EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Policía Nacional ha iniciado este domingo el desalojo de la playa del Trampolín, en Ceuta, donde permanecen más de 3.000 migrantes llegados en la entrada masiva desde Marruecos de los días 30 y 31 de julio.
- ¿Quién está detrás? Entre 300 y 400 agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) participan en el operativo, coordinado con la Ciudad Autónoma, con traslado de los migrantes al CATE de El Tarajal.
- ¿Qué impacto tiene? El dispositivo no podrá completarse este domingo por falta de plazas; el objetivo oficial es despejar las playas antes del 15 de octubre, dos días después de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla.
La Policía Nacional ha comenzado este domingo el desalojo de la playa del Trampolín, en Ceuta, con más de 3.000 migrantes.
Es el mayor asentamiento que sigue activo en la ciudad autónoma. Quienes ocupan el arenal llegaron en la entrada masiva procedente de Marruecos de los días 30 y 31 de julio, y desde entonces el campamento no ha dejado de crecer a pocos metros del agua, a la vista de vecinos y turistas.
Desde primera hora de la mañana, un amplio dispositivo de las Unidades de Intervención Policial (UIP) —las unidades antidisturbios de la Policía Nacional— se ha desplegado en los alrededores para delimitar la zona y evitar incidentes. Entre 300 y 400 agentes participan en la operación, que cuenta con vehículos blindados y apoyo militar.
Un dispositivo de hasta 400 agentes para vaciar el arenal
A medida que avanzaba la mañana, los agentes han ido agrupando a los migrantes en pequeños grupos para trasladarlos en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de El Tarajal. Esa instalación funciona como primer filtro del operativo: allí se identifica a cada persona y se decide el paso siguiente.
Desde allí podrán ser derivados a alguno de los campamentos temporales habilitados en la ciudad o, en determinados casos, optar por regresar voluntariamente a Marruecos si comprueban que no pueden acogerse a las medidas de protección. El retorno voluntario se ha convertido en la válvula de escape del sistema.
Tres mil personas en una ciudad de 83.000 habitantes: el asentamiento del Trampolín equivale a sumar de golpe un barrio entero a Ceuta.
El dispositivo no prevé completar este domingo el desalojo de toda la playa. A Ceuta le faltan plazas para acoger a quienes siguen en el asentamiento, así que el goteo de autobuses continuará en los próximos días.
El reloj de las plazas: todo debe estar despejado antes del 15 de octubre

Las autoridades están pendientes de de habilitar un nuevo espacio en terrenos próximos a la cárcel, que se convertiría en el noveno y último recurso temporal preparado para afrontar la situación. El objetivo del Gobierno central es que las playas recuperen la normalidad antes del 15 de octubre.
Dos días antes de esa fecha está prevista la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, los días 13 y 14 de octubre. La coincidencia de calendario añade presión al operativo.
Para dimensionarlo conviene mirar el mapa. Ceuta tiene 19 kilómetros cuadrados y unos 83.000 residentes, según el padrón municipal. Tres mil personas en ese perímetro equivalen a la población de uno de sus barrios, instalada en la franja de litoral más visible de la ciudad. Melilla, la otra ciudad autónoma cubierta por este vertical, soporta una presión migratoria similar, aunque ya desmanteló un asentamiento de estas dimensiones.
El Pulso Territorial
Ceuta lleva desde 2001 gobernada por el PP, con Juan Vivas al frente de la Ciudad Autónoma, una continuidad que ningún otro ejecutivo autonómico iguala. Pero el desalojo del Trampolín no se decide en la Asamblea de Ceuta —el parlamento unicameral de la ciudad, con 25 escaños—, sino en la Delegación del Gobierno, dependiente del Ejecutivo central. La inmigración irregular es competencia estatal, pero el coste de acoger a esas personas recae en una administración local.
Esa asimetría es el eje del pulso. El PP de Vivas reclama más recursos y un reparto más equilibrado del sistema de acogida; el PSOE, en la oposición local, y formaciones como MDyC inciden en la saturación de los servicios sociales; Vox, tercera fuerza en la Asamblea, centra su discurso en el control de fronteras. Ninguna de esas posiciones cambia un hecho: el operativo lo ejecuta la Policía Nacional, dependiente del Ministerio del Interior.
La comparación con otros territorios cubiertos por este vertical es inevitable. Ceuta y Melilla soportan una presión que no tiene parangón en Canarias, donde el fenómeno se mide en llegadas por vía marítima a costas mucho más extensas. Aquí todo ocurre en 19 kilómetros cuadrados y a la vista de la población.
Lo que viene tiene fechas concretas. El operativo seguirá hasta habilitar las plazas que faltan, con el 15 de octubre como horizonte y la visita de los Reyes marcando el tono informativo de esa semana. Más allá, las próximas elecciones a la Asamblea de Ceuta, previstas para mayo de 2027, volverán a convertir la gestión migratoria en eje de campaña, como ocurre desde 2015. La incertidumbre está en si el noveno espacio junto a la cárcel llegará a tiempo o si el arenal seguirá ocupado cuando llegue la comitiva real.
Ficha Autonómica
- El caso: La Policía Nacional ha iniciado el desalojo de la playa del Trampolín, en Ceuta, el mayor asentamiento activo de la ciudad, con más de 3.000 migrantes llegados desde Marruecos a finales de julio.
- Datos importantes: Entre 300 y 400 agentes de las UIP y apoyo militar en el operativo. El traslado se hace al CATE de El Tarajal. Ceuta estudia habilitar un noveno espacio temporal junto a la cárcel.
- Resumen: El desalojo no se completará este domingo por falta de plazas. El objetivo oficial es que las playas estén despejadas antes del 15 de octubre, dos días después de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla.

