Emergencias busca a un desaparecido por el temporal que deja dos muertos en Cataluña

Los servicios de emergencia mantienen activo el dispositivo de búsqueda en el litoral del Maresme. El temporal ha dejado dos víctimas mortales en Tordera y Montornès del Vallès.

El temporal de lluvias excepcionales de este fin de semana ha dejado dos muertos y una persona desaparecida en Cataluña, según los servicios de emergencia. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantuvo el aviso rojo (el máximo nivel de alerta meteorológica) por lluvias torrenciales en el Empordà hasta las tres de la madrugada, mientras el dispositivo de búsqueda sigue activo.

Dos víctimas mortales y una persona desaparecida

La primera víctima mortal confirmada es un vecino de Tordera, de 75 años, que murió la mañana del domingo en el camping Caravaning Internacional Costa Brava. Un muro cedió y se desplomó sobre él mientras trataba de retirar el agua acumulada durante la noche en el interior de su bungalow.

Pocos minutos después se confirmó el segundo fallecimiento, en Montornès del Vallès. Los servicios de emergencia localizaron el cuerpo sin vida tras recibir el aviso de la desaparición de una persona y proceder al vaciado de un garaje totalmente inundado por la crecida del río Mogent y la riera de Vallromanes.

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En paralelo, se activó un dispositivo de rescate por tierra, mar y aire para localizar a una persona que habría caído a la riera en Pineda de Mar y a la que el torrente habría arrastrado hasta el mar, en esta localidad del Maresme.

Dos personas han muerto y otra permanece desaparecida, mientras el dispositivo de búsqueda sigue activo en el litoral del Maresme.

Las lluvias de récord y la crecida de los ríos

El episodio rompió los registros conocidos. La crecida de rieras y ríos obligó a mantener la alerta máxima en la región metropolitana de Barcelona y la provincia de Girona durante toda la jornada del domingo.

A su paso por Santa Coloma de Gramenet, el Besòs alcanzó los 936 metros cúbicos por segundo y los 3,60 metros de altura, un caudal solo comparable al de las riadas de hace 60 años. El agua estuvo a punto de desbordar el muro de contención y llegó al nivel del puente del ferrocarril.

También se desbordó el Ridaura, que a su paso por Santa Cristina d’Aro superó los 300 metros cúbicos por segundo, un nivel equivalente a un periodo de retorno de 100 años (el intervalo medio en que se espera una crecida de esa magnitud). En el Daró, el arrastre de las cenizas del incendio de las Gavarres, en julio, tiñó el agua de negro.

El operativo de búsqueda y la asistencia a los afectados

El teléfono de emergencias recibió cerca de 8.000 llamadas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, concentradas sobre todo en el Barcelonès, el Maresme y el Vallès. La búsqueda sigue abierta.

La Cruz Roja atendió a 4.036 personas y movilizó a un centenar de voluntarios y técnicos, además de 15 vehículos logísticos. La organización habilitó alojamiento de urgencia y dispensó comidas a 188 personas en Barcelona, Mataró, Sant Cugat, Castelldefels, Terrassa, Santa Coloma de Cervelló y Tarragona.

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El agua entró en varios hospitales. Hubo inundaciones en Vall d’Hebron, donde quedó inhabilitada la zona de radiología y un área de neonatos, y en el centro de Blanes, donde el agua llegó a a la zona de urgencias y algunos pacientes fueron atendidos en las plantas superiores. Las autoridades sanitarias recomendaron llamar al 061 antes de desplazarse a un hospital.

En el ámbito educativo, varios centros no pudieron abrir con normalidad. Entre los afectados figuran el CFA Vallès (Granollers), el instituto Ramon Turró i Darder (Malgrat de Mar) y el instituto Mercè Rodoreda (l’Hospitalet), con agua acumulada o filtraciones en sus instalaciones.

He repasado los datos facilitados por los servicios de emergencia y esto es lo que se sabe hasta ahora: la búsqueda de la persona desaparecida continúa activa en el litoral del Maresme. Los trabajos de limpieza ya han comenzado en varios de los puntos más afectados, mientras los equipos siguen evaluando los daños del temporal.