El secretario general del PP, Miguel Tellado, anunció este viernes la renovación del PP vasco. Iñaki Oyarzábal y Muriel Larrea dejan las presidencias provinciales de Araba/Álava y Gipuzkoa, mientras la dirección mantiene a Amaya Fernández al frente de la gestora de Bizkaia.
El anuncio se produjo en un acto celebrado en Bilbao, donde el dirigente de Génova desgranó el plan para reorganizar el partido en los tres territorios históricos. La renovación llega después de un proceso de ajustes internos que ya se había traducido, hace un año, en la sustitución de la presidencia vizcaína. En aquel momento, el partido optó por una gestora en lugar de convocar un congreso inmediato.
Los relevos en Araba/Álava y Gipuzkoa
Sobre Oyarzábal, Tellado señaló que le esperan responsabilidades en Madrid, por lo que podría ser candidato en las próximas elecciones generales, previstas para 2027. Hasta ahora presidía el partido en Araba/Álava y había ejercido como cabeza de cartel en ese territorio.
En el caso de Gipuzkoa, el secretario general explicó que Larrea había pedido dar un paso al lado. La hasta ahora presidenta provincial, que también es parlamentaria vasca, ha desarrollado su labor en un territorio que Tellado describió como ‘siempre difícil para el PP’.
En Bizkaia, Tellado animó abiertamente a Amaya Fernández a presentarse para presidir el partido en el territorio y avaló su gestión al frente de la gestora. La dirigente, que ya estuvo unos meses al frente de la formación en Euskadi en 2020, ha contado en esta etapa con el respaldo del parlamentario Santiago López Céspedes.
El PP vasco afronta la renovación de sus direcciones provinciales con las salidas de Araba/Álava y Gipuzkoa y la continuidad de la gestora vizcaína.
El calendario de los congresos provinciales
Los tres congresos provinciales marcarán el siguiente paso. Según los cálculos internos del partido, se celebrarán a lo largo de diciembre y servirán para ratificar las nuevas direcciones. El PP esperará a esos cónclaves para perfilar después las candidaturas a las elecciones forales, que en Euskadi se votan de forma simultánea en los tres territorios.
Las Juntas Generales son las cámaras forales que eligen a los diputados generales de cada territorio y aprueban los presupuestos de las Diputaciones, de modo que la composición de las candidaturas en Araba/Álava, Bizkaia y Gipuzkoa condiciona la presencia institucional del partido en el ámbito foral. En los tres territorios, las elecciones a esas cámaras se celebran el mismo día y concentran buena parte del debate político local.
En paralelo, los populares ya tienen definidas sus candidaturas en las tres capitales: Iñaki García Calvo en Vitoria-Gasteiz, Borja Corominas en Donostia-San Sebastián y Esther Martínez en Bilbao. El actual portavoz en las Juntas Generales, Mikel Lezama, ya se ha ofrecido para continuar una legislatura más al frente de esa responsabilidad.
El precedente de Bizkaia y las elecciones forales
La reestructuración no es nueva en el PP vasco. Hace un año, la dirección ya prescindió de la entonces presidenta de Bizkaia, Raquel González, y optó por constituir una gestora que desde entonces dirige Amaya Fernández. Aquel movimiento se presentó como un paso previo a la reorganización que ahora afecta a los tres territorios históricos, y esa fórmula permitió al partido reordenar la dirección vizcaína sin pasar por unas urnas internas.
Los congresos provinciales son el mecanismo estatutario que la formación utiliza para renovar sus direcciones territoriales, y el PP vasco convoca este tipo de cónclaves con regularidad. En esta ocasión, los tres procesos se desarrollan en paralelo y con las candidaturas a las capitales ya cerradas, lo que reduce el margen de sorpresas en unas votaciones que, según los cálculos internos, llegarán con los nombres ya acordados.
El calendario sitúa así la renovación del PP vasco pocos meses antes de que arranque el ciclo electoral. La posible candidatura de Oyarzábal en 2027 añade una dimensión nacional al movimiento: el partido reordena su estructura territorial en Euskadi mientras define los nombres que concurrirán a las generales, unos comicios en los que el voto vasco resulta determinante para la aritmética del Congreso y para la estabilidad de futuros gobiernos.

