Bruselas ultima la EU Kids Act: vetará las redes sociales a los menores de 15 sin permiso parental

La Comisión Europea presentará este jueves el texto que exige verificación de edad para abrir cuentas y prohíbe funciones adictivas como el scroll infinito. España y Países Bajos lograron ampliar el perímetro a videojuegos y chatbots de IA.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Comisión Europea presentará este jueves la EU Kids Act, un reglamento que vetará las redes sociales a los menores de 15 años sin permiso parental.
  • ¿Quién está detrás? Bruselas y un bloque de diez Estados miembros, entre ellos España, que ya tramitan o estudian restricciones nacionales.
  • ¿Qué impacto tiene? Plataformas como TikTok, Instagram o YouTube deberán verificar la edad de los usuarios y eliminar diseños adictivos, además de someter a control los videojuegos y los chatbots de IA.

La Comisión Europea presentará este jueves la EU Kids Act para vetar las redes sociales a los menores de 15 años sin permiso parental. Las plataformas quedarán obligadas a verificar la edad de cada nuevo usuario y a retirar funciones adictivas como el desplazamiento infinito.

El borrador es un documento confidencial al que ha tenido acceso Euronews. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, adelantará las líneas maestras durante su discurso sobre el estado de la Unión ante el Parlamento Europeo. El texto oficial se publicará el jueves 17 de septiembre y abrirá la negociación entre la Eurocámara y los Estados miembros.

La norma no se limita a TikTok, Instagram o YouTube. También abarca videojuegos en línea, plataformas de vídeo y los llamados ‘compañeros virtuales’ basados en inteligencia artificial, definidos como herramientas que pueden ofrecer asesoramiento de salud mental o desarrollo personal a menores.

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Un perímetro más amplio: redes, videojuegos y ‘compañeros’ de IA

España y Países Bajos reclamaron la semana pasada que el alcance se extendiera más allá de las redes sociales. La propuesta recoge esa petición e incluye los juegos en línea y los chatbots impulsados por IA como fuentes de riesgo específico de diseño. Quedan fuera los servicios educativos y las administraciones públicas.

El texto establece franjas de edad, no una talla única para todos los servicios. El enfoque es gradual:

  • Menores de 3 años: prohibición total de acceso a redes sociales y servicios considerados de alto riesgo.
  • De 3 a 13 años: solo servicios adaptados a la infancia y bajo supervisión adulta.
  • De 13 a 15 años: acceso limitado a redes y vídeo con funciones restringidas y control parental.

Para abrir una cuenta, plataformas como Meta o Google tendrán que comprobar la edad mediante una aplicación de verificación válida en toda la UE u otras soluciones nacionales que solo indiquen si el usuario supera un umbral. Las cuentas ya existentes tendrán una verificación proporcionada, por ejemplo según la antigüedad de la suscripción.

La gran novedad es la inversión de la carga de la prueba: las plataformas tendrán que demostrar que sus funciones son seguras antes de lanzarlas.

El permiso parental y la verificación de edad: la parte que duele a las plataformas

redes sociales menores de 15

La ley fija obligaciones de seguridad desde el diseño para todos los servicios afectados. El desplazamiento infinito, las notificaciones artificiales y algunos mecanismos de recompensa quedarán prohibidos. Los algoritmos de recomendación deberán evitar los llamados rabbit holes digitales y las cuentas de menores serán privadas por defecto.

Bruselas quiere que la industria cargue con el peso de demostrar el cumplimiento. Los servicios sometidos al régimen más estricto de la Ley de Servicios Digitales (DSA), la norma que obliga a las grandes plataformas a gestionar riesgos sistémicos, necesitarán autorización previa de la Comisión antes de introducir cualquier función que pueda afectar a menores. Una tasa de supervisión financiará los controles.

El Eje del Poder Europeo

La propuesta llega con diez Estados estudiando o tramitando leyes nacionales. Francia, Alemania, Italia, España o Polonia figuran en ese grupo. La fragmentación creciente es el argumento de la Comisión para imponer un marco único europeo. En paralelo, Madrid y La Haya presionaron para incluir videojuegos y chatbots, algo que ha dejado huella en el borrador final.

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Para España, el texto ofrece un paraguas europeo a una regulación que ya se tramitaba en el plano nacional. La petición de Madrid de incluir videojuegos y chatbots demuestra que el Gobierno prefería ampliar el perímetro antes que dejar fuera a los servicios donde los menores pasan más horas.

La aprobación no será inmediata. La propuesta debe negociarse en el Parlamento Europeo y en el Consejo. Uno de los puntos de fricción será el encaje con el Reglamento General de Protección de Datos y con el principio de minimización. La batalla legal es previsible.

La presidenta de la Comisión adelantará las líneas maestras durante su discurso sobre el estado de la Unión. A partir del jueves, el texto será público y quedarán visibles los votos de los gobiernos nacionales, incluido el de España, que de momento se ha alineado con los países que exigen más protección para los menores en línea.