El Lehendakari Imanol Pradales ha advertido de que la crispación política impide cerrar políticas estructurales en vivienda, industria y política exterior. Lo hizo en el Foro La Toja, celebrado el pasado 2 de octubre, en una jornada marcada por el rechazo del Congreso a los dos decretos exprés del Gobierno de Sánchez.
Qué dijo Pradales en el Foro La Toja
En el foro, el Lehendakari compartió escenario con los presidentes Alfonso Rueda (Galicia) y Salvador Illa (Cataluña). Antes de que el Congreso tumbara las dos normas, ya había advertido de que ‘no hay política seria de vivienda’ en el conjunto de España. La cita tuvo lugar antes de una charla posterior de Felipe González y Mariano Rajoy, y en ella calificó de ‘desgracia para España’ que el enfrentamiento político impida alcanzar acuerdos estructurales en vivienda, industria o política exterior.
Pradales evitó entrar en el contenido de los decretos y trasladó el foco a la gestión vasca. Reivindicó los cambios legislativos impulsados por el consejero socialista Denis Itxaso, entre ellos el incremento de la vivienda pública hasta el 12% del total, frente al 8% actual, y las reformas legales aprobadas el pasado diciembre. A ello se suma el Fondo Social para lograr más financiación destinada a construir viviendas.
El plan vasco para movilizar suelo y construir 160.000 viviendas
Horas después, Itxaso anunció desde Viena la puesta en marcha del primer plan sectorial de Vivienda. El documento, cuya conclusión se prevé para 2030, definirá qué suelo disponible se utiliza, dónde y en qué orden, con el objetivo de construir unas 160.000 viviendas. Determinará qué ámbitos son viables, cuáles están bien conectados y dónde se concentra la necesidad.
El objetivo, según los términos empleados por el propio consejero, es que en Euskadi ‘haya suelo suficiente, bien localizado y destinado de forma estable’ a vivienda. El texto fijará dónde debe concentrarse el esfuerzo inversor, en función de las zonas mejor conectadas y con mayor demanda. Itxaso comparecerá en las próximas semanas ante el Parlamento Vasco para explicar este instrumento de planificación.
El primer plan sectorial de Vivienda de Euskadi ordenará hasta 2030 qué suelo se destina a construir unas 160.000 viviendas y en qué orden.
Esta planificación condicionará los planes urbanísticos de los ayuntamientos vascos, que deberán ajustar sus previsiones de suelo a las directrices fijadas por el Gobierno Vasco. La herramienta se apoya en las competencias de vivienda y ordenación del territorio que el Estatuto de Gernika atribuye a la comunidad autónoma.
El marco foral y el peso del PNV en el Congreso
La intervención de Pradales llega en plena negociación del PNV sobre su voto en el Congreso. La formación jeltzale mantiene un grupo decisivo para la aritmética parlamentaria del Ejecutivo central, y la política de vivienda figura entre los asuntos que tensionan la relación con el Gobierno de Sánchez. El Ejecutivo vasco es una coalición entre PNV y PSE-EE, y la cartera de Vivienda corresponde a los socialistas.
El marco foral añade una capa de de complejidad. Euskadi gestiona la vivienda como competencia exclusiva, mientras el concierto económico le permite financiar sus políticas con recursos propios en lugar de depender de transferencias estatales. El Gobierno Vasco ha vinculado su estrategia a la disposición de suelo público y a la colaboración con las diputaciones forales y los ayuntamientos, que tienen un peso relevante en la gestión urbanística.
La vivienda se ha convertido en un eje central del debate político en Euskadi, con una demanda creciente de alquiler y una oferta pública que el Ejecutivo quiere elevar del 8% al 12% del parque total. Las tres diputaciones forales participan en las políticas de suelo y vivienda protegida en sus respectivos territorios.
Está previsto que Itxaso detalle el plan en el Parlamento Vasco en las próximas semanas. La Cámara vasca afronta además el debate presupuestario, mientras el Grupo Vasco en el Congreso mantiene abiertas sus conversaciones con el Ejecutivo central sobre los próximos textos legislativos. El plan sectorial condicionará los planes de todos los ayuntamientos vascos.

