Vox logra 161 firmas de eurodiputados de 19 países para crear una comisión sobre Ceuta en la Eurocámara

La solicitud supera en 17 firmas el umbral reglamentario de 144 eurodiputados y suma a Patriotas por Europa, a los conservadores y reformistas y a Alternativa para Alemania. La Conferencia de Presidentes decidirá primero si la propuesta llega al Pleno de la Eurocámara.

Vox reúne 161 firmas de eurodiputados de 19 países para exigir una comisión especial sobre la entrada masiva en Ceuta.

El umbral que fija el procedimiento de la Eurocámara para constituir una comisión especial era de 144 firmas, una quinta parte de la Cámara. La iniciativa las ha superado con holgura hasta las 161. Detrás del respaldo figuran todos los miembros de Patriotas por Europa, los diputados del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, los soberanistas de Alternativa para Alemania, eurodiputados del Partido Popular Europeo, incluida toda la delegación del Partido Popular español, y diputados no inscritos.

Qué propone Vox y qué debe investigar la comisión sobre Ceuta

La solicitud plantea una comisión especial de investigación con un mandato de doce meses como máximo. El instrumento conviene precisarlo: no legisla ni impone sanciones, pero puede citar a comparecientes, reclamar documentación y cerrar sus trabajos con conclusiones avaladas por la Cámara. Su objeto es examinar las causas, los motivos, los responsables y las consecuencias de la entrada masiva registrada en Ceuta en julio de 2026.

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El texto va más allá del caso ceutí. La comisión propondría medidas legales y operativas para impedir que actores hostiles, estatales o no estatales, vuelvan a atacar Ceuta, Melilla o las islas Canarias sirviéndose de la inmigración masiva como instrumento de presión. El jefe de la Delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha agradecido el respaldo recibido: ‘Había que conseguir 144 firmas y las hemos superado. Más de 155 eurodiputados se han unido a Vox y a Patriotas, y a todos ellos quiero darles las gracias’.

Para la dirección de Vox, la entrada masiva de julio de 2026 no fue un episodio espontáneo, sino un ataque orquestado con la inmigración como instrumento de coacción y con responsables identificables. De ahí el interés de la formación en que sea una institución europea, y no el Ejecutivo de Pedro Sánchez, quien fije por escrito qué ocurrió, quién lo permitió y con qué recursos. La delegación de Vox en la Eurocámara se integra en Patriotas por Europa, el grupo que aglutina a las principales fuerzas soberanistas de la Cámara.

La comisión nace con un mandato que excede Ceuta: apunta a un patrón de presión migratoria sobre Melilla y Canarias que Vox atribuye a actores hostiles.

Los 33 diputados del Grupo Parlamentario VOX en el Congreso, tercera fuerza de la Cámara, sostienen la misma tesis en el debate nacional. La diferencia de escenario no es menor: en Bruselas la mayoría se construye con grupos de una decena de países y el resultado queda registrado como posición de una institución europea.

Qué recorrido tiene ahora la solicitud en la Eurocámara

El siguiente paso es formal. La delegación presentará ante la Conferencia de Presidentes —el órgano que ordena los trabajos de la Cámara— la solicitud con las 161 firmas, acompañada de un borrador de decisión que fija los objetivos, el mandato, la composición y la duración de la comisión. El objetivo declarado es que la propuesta entre en el orden del día del próximo pleno o, a más tardar, del de noviembre.

Patriotas por Europa

La Conferencia de Presidentes examinará la solicitud y decidirá si la eleva al Pleno. A partir de ahí, el Pleno vota la creación de la comisión con su mandato, su composición y su plazo de trabajo. Si la votación sale adelante, los grupos designan a sus miembros y la comisión celebra su sesión constitutiva, en la que elige a su presidencia.

Ninguno de esos pasos está garantizado. El respaldo de 161 eurodiputados acredita que la solicitud cumple el requisito reglamentario, no que la Cámara vaya a aprobarla. En la Conferencia de Presidentes pesan los grupos mayoritarios, el equilibrio entre familias políticas y el calendario de una legislatura que afronta ya su tramo central.

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La estrategia de Vox: llevar el pulso migratorio al corazón de Bruselas

El movimiento encaja en una línea que la formación de Santiago Abascal viene desplegando desde hace meses: trasladar al terreno europeo los debates que en España se atascan. El patrón es reconocible. Cuando una iniciativa propia queda bloqueada en el Congreso de los Diputados, la dirección la reengancha en Bruselas para conservar la iniciativa política y ensanchar el marco de discusión más allá del hemiciclo español.

Los eurodiputados del Partido Popular Europeo, y en particular los de toda la delegación española, aportan la variable política más incómoda del respaldo para el pulso entre Vox y el PP. Aparecen firmando junto a Patriotas por Europa y a Alternativa para Alemania una investigación que pone el foco en la gestión del Gobierno de coalición durante la crisis de Ceuta. La firma conjunta refuerza el relato de la formación de Abascal en el flanco derecho del tablero español.

El calendario marcará el siguiente movimiento. Si la Conferencia de Presidentes eleva la propuesta, la Eurocámara votará previsiblemente antes de que acabe el año si constituye o no una comisión sobre Ceuta. Vox ya tiene lo que buscaba: 161 firmas, 19 países y los principales grupos soberanistas de la Cámara detrás de una misma pregunta.