EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Guardia Civil ha desarticulado una red de ciberestafas bancarias con 29 detenidos y 57 investigados.
- ¿Dónde y cuándo? La investigación comenzó el año pasado tras denuncias en Huesca y se ha desarrollado en distintas provincias.
- ¿Qué resultado? Más de un millón de euros defraudados a 43 víctimas de Aragón mediante smishing y vishing.
La Guardia Civil ha desarticulado en la operación Ibermellow una red de ciberestafas bancarias: 29 detenidos y 57 investigados. La organización habría defraudado más de un millón de euros a 43 víctimas de Aragón mediante mensajes de texto falsos y llamadas que suplantaban a entidades bancarias.
El operativo: doble técnica de fraude y alcance provincial
La investigación, según ha informado la Guardia Civil, comenzó el año pasado a partir de varias denuncias presentadas en Huesca. Los agentes determinaron que la red utilizaba dos técnicas complementarias: el smishing, consistente en el envío masivo de mensajes de texto falsos, y el vishing, basado en llamadas telefónicas en las que los estafadores se hacían pasar por empleados del banco.
El procedimiento arrancaba con un SMS que alertaba a la víctima de un supuesto acceso no autorizado a su cuenta. A partir de ese contacto, los integrantes de la organización llamaban simulando ser operadores bancarios y conseguían datos de acceso o claves de firma. Con esa información, la red ejecutaba operaciones no consentidas y desviaba fondos de forma escalonada.
Los arrestos y las investigaciones se han practicado en distintas provincias, según el comunicado. La Guardia Civil no detalla el número de agentes participantes ni el calendario completo de entradas y registros, pero confirma la coordinación de unidades de investigación territorial. Las diligencias se centraron en el rastreo de líneas telefónicas y en la trazabilidad de los movimientos bancarios, lo que permitió pasar de las denuncias individuales al organigrama completo de la red.
De las denuncias iniciales a la estructura de la red
La operación convirtió 43 denuncias iniciales de ciudadanos aragoneses en una causa con 86 personas implicadas entre detenidos e investigados. Esa escala, según fuentes de la investigación, explica la fragmentación de la estructura: unos integrantes enviaban los mensajes, otros realizaban las llamadas y un tercer grupo se encargaba de mover el dinero defraudado.
La operación Ibermellow desmantela una estructura con 86 personas implicadas y confirma la presión de la Guardia Civil contra el fraude bancario mediante canales telefónicos.
El comunicado no concreta si los investigados operaban desde centros de llamadas propios o desde domicilios particulares, pero la dispersión provincial sugiere una red logística con roles separados. Tampoco se descartan nuevas detenciones a medida que avance el análisis del material intervenido.
El perfil de los 43 afectados confirma que el grupo no seleccionaba previamente a sus víctimas: los SMS se enviaban de forma masiva y los delincuentes centraban la llamada en quienes respondían. Esa aleatoriedad multiplicó la dispersión geográfica del caso y obligó a coordinar varias unidades de investigación.
La causa se mantiene bajo secreto en parte de sus diligencias, según la información difundida. La Guardia Civil no ha facilitado la identidad de los detenidos ni el detalle de las cantidades recuperadas, un extremo que dependerá del avance de la instrucción judicial.
El Contexto Operativo
El fraude bancario mediante smishing y vishing se ha consolidado como una de las amenazas de mayor crecimiento en la ciberdelincuencia en España. El INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad, el organismo público que gestiona la ciberseguridad para empresas y ciudadanos) ha venido alertando de campañas que suplantan a entidades financieras y piden a las víctimas actuar con urgencia para evitar bloqueos de cuenta. La operación Ibermellow encaja en ese patrón: una sola red logró acumular más de un millón de euros a partir de 43 denuncias en una única comunidad autónoma.
Desde el punto de vista de la eficacia policial, convertir 43 denuncias en una causa con 86 personas detenidas o investigadas refleja la capacidad de la Guardia Civil para reconstruir el recorrido del dinero y llegar a los responsables operativos. El comunicado no desglosa la cifra por provincias, pero confirma que la organización operaba de forma coordinada en varias demarcaciones.
La investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones. La Guardia Civil mantiene además las recomendaciones habituales para evitar este tipo de fraude: no facilitar claves ni códigos de un solo uso por SMS o llamada y contactar siempre con el banco por canales oficiales.

