Parlon comparecerá en el Parlament el 17 de septiembre por el cese de Trapero y el relevo en los Mossos

La oposición citó a la consellera de Interior tras la salida del director general de la Policía y la llegada de Ferran López. Junts y ERC buscan respuestas sobre las dimisiones encadenadas en el departamento.

La consejera de Interior, Núria Parlon, comparecerá este jueves ante la comisión del Parlament.

Lo hará para explicar el cese de Josep Lluís Trapero como director general de la Policía y el aterrizaje de Ferran López en el cargo. Una sesión que originalmente debía celebrarse el 23 de septiembre, pero que se adelantó por la presión de los grupos.

Por qué la oposición fuerza la comparecencia

El cese de Trapero —presentado como dimisión por la versión oficial— y su publicación en el Diari Oficial de la Generalitat han situado a Interior en el centro de la tormenta política. Ferran López asumió este martes la dirección general de la Policía con un encargo claro: cerrar una etapa marcada por las tensiones internas y por la disputa sobre el control de la Jefatura.

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ERC y Junts registraron la petición de comparecencia. Los dos partidos quieren saber si la salida de Trapero responde a una pérdida de confianza política, y no a una simple salida pactada. El turno de preguntas posterior dará voz a todos los grupos; la oposición no se conformará con el relato de la consellera.

El relato de Parlon: continuidad sin autocrítica

Fuentes del Govern consultadas por Moncloa.com admiten que Parlon no desvelará los motivos reales del adiós. La consellera mantendrá que la colaboración con Trapero fue leal y que la nueva etapa de Ferran López será ‘continuista’. Es el mismo mensaje que dejó el pasado 9 de septiembre en el Palau de la Generalitat, donde evitó ahondar en las discrepancias.

El discurso incluirá un balance de gestión centrado en la reducción de los hechos delictivos conocidos en Catalunya. La consellera quiere vender control, no ruido, para no erosionar más la figura del president. La seguridad será una de las carpetas de batalla en las elecciones municipales de mayo de 2027, y el PSC necesita rentabilizar su paso por Interior.

La dimisión de Trapero no cierra una crisis; oficializa que Illa ya no controla el relato de su fichaje estrella.

Lo que la salida de Trapero dice del Govern de Illa

La consellera también explicará los objetivos que ha marcado al nuevo director general y el encargo que ha recibido la nueva comisaria jefa para los dos años de legislatura. El foco estará en la gestión diaria de los Mossos y en la coordinación con las policías locales, lejos de los focos políticos que han marcado el último mes.

Trapero era uno de los fichajes más personales de Illa. Dos años después, la relación con su jefa, también de Santa Coloma de Gramenet, se había agotado. El detonante fue el relevo en la Jefatura: la titular de Interior tenía una candidata para sustituir al comisario jefe Miquel Esquius, mientras que Trapero defendía una agenda distinta.

La nueva comisaria jefa, Sílvia Catà, es una apuesta directa de Parlon. Con este movimiento, la consellera recupera el mando real del cuerpo y marca territorio frente a los sectores más asociados a la etapa anterior. El DOGC recoge además el nombramiento de Joana Ricardo como secretaria general, manteniéndole las responsabilidades de jefa de la Dirección General de Administración de la Seguridad.

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En paralelo, la dimisión del secretario general Tomàs Carrión, anunciada a principios de mes, alimenta la tesis de una purga de la etapa Trapero. La oposición aprovechará el turno de preguntas para vincular ambas salidas y exigir explicaciones también por la gestión de las cargas de la Brigada Móvil durante la Diada.

ERC ya había anunciado, de la mano de Oriol Junqueras, la necesidad de relevar a Trapero. Ahora celebra la dimisión y quiere capitalizar el golpe político. Junts, en cambio, va más allá: en los últimos días ha reclamado la dimisión de Parlon por los incidentes de la Diada.

Ferran López, también comisario en activo, asume una dirección general con poco margen. Su predecesor había anulado la agenda en los últimos días y evitó actos públicos como la presentación de la película Cronos en el Liceu. Esa ausencia ya se leía como preaviso de dimisión.

El precedente no ayuda al Govern. En 2021, la remodelación de la cúpula de los Mossos ya generó ruido interno entre la Jefatura y la Dirección General. Ahora la crisis tiene nombre propio: el fichaje estrella de Illa se va por discrepancias con la consellera, y la versión de la dimisión no convence a casi nadie en la cámara.

El PSC confía en que la comparecencia sirva para pasar página antes de las municipales. Sin embargo, la sesión obliga a Parlon a elegir entre la lealtad al president y la defensa de su propia gestión. Si esquiva las preguntas, la oposición tendrá munición; si se explaya, alimentará el relato de descontrol. La comparecencia del jueves no resolverá todas las incógnitas, pero marcará el tono de la relación entre Interior y el Parlament para el curso político. El PSC necesita cerrar el capítulo antes de abrir el año electoral.