El Congreso de los Diputados se ha blindado ante la votación prevista para hoy, que se antoja complicada, sobre los dos decretos aprobados por el Consejo de ministros el pasado martes sobre la política de alquileres de viviendas en España. A última hora del jueves Junts ha dicho en un comunicado que el Gobierno debe retirar estos decretos y redactar uno nuevo que contente a todas las partes.
Eso es lo mismo que decir que votará no, pero sin decir que no. Es la nueva política, decir no pero sin decir no. Porque Junts sabe, como todos los partidos políticos, que una vez presentado un decreto ley al a Mesa del Congreso no puede ser retirado sin ser votado, siempre y cuando se haya hecho en el plazo legalmente establecido de un mes tras su publicación en el BOE, algo que claramente ha ocurrido pues ambos fueron publicados en el BOE este miércoles y jueves.
Los dos decretos, que aparentemente no van a ser votados en positivo, se llaman decretos «Maricarmen» por el desalojo de una anciana en el barrio de Retiro de Madrid que movilizó a toda la izquierda en torno al sindicato de Inquilinas a favor de la desahuciada. Posteriormente, cientos de personas iniciaron una acampada en la Puerta del Sol y amenazan con no dejar las movilizaciones hasta que se aprueben los decretos planteados por el Gobierno, en concreto el segundo, cuyas medidas estrellas eran los contratos de alquiler indefinidos y la indemnización de un año a favor del inquilino en caso de rescisión del contrato. Imposible para la mayoría del arco parlamentario.
El principal escollo para el Gobierno siempre fue sacar adelante el primer decreto, puesto que el segundo quedó claro que iba a decaer tras anunciar el PNV su voto en contra. El problema es que Junts no ha dicho claramente cómo va a votar al segundo decreto y se reunió a las 9 de la noche del jueves, con lo que es toda una incógnita. A las 10 de la noche Junts seguía sin decir, claramente, que no, pero proponía a la mesa de la Cámara la retirada de los dos y rehacer un nuevo texto.
El problema para Junts, que durante un siglo ha representado a la burguesía catalana, es que no quiere quedar como el «malo» de esta historia, pero que si quiere ser fiel a sus bases debe oponerse a estos intentos apresurados de regular el mercado de la vivienda. Además, Junts siente el aliento en la nuca de Aliança Catalana, de Silvia Orriols, que se opone claramente a estos decretos y ya se perfila como firme candidata a ocupar el espacio electoral de Junts y de Puigdemont.
Los dos decretos que tumba Junts
Las medidas aprobadas en el último Consejo de Ministro en el primer decreto incluyen la protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030; la regulación de alquiler de temporada y habitaciones; la prohibición de la compra de fondos buitre hasta el 2028 y la prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028. Asimismo, se ha alcanzó un acuerdo para la renovación automática de los alquileres, que va en un segundo real decreto, entre otras cuestiones.
El primero en protestar fue el gobierno madrileño de Isabel Díaz Ayuso, que ha visto como los acampados vandalizaban la estatua de la Osa y el madroño que está en la Puerta del Sol. El Gobierno madrileño mantiene que estos dos decretos equivalen a «expropiar», y se pregunta si es durante «dos años» o «de por vida».
Al mismo tiempo, la portavoz del Partido Popular (PP) en el Congreso, Ester Muñoz, ha afirmado este martes que las medidas sobre vivienda que incluyen los dos decretos aprobados por el Consejo de Ministros van orientadas a «destruir todavía más el mercado».
Mientras tanto y en previsión de posibles altercados este viernes, la Policía Nacional ya ha diseñado un dispositivo de seguridad en su perímetro exterior y las calles aledañas ante la votación de este viernes, momento en el que está convocada frente al edificio una concentración de los acampados en la Puerta del Sol.
El Sindicato de Inquilinas ha fijado este día como uno de los momentos más importantes dentro de sus movilizaciones por el derecho a la vivienda, ya que se prevé que a las once de la mañana comience el pleno en el que se someterán a convalidación los citados decretos aprobados por el Gobierno.
Según han informado a Efe fuentes parlamentarias, el dispositivo previsto se pondrá en marcha en principio a partir de las diez de la mañana, con restricciones de movimiento en los accesos al Palacio del Congreso y su ampliación tanto por la Carrera de San Jerónimo como por las calles Cedaceros y Zorrilla.
El sindicato de Inquilinas
Mientras tanto, la portavoz del sindicato de Inquilinas tacha de «vergonzosa» la división de las medidas de vivienda en dos decretos. Valeria Racu, ha criticado que el decreto ‘Maricarmen’ se haya dividido en dos textos y lo ha tachado de vergonzoso. Racu ha exigido que el decreto salga de una pieza «sin una sola coma cambiada» y que, de lo contrario, el PSOE y Sumar estarían de nuevo jugando a «las campañas políticas» y no lograrían cambiar nada. Su petición es técnicamente imposible de realizar una vez que se ha aprobado la existencia de los dos decretos de esta manera en el Consejo de ministros.
Sumar, socios de gobierno, ha reivindicado que las medidas de vivienda aprobadas son una «conquista» para la ciudadanía. Al mismo tiempo, Sumar avanzaba que el PSOE forzó separar en otro decreto la prórroga automática de alquiler y mandaba un mensaje a los socios parlamentarios, como pueden ser Junts y Podemos, del coste que supondría oponerse a la convalidación en el Congreso. Pues Junts parece claro que se va a oponer.
Las posiciones de Junts, Podemos y PNV siempre han sido muy distintas. Podemos ya ha avanzado que votará a favor de ambos decretos a petición del sindicato de Inquilinas. PNV ya ha anunciado que votará a favor del primero y en contra del segundo, el que amplía indefinidamente los contratos y obliga a indemnizar al inquilino. Por su parte, Junts adelantaba que quizás votara en contra de los dos, lo que haría decaer toda la operación del PSOE y generaría una grave crisis en el Gobierno. Los líderes de Junts se reunieron a las nueve de la noche para decidir su posición y ya se sabe que votarán en contra del segundo y técnicamente también del primero al haber anunciado que proponen su retirada, eso sí, sin decir la palabra «no».
