La Moncloa defiende el voto de los nietos de exiliados mientras el Supremo suspende la ley de nietos

La Junta Electoral Central asume el auto entre reservas y deja al descubierto una división inusual entre sus vocales. El PSOE advierte de que la medida puede crear españoles de primera y de segunda y pide resolver el fondo antes de la próxima convocatoria electoral.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Junta Electoral Central ha acordado acatar el auto del Tribunal Supremo que suspende los efectos electorales de la ley de nietos, aunque lo hizo entre reservas y con dos votaciones muy ajustadas.
  • ¿Quién está detrás? El Gobierno y Ferraz han alineado su respuesta en defensa del derecho al voto de los nuevos ciudadanos, con las voces de Óscar López y Montse Mínguez.
  • ¿Qué impacto tiene? Miles de nietos de exiliados conservan la nacionalidad, pero podrían quedar temporalmente fuera del censo electoral mientras se resuelve el recurso.

Moncloa defiende el voto de miles de nietos de exiliados tras la suspensión cautelar de la ley de nietos por el Supremo.

La Junta Electoral acata el auto con dos votaciones ajustadas

La Junta Electoral Central acordó el lunes ejecutar el auto del Supremo, aunque la decisión dejó al descubierto una división poco frecuente. Siete vocales votaron en contra de presentar un recurso y seis defendieron impugnar la medida. En una segunda votación, ocho miembros respaldaron cumplir el mandato en sus estrictos términos y cinco pretendieron abrir un debate más amplio sobre su alcance.

Una mayoría del organismo expresó durante la reunión su preocupación por la suspensión cautelar del sufragio de ciudadanos que conservan plenamente la nacionalidad española. Los afectados tampoco han tenido la oportunidad de personarse o presentar alegaciones antes de que se adoptara la medida.

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La propia Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo llegó dividida a su decisión. Cinco magistrados respaldaron el auto y Alicia Millán formuló un voto particular en el que consideró insuficientemente acreditado el riesgo para futuros procesos electorales. La magistrada cuestionó también la proporcionalidad de apartar del censo a los afectados mientras se resuelve el fondo del procedimiento.

La denominada ley de nietos es una disposición de la Ley de Memoria Democrática de 2022 que facilitó el acceso a la nacionalidad a descendientes de españoles obligados a abandonar el país durante la Guerra Civil y la dictadura. Una instrucción posterior estableció la presunción de exilio para quienes salieron de España entre julio de 1936 y diciembre de 1955.

La suspensión cautelar no anula la nacionalidad, pero interrumpe el ejercicio de un derecho que el PSOE sitúa en el corazón de la democracia.

El Supremo ha ordenado revisar los expedientes tramitados mediante esa presunción. La nacionalidad continúa vigente y la medida se limita, por ahora, a sus efectos electorales. Los descendientes que ya hayan acreditado documentalmente el exilio de sus familiares mantendrán sus derechos mientras avanza el procedimiento.

El PSOE responde: el voto es sagrado y cuelga de la nacionalidad

voto exterior

El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, calificó el lunes la decisión del Supremo de ‘salvajada’ y ‘atropello democrático’. En una entrevista en TVE acusó a determinados sectores judiciales de actuar como ‘salvapatrias’ y de trabajar para ‘derrocar al Gobierno‘, aunque acompañó sus críticas con una defensa general del trabajo de los jueces.

La posición más institucional sigue siendo la expresada por el ministro de Justicia, Félix Bolaños, que considera la suspensión jurídicamente ‘muy discutible’ y reclama una sentencia rápida. El Ejecutivo quiere que el fondo del recurso quede resuelto antes de cualquier convocatoria electoral, para evitar que miles de ciudadanos lleguen a las urnas sin conocer si pueden ejercer su derecho.

El PSOE reforzó ese mensaje después de la reunión de su Ejecutiva Federal. Su portavoz, Montse Mínguez, advirtió de que la medida puede terminar estableciendo españoles de primera y de segunda. ‘El voto es sagrado y cuelga de la nacionalidad’, afirmó antes de reclamar explicaciones al Supremo. ‘El peligro real para una democracia empieza cuando para algunos les parece un peligro votar’, añadió.

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Ferraz también recordó que Alberto Núñez Feijóo defendió durante años la ampliación de los derechos de los descendientes de emigrantes españoles y atribuyó su cambio de posición a la presión de Vox.

Vox ha intentado prolongar su campaña. Su portavoz nacional, José Antonio Fúster, pidió este lunes que el Senado abra una comisión de investigación sobre las nacionalidades concedidas y habló de ‘nacionalidades fraudulentas’ sin presentar pruebas. El Supremo no ha anulado ninguna nacionalidad ni ha declarado irregulares los expedientes; se limita a suspender temporalmente los derechos electorales de una parte de los inscritos.

El PP ha rechazado por ahora utilizar su mayoría absoluta en el Senado para abrir esa comisión. Su portavoz, Borja Sémper, aseguró que los populares esperarán a la resolución definitiva. Génova mantiene, pese a ello, su ofensiva política: Sémper calificó la instrucción de ‘atropello’ y Feijóo lleva meses hablando de ‘ingeniería electoral’. La diferencia con Vox se concentra en el instrumento y en el tono, porque ambos partidos respaldan la revisión de los efectos electorales.

Los datos disponibles tampoco permiten afirmar que los nuevos españoles formen un bloque electoral favorable al Gobierno. En las elecciones generales de 2023, la participación del censo exterior rondó el 8% y el único escaño modificado tras su recuento fue a parar al PP en Madrid.

El Eje del Poder Socialista

Ferraz ha cerrado filas en torno a una tesis simple: la suspensión toca el voto, no la nacionalidad. La dirección federal evita, de momento, el choque con los jueces y centra su discurso en la urgencia de una sentencia sobre el fondo. Esa prudencia convive con las declaraciones más duras de algunos ministros, en una estrategia que busca mantener la presión política, sin romper los puentes institucionales.

El aterrizaje social es claro: los consulados tendrán que revisar miles de expedientes para certificar cuáles cumplen las condiciones fijadas por el tribunal. La representante del Instituto Nacional de Estadística advirtió ante la Junta Electoral de que ese trabajo podría prolongarse durante meses e incluso años por el volumen de documentación y la falta de personal en oficinas que ya se encuentran saturadas.

Para Moncloa, el riesgo inmediato no es sólo logístico. Una resolución tardía puede proyectar incertidumbre sobre cualquier convocatoria electoral y permitir que la oposición convierta la revisión en una coartada para sembrar dudas sobre el censo exterior. La posición del PP y de Vox, favorables ambos a la revisión, refuerza la lectura del PSOE de que el fondo del asunto no es jurídico, sino político.

El precedente de la Ley de Memoria Democrática de 2022 da al Ejecutivo un argumento de continuidad histórica: no se trata de una concesión electoral, sino de una reparación de derechos que conecta con las políticas socialistas de memoria. Ese marco dota a la defensa del censo exterior de una carga simbólica que Ferraz explota con soltura.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La suspensión cautelar no anula la nacionalidad, pero puede excluir de facto a miles de españoles del censo electoral; el fallo de fondo debe llegar antes de unas elecciones.
  • Protagonista: Montse Mínguez (portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE).
  • Próximo hito: Sentencia del Tribunal Supremo sobre el fondo del recurso, pendiente de fecha confirmada por la Sala.