La falta de médicos en Galicia deja a 2.400 vecinos de A Guarda sin facultativo asignado y eleva a tres semanas la espera media en la atención primaria.
Dos plazas sin cubrir y un centro al límite en el Baixo Miño
La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de A Guarda ha denunciado el empeoramiento de la asistencia en la localidad. El origen, según la entidad, es la falta de cobertura de dos plazas de medicina de familia, un vacío que ha dejado a 2.400 personas sin un médico de referencia. No es una cifra abstracta: son vecinos que, cuando enferman, no saben a quién llamar.
A ese problema se suma la situación del centro de salud de O Rosal, que funciona con una médica en jornada completa y otra en jornada reducida. Con esa plantilla, el centro no puede asumir su propio cupo, de modo que la presión se desplaza hacia las agendas de los profesionales de A Guarda. Ellos atienden a sus pacientes, a los vecinos sin facultativo asignado y a quienes llegan desde O Rosal.
El resultado es una saturación en cadena que afecta a toda la comarca del Baixo Miño. El tiempo medio de espera para ser atendido ronda ya las tres semanas en la mayoría de los casos, según la plataforma, que califica la situación de intolerable. La espera se mide en semanas. En un territorio envejecido, y disperso, tres semanas pueden marcar la diferencia entre un problema resuelto a tiempo y uno que se complica.
La Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela) es la administración competente para cubrir esas vacantes. La plataforma le exige que lo haga y advierte de que, si la situación no se resuelve en los próximos días, llamará a la movilización a la sociedad de A Guarda.
Tres semanas de espera para ver a un médico no son una anécdota administrativa: son la medida de una atención primaria que se desangra.
La protesta que ya se organiza en el Baixo Miño
La entidad ya respaldó esta misma semana la concentración convocada en O Rosal y animó a la vecindad de ambos municipios a unir fuerzas «en la denuncia de la precariedad crónica que atraviesan los servicios sanitarios». Aseguró también que «la prolongada ausencia de cobertura de varias plazas médicas» y las ausencias e incapacidades temporales «dejan en la desatención varios millares de personas».
El malestar no es nuevo. La atención primaria gallega arrastra un problema de fondo: un medio rural envejecido y disperso que necesita más tiempo por paciente, y un sistema de cupos que no siempre encaja con esa realidad. Las plazas de difícil cobertura, las que quedan lejos de las ciudades, reaparecen cada año en las listas de la Consellería.
El Laboratorio Gallego
En Galicia la sanidad se gestiona desde la Xunta, y desde 2009 el PPdeG (el Partido Popular de Galicia) lo hace con mayoría absoluta. Eso da al gobierno de Alfonso Rueda margen para decidir sin depender de nadie, pero también le deja sin excusas: cada plaza sin cubrir es responsabilidad directa de su Administración. El BNG (el Bloque Nacionalista Galego), primera fuerza de la oposición, y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) han convertido la atención primaria en uno de sus ejes de desgaste del ejecutivo autonómico.
La dimensión nacional de lo que ocurre en A Guarda y O Rosal es difícil de discutir. Galicia anticipa lo que le espera al resto de España: población envejecida, dispersión rural y una demanda sanitaria que crece mientras la oferta de médicos no lo hace. La falta de profesionales en atención primaria es un fenómeno compartido por casi todas las comunidades, y las tensiones entre el Ministerio de Sanidad y las autonomías por la financiación y la formación de especialistas no dejan de crecer.
La proyección inmediata está en las próximas semanas. Si la Consellería no cubre las vacantes, la Plataforma ha anunciado movilizaciones que podrían sumarse a los conflictos que ya tensionan la sanidad gallega. La lectura para Madrid es sencilla: el modelo de atención primaria que se ensaya en Galicia, el que combina envejecimiento, dispersión y falta de relevo médico, llegará al resto de España antes de lo que parece.
Ficha del Caso
- El caso: Una plataforma ciudadana denuncia la saturación de la atención primaria en A Guarda y O Rosal por la falta de médicos y la acumulación de plazas vacantes.
- Datos importantes: Dos plazas de medicina de familia sin cubrir en A Guarda; 2.400 personas sin médico de referencia; O Rosal con una médica a jornada completa y otra a jornada reducida; esperas medias de tres semanas.
- Resumen: La Consellería de Sanidade debe cubrir las vacantes antes de que estallen las movilizaciones; el caso refleja la crisis de la atención primaria rural en Galicia y anticipa un problema de alcance nacional.

