Irán redobla la presión en el estrecho de Ormuz: 184 millones en daños a legaciones de EE. UU.

El inspector general del Pentágono cifra en 184 millones de dólares los daños por los ataques iraníes a sus legaciones en Oriente Medio. Teherán condiciona cualquier negociación y advierte de que 'los estrechos han cambiado'.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El inspector general del Pentágono ha cifrado en 184 millones de dólares los daños por ataques iraníes contra legaciones de Estados Unidos en Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos.
  • ¿Quién está detrás? Teherán ha elevado el tono a través de Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y ha ampliado la presión sobre el estrecho de Ormuz.
  • ¿Qué impacto tiene? La escalada mantiene en tensión el mercado del crudo. España, como importador neto, es especialmente sensible a un repunte del precio del barril.

El Pentágono ha puesto cifra a la presión iraní: 184 millones de dólares en daños contra legaciones estadounidenses.

La advertencia de Teherán: ‘los estrechos han cambiado’

La respuesta de Teherán llegó el lunes de la mano de Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y representante del líder supremo en ese órgano. Rezaei descartó negociar ‘hasta que se cumplan las condiciones de Irán. Y punto’. No se dejen distraer por las señales contradictorias del presidente estadounidense, advirtió.

Horas antes, Donald Trump había abierto la puerta a un eventual diálogo. Washington, en cambio, sostiene que Ormuz está abierto y bajo control de la Marina estadounidense. El presidente asegura que Irán quiere un acuerdo ‘con rapidez y desesperación’, pero que la decisión final de sentarse a negociar todavía no está tomada.

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La presión iraní ya no es solo verbal. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ha publicado una lista de condiciones para poner fin al conflicto que incluye liberar 24.000 millones de dólares en activos congelados, frenar la interferencia de Washington en los programas nuclear y de misiles, la retirada israelí del Líbano y el fin del bloqueo contra Yemen. La lista negra de Teherán ya alcanza 77 buques.

El pulso en el golfo: minas, drones y una lista de 77 buques

El pulso sobre el agua se ha vuelto más complejo. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) rechazó este lunes la versión iraní sobre el petrolero El Gaia y mantiene que el buque fue alcanzado primero por un misil y después por un dron. Las versiones de Washington y Teherán son irreconciliables.

La escalada iraní ya tiene un coste cuantificado: 184 millones de dólares en daños a las legaciones de Estados Unidos en Oriente Medio.

Los hutíes, respaldados por Irán, han vuelto a golpear Arabia Saudí con misiles balísticos y drones, con 13 civiles heridos, según la coalición liderada por Arabia Saudí,, que responsabilizó a la milicia y prometió una respuesta ‘responsable y firme’. El príncipe heredero Mohamed bin Salmán pidió ayuda militar a Washington y JD Vance, vicepresidente, confirmó contactos directos con el grupo.

Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, confía en que el oleoducto saudí Este-Oeste, de unos 1.200 kilómetros y capacidad para siete millones de barriles diarios, vuelva pronto al servicio. La principal ruta alternativa para esquivar Ormuz está fuera de servicio.

La Lógica de Washington

El movimiento de Donald Trump combina presión militar, advertencias directas y una puerta entreabierta al diálogo. No es improvisación: la Casa Blanca quiere evitar una guerra abierta en un año electoral de examen en el Senado y en la Cámara, y al mismo tiempo demostrar que el petróleo del estrecho de Ormuz no se va a cerrar.

Washington ya recorrió ese camino en 1987, cuando Ronald Reagan lanzó la Operación Earnest Will para proteger a los petroleros kuwaitíes de las minas iraníes. La doctrina sigue siendo la misma: mantener abiertas las rutas del golfo, disuadir a Teherán sin comprometer tropas sobre el terreno y dejar claro que la negociación solo llegará en los términos de Estados Unidos.

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Para España, el canal de transmisión es el precio del barril. Repsol y otras energéticas españolas siguen de cerca una escalada que puede encarecer la factura energética y presionar los carburantes sin necesidad de que el conflicto escale.

Ficha del Caso

  • El caso: Irán intensifica la presión sobre dos de las rutas marítimas más relevantes del crudo, el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb, mientras Washington sostiene que el paso está abierto.
  • Datos clave: 184 millones de dólares en daños a legaciones estadounidenses, lista negra iraní de 77 buques, oleoducto Este-Oeste con capacidad de siete millones de barriles diarios fuera de servicio y reparaciones estimadas entre tres y cinco semanas.
  • Para España: El principal efecto es económico: cualquier repunte del crudo encarece la importación energética, presiona los carburantes y afecta a las cuentas de las energéticas españolas.