Rysia lleva la fabricación aditiva del naval de Vigo a la internacionalización con Galicia Avanza

La cooperativa viguesa, con una década de experiencia en impresión 3D industrial, iniciará un estudio de mercados para exportar su modelo de ingeniería integral. Portugal aparece como primer destino natural.

La cooperativa viguesa Rysia ha entrado en el programa Galicia Avanza para dar el salto internacional desde la fabricación aditiva naval.

Rysia es una cooperativa especializada en ingeniería industrial y fabricación aditiva avanzada, el nombre técnico de la impresión 3D industrial. Su cliente principal es el naval, para el que fabrica multitud de piezas en sus impresoras, aunque también trabaja para otros sectores. Es pequeña, y es ambiciosa.

Una cooperativa de Teis que imprime piezas únicas para barcos únicos

Detrás están Lucía Míguez, ingeniera industrial por la Universidade de Vigo, y su socio Rafael Rosa. Hace una década empezaron con reparación informática y reprografía; poco después giraron hacia la impresión 3D. Por el camino se les unió Diego Delgado Novoa. Hoy desarrollan modelos y moldes 3D de gran formato para fundición y diseñan impresoras 3D industriales a medida.

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La empresa se define como de 360 grados: asume el diseño, la fabricación y el desarrollo de las propias máquinas. Trabajan con tres tecnologías distintas —filamento, resina y sinterizado láser— y acaban de ampliar sus instalaciones en el barrio vigués de Teis para incorporar máquinas mayores.

El trabajo tiene poco de cadena de montaje. «El cliente nos dice: necesito que hagas esta pieza para poner en tal sitio y nosotros la hacemos», explica Míguez. En el naval, añade, nada se repite: «Cada barco es único. Y cada pieza es única».

Esa singularidad es también su principal argumento comercial. Cada encargo es un problema distinto y quien lo resuelve se queda con el cliente. Rysia presume de repetir miles de piezas cuando el resultado no convence, un detalle poco habitual en la industria auxiliar.

En el naval gallego la producción no se mide en series largas: se mide en piezas únicas que encajan en un barco y en ningún otro.

De Teis a los mercados exteriores: qué buscará el estudio de Galicia Avanza

El programa Galicia Avanza, impulsado por la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) junto al parque tecnológico de Tecnópole, está pensado para pymes gallegas con producto propio que quieren salir fuera. Rysia entra en él con un objetivo concreto: un estudio de mercados que determine qué países merecen la pena.

naval Vigo

El punto de partida es Portugal. «Portugal es como casa», resume su cofundadora. La compañía ya vende a clientes españoles y portugueses —de maquinaria, de impresoras 3D y de pieza final— y ha detectado que muchas empresas lusas operan fuera con buenos resultados. A eso se suma un goteo de contactos internacionales que llegan solos. Los proveedores de componentes, en cambio, están casi todos fuera: España, Estados Unidos y China.

La lógica del salto no es el volumen, sino la especialización. El desarrollo de una máquina a medida es un servicio que pocas empresas de fabricación aditiva ofrecen, y en el naval ese hueco vale tanto como el precio. «Damos un servicio que pocas empresas dan», sostiene Míguez.

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Vigo concentra uno de los mayores polos navales y pesqueros de Europa, con la industria auxiliar, los astilleros y la actividad portuaria como telón de fondo. Ahí una cooperativa de una década ha encontrado su nicho: piezas imposibles de estandarizar, encargos de uno en uno y clientes que repiten si el resultado aguanta.

El Laboratorio Gallego

En Galicia, los programas de apoyo a la pyme industrial no son una anécdota: son política económica de primer orden. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, la formación que gobierna la Xunta) ha convertido la internacionalización del tejido productivo en uno de sus ejes de mandato, siempre con mayoría absoluta en el Parlamento. Galicia Avanza es una pieza más de ese engranaje, articulada con Tecnópole y con la red de centros tecnológicos de la comunidad.

En el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados) los grupos llevan años repitiendo el mismo diagnóstico: hay tejido, hay puertos y hay tecnología; lo que falta es escala comercial. El BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) han defendido en distintas legislaturas que ese tipo de programas alcancen también a las empresas de menor tamaño.

La incógnita es si los instrumentos bastan para una firma reducida, donde cada pedido nuevo exige máquinas, personas y financiación.

La lectura nacional también importa. Alberto Núñez Feijóo gobernó la Xunta entre 2009 y 2022 antes de dar el salto a la política española, y el modelo gallego de acompañamiento a la pequeña industria —programas públicos, centros tecnológicos, internacionalización tutelada— funciona desde entonces como escaparate para el conjunto del país. El naval gallego, con Navantia y sus factorías de Ferrol como gran referencia, arrastra además una memoria incómoda: la reconversión de los años ochenta se llevó por delante miles de empleos en los astilleros de Vigo y Ferrol y dejó una lección que nadie olvida, la de que un sector estratégico puede desmontarse en pocos años si la industria auxiliar no aguanta.

La proyección inmediata es modesta y concreta: el estudio de mercados que saldrá del programa, la ampliación de la planta de Teis y una primera incursión exterior que, si funciona, marcará el ritmo de los próximos años. No habrá titular de multinacional. Habrá, si acaso, la constatación de que en el naval gallego también caben las empresas que fabrican de una en una.

Ficha del Caso

  • El caso: Rysia es una cooperativa viguesa de ingeniería y fabricación aditiva nacida hace una década, con el naval como cliente principal, que acaba de entrar en el programa Galicia Avanza.
  • Datos importantes: sede en el barrio de Teis (Vigo); tres tecnologías de impresión (filamento, resina y sinterizado láser); clientes en España y Portugal; proveedores también en Estados Unidos y China; programa impulsado por la Xunta y Tecnópole.
  • Resumen: la internacionalización de una pyme industrial gallega ilustra el modelo de apoyo público a la pequeña empresa que Galicia aplica desde hace años y que funciona como referencia para la política industrial del PP en el conjunto de España.