Hutíes reivindican ataques con misiles y drones contra Aramco en plena escalada en el Mar Rojo

El portavoz militar hutí Yahya Saree presenta la acción como represalia por más de 110 ataques saudíes sobre Saná y Saada en 36 horas. Imágenes del satélite Sentinel-2 apuntan a tres tanques de crudo en llamas y una columna de humo de 107 kilómetros.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los hutíes han reivindicado una oleada de misiles balísticos y drones contra una refinería de Saudi Aramco cerca de Riad y contra instalaciones sin concretar en la zona de Khurais, con incendios en al menos tres tanques de almacenamiento.
  • ¿Quién está detrás? El portavoz militar hutí, Yahya Saree, presenta la acción como represalia por más de 110 ataques aéreos y de misiles saudíes sobre Saná y la provincia de Saada en las 36 horas anteriores.
  • ¿Qué impacto tiene? El Brent acumula semanas por encima de los 100 dólares y los dos cuellos de botella del Golfo, Ormuz y Bab el-Mandeb, operan bajo presión simultánea.

Los hutíes aseguran haber alcanzado una refinería de Saudi Aramco cerca de Riad con misiles balísticos y drones, provocando incendios en al menos tres tanques de almacenamiento. La reivindicación, difundida por el portavoz Yahya Saree entre la noche del sábado y este domingo, carece todavía de confirmación independiente: la petrolera estatal saudí no ha emitido comentario alguno.

El ataque que ha vuelto a encender el crudo saudí

La coalición liderada por Arabia Saudí niega la versión hutí. Su portavoz, el general de división Turki al-Malki, calificó la acción de ‘intento de desviar la atención’ sobre las pérdidas del grupo, a las que atribuye la búsqueda de ‘victorias ilusorias’. Al otro lado, los medios vinculados al movimiento yemení sostienen que la refinería de la capital quedó tocada y difunden grabaciones de llamaradas nocturnas.

Las imágenes satelitales del programa europeo Sentinel-2 aportan el dato más sólido. Captadas este sábado, muestran al menos tres tanques de crudo en llamas y una columna de humo que, según el analista OSINT @Osint613, llegó a medir 107 kilómetros hacia el norte de Riad en su punto máximo. Es el registro visual que ninguna de las partes había hecho público.

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El movimiento hutí enmarca el ataque en una represalia por la campaña saudí de las últimas horas. Saree habla de al menos 110 ataques aéreos y de misiles lanzados en 36 horas sobre Saná y sobre Saada, su bastión del noroeste. No detalló objetivos ni bajas, aunque informes de medios apuntan a un hospital dañado en la capital yemení.

El fuego no es el único movimiento. La refinería de Riad se suma a los impactos que el grupo ya había reconocido el mes pasado sobre la infraestructura energética del sur saudí, incluido el oleoducto Este-Oeste, la arteria que permite a Riad exportar por el mar Rojo cuando Ormuz se cierra. Con ambas rutas amenazadas, el crudo Brent se ha mantenido por encima de los 100 dólares el barril durante semanas, con cierre en torno a 102 dólares el viernes.

Entre la reivindicación y el desmentido, quien manda ahora es el crudo: el mercado no espera al comunicado de Aramco para moverse.

La erosión del terreno es más profunda que el intercambio de fuego. Desde que los hutíes rompieron en julio la tregua auspiciada por la ONU en 2022, tras un ataque del Gobierno yemení contra el aeropuerto de Saná, el grupo ha ido sumando posiciones hasta controlar la costa del mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, paso obligado del comercio marítimo entre Asia y Europa.

Quien controla Bab el-Mandeb no necesita ganar la guerra: le basta con que el petróleo tarde una semana más en llegar.

De Bab el-Mandeb a Taiz: el nuevo mapa del frente

Ahora los hutíes empujan hacia Taiz, tercera ciudad del país y cruce entre el norte hutí, el sur gubernamental y la costa. Su captura abriría una ruta directa hacia Adén, sede del Gobierno reconocido. Riad prepara una contraofensiva que, según Reuters, podría movilizar a más de 100.000 efectivos yemeníes apoyados por aviación saudí, con aliados occidentales en labores de inteligencia y suministro, pero fuera del combate. Este domingo, el Consejo de Liderazgo Presidencial de Rashad al-Alimi anunció el paso ‘de la fase de preparación a la acción’ para recuperar el territorio perdido.

El registro humanitario, mientras, sigue a la zaga. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió el viernes de que tres cuartas partes de la población yemení no cubre sus necesidades alimentarias básicas. La cifra de 700 combatientes muertos o heridos en 24 horas que manejan las fuerzas progubernamentales es, de momento, una afirmación de parte.

Arabia Saudí

Equilibrio de Poder

Aquí se cruzan tres tableros. Washington libra su propia guerra contra Irán, que ya ha alterado el estrecho de Ormuz, salida de en torno al 20% del petróleo mundial. La captura hutí de Bab el-Mandeb deja los dos grifos del Golfo bajo amenaza al mismo tiempo, y convierte a Teherán, padrino del movimiento, en el actor que más gana sin disparar un misil contra un buque occidental. Moscú observa con interés: cualquier estrechamiento del tráfico marítimo encarece el crudo del que depende su hacienda.

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Para España, el impacto llega por la vía energética y por el flanco sur. El Brent sostenido por encima del triple dígito tensa la factura de importación,, con efecto directo sobre el precio de los carburantes y sobre la inflación que ya arrastramos. La inestabilidad del mar Rojo presiona además el flanco sur europeo en un momento en que el Sahel y el Magreb concentran la atención del Ministerio de Defensa. La memoria reciente marca el precedente: el ataque hutí con drones y misiles de crucero contra Abqaiq y Khurais en 2019, que recortó a la mitad la producción saudí en una sola noche, demostró lo vulnerables que son estas instalaciones sin necesidad de un ejército convencional.

La lectura a cinco años es incómoda. Arabia Saudí está atrapada entre una guerra que creía cerrada y una ofensiva terrestre que puede consumirle decenas de miles de millones. Si Taiz cae y la contraofensiva se atasca, Riad tendrá que elegir entre escalar por aire, lo que multiplica los daños civiles y su aislamiento diplomático, o sentarse a negociar con un actor al que prometió no reconocer. Ninguna de las dos opciones es barata. Y mientras, el precio lo paga el consumidor europeo.

La próxima ventana crítica está a la vuelta de la esquina. La ofensiva saudí anunciada para revertir las ganancias hutíes, la operación del Gobierno yemení confirmada este domingo y el próximo informe del Programa Mundial de Alimentos marcarán si el fuego se queda en la refinería de Riad o se extiende a toda la cuenca del mar Rojo.