La ola de calor gallega disparará los termómetros hasta los 35 grados el miércoles y eleva el riesgo de incendios forestales.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La previsión meteorológica anuncia una subida térmica esta semana en Galicia, con Ourense alcanzando 35 grados el miércoles.
- ¿Quién está detrás? Las altas presiones procedentes del anticiclón y la entrada de aire cálido desde el sur, según los datos que maneja MeteoGalicia.
- ¿Qué impacto tiene? Aumenta el riesgo de incendios forestales en una comunidad especialmente vulnerable y anticipa un fin de semana de tiempo seco antes del posible regreso de tormentas el domingo.
El avance del anticiclón, día a día
Este lunes 31 de agosto la comunidad despierta todavía con nubes, sobre todo en la mitad occidental, y con temperaturas sin grandes sobresaltos. La previsión de MeteoGalicia, la agencia meteorológica de la Xunta, sitúa a Ourense en 27 grados de máxima; Pontevedra alcanzará 25, Lugo 24 y Vigo, A Coruña, y Santiago de Compostela rondarán los 23. Ferrol se quedará en 22. Los vientos del suroeste rolarán a oeste por la tarde, con poca intensidad, salvo intervalos moderados en el litoral norte. El ascenso térmico será ya imparable desde el martes.
El martes, las altas presiones pasarán a dominar la situación. La jornada arrancará con nubes bajas y bancos de niebla en numerosos puntos, que irán desapareciendo a medida que avance la mañana. Por la tarde quedarán concentradas sobre todo en el tercio norte. Las temperaturas todavía no variarán demasiado, pero Ourense subirá hasta los 31 grados. Pontevedra llegará a 27, Vigo, Santiago y Lugo a 25, Ferrol a 24 y A Coruña se mantendrá en torno a los 22.
El miércoles será el día que marque el pico de esta ola de calor. Las altas presiones se desplazarán hacia el norte y permitirán la llegada de aire cálido desde el sur. Tras algunas nubes bajas y nieblas matinales, los cielos quedarán poco nubosos o despejados. Ourense alcanzará los 35 grados, Pontevedra los 31 y Vigo los 30. Santiago de Compostela llegará a 29, mientras que Lugo y Ferrol rondarán los 28.
Entre el jueves y el sábado se esperan tres jornadas de tiempo seco, muy soleado y con un ascenso importante de las temperaturas, gracias a la consolidación del anticiclón. La estabilidad, sin embargo, podría tener fecha de caducidad. La previsión apunta a un posible cambio a partir del domingo por la llegada de aire frío en las capas altas de la atmósfera, una situación que podría favorecer tormentas y cerrar este episodio de sol y calor.
El calor de septiembre llega con sol, estabilidad y un riesgo de incendios que obliga a mirar cada mapa de previsión con más cautela que nunca.
Riesgo de incendios forestales: la lectura de fondo
La subida de temperaturas y la ausencia de lluvia no son una cuestión menor en una comunidad que ha aprendido a convivir con el fuego como amenaza estructural. El riesgo de incendios forestales aumenta con la estabilidad, y las jornadas despejadas del jueves y el viernes serán especialmente delicadas. Galicia arrastra una larga serie de episodios de incendios ligados a olas de calor, y cada semana seca reabre el debate sobre la limpieza del monte y la gestión de las masas forestales.
Los servicios de la Xunta mantienen activos los protocolos de vigilancia cuando el termómetro se dispara y el viento acompaña. No hay avisos extraordinarios recogidos en la previsión para esta semana, pero la lectura preventiva ya está encima de la mesa. La coordinación entre la Consellería do Medio Rural y los concellos suele intensificarse en estas situaciones, especialmente de cara al fin de semana, cuando la afluencia a zonas rurales aumenta.
El Laboratorio Gallego
Galicia vive las olas de calor con una doble lectura. Por un lado, la meteorológica, que se mide en grados y en hectáreas. Por otro, la política, que se mide en la capacidad de la Xunta para anticiparse a los incendios y en las críticas de la oposición cuando el humo llega. El PPdeG gobierna con mayoría absoluta y ha hecho de la gestión forestal un asunto prioritario en los últimos presupuestos; el BNG y el PSdeG insisten, cada uno con su propio matiz, en la necesidad de reforzar la prevención y la titularidad de los montes. Esa conversación no es nueva ni local: se repite en toda la España rural.
La proyección inmediata es clara: si el calor se consolida hasta el sábado, el operativo de vigilancia se mantendrá en alerta durante el primer fin de semana de septiembre, y el posible regreso de tormentas el domingo no eliminará del todo el riesgo porque el suelo seguirá seco. A nivel nacional, lo que ocurre en Galicia con las olas de calor y los incendios sirve de referencia para evaluar los protocolos de coordinación entre comunidades autónomas y el Gobierno central, sobre todo cuando los medios aéreos son limitados y hay varios frentes abiertos a la vez.
Ficha del Caso
- El caso: La previsión meteorológica de esta semana en Galicia, con subida de temperaturas y riesgo de incendios forestales.
- Datos importantes: 35 grados en Ourense el miércoles, estabilidad desde el martes, posible regreso de tormentas el domingo y riesgo de incendios forestales elevado.
- Resumen: La ola de calor gallega anticipa una semana seca y soleada en una comunidad donde el fuego es una variable estructural en el debate territorial y político.

