal.
Javier López introduce un matiz que rara vez se cuenta: «muchas empresas acaban en concurso porque han muerto de éxito y falta de previsión». Cuando las ventas crecen con fuerza, advierte contra la descapitalización por sobresueldos y el síndrome ‘Rey Midas’. La diversificación sin conocimiento es otro error letal.
La visión económica la firma Álvaro Quero, socio de Concurrentia Legal S.L.P y presidente de la comisión de Concursal y Mercantil del Colegio de Economistas de Granada. A su juicio, el dato más pertinente no es la facturación, sino el beneficio operativo o EBITDA, que es el que genera capacidad real para atender las deudas.
El economista sitúa la construcción, los productos no manufacturados y el transporte entre los sectores más castigados por la inestabilidad geopolítica y las fluctuaciones de precios. La subida de materias primas impide planificar con certeza y, en no pocos casos, se adjudican obras con márgenes negativos.
Al trasladar el foco al corto plazo, Quero recuerda que buena parte del tejido empresarial aún devuelve la financiación bancaria de la pandemia. Los calendarios llegan hasta 2028 o 2030, y muchas compañías no logran un ebitda suficiente para atender la deuda ordinaria y la extraordinaria. Ese mar de fondo puede arrastrar a más empresas.
La Lectura Andaluza
El dato de Granada se entiende mejor sobre el mapa económico andaluz. La comunidad arrastra una estructura productiva donde la construcción, la agroindustria, el transporte y las renovables tienen un peso decisivo, y son precisamente esos sectores los que aparecen una y otra vez en el listado concursal. Las diez mayores concursadas de la provincia concentran 95,3 millones de facturación y 377 empleos, una cifra que obliga a no mirar los concursos como un asunto técnico: cada expediente es una cadena de pagos que se interrumpe, proveedores del Área Metropolitana que dejan de cobrar y trabajadores que regresan a la oficina del SAE.
La evolución semestral en la capital —de 35 a 39 procedimientos, un 10% más— no dibuja un estallido, pero sí una presión sostenida. Los expertos consultados coinciden en que el calendario de devolución de la deuda pandémica se extenderá hasta 2028 y 2030, lo que mantiene viva la posibilidad de nuevos arrastres. De cara al segundo semestre, habrá que observar especialmente a las subcontratas de obra civil y a las firmas vinculadas a energías limpias, dos eslabones sensibles de la economía provincial. La lectura es clara: el tamaño factura, pero no blinda.

