Andalucía elegirá 60 diputados al Congreso el 29-N, uno menos que en 2023: Cádiz pierde un escaño por la caída de población.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La comunidad pasa de 61 a 60 diputados porque Cádiz baja de nueve a ocho representantes.
- ¿Cuándo y dónde? El reparto quedará fijado con la publicación de la convocatoria electoral en el BOE; las urnas abren el 29 de noviembre.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Un escaño menos en la provincia encarece el último diputado en juego y estrecha el margen de los partidos pequeños.
De 61 a 60 escaños: el nuevo mapa andaluz del 29-N
Sevilla seguirá siendo la circunscripción andaluza con más peso en la Cámara Baja, con 12 diputados, y Málaga repetirá con 11, la misma cifra que ya tuvo en 2023.
El único movimiento llega por el sur. Cádiz baja de nueve a ocho representantes y ese escaño viaja a Madrid, que sube de 37 a 38. Es la única variación de todo el reparto nacional.
Granada conserva sus siete diputados y Almería mantiene seis, las mismas cuentas que hace tres años.
Córdoba repite con seis y Huelva se queda igualmente en cinco.
Jaén mantiene cinco. Sumadas todas, la comunidad elegirá 60 escaños, uno menos que los 61 que salieron de las urnas en julio de 2023.
Un escaño menos en el Congreso no es una anécdota administrativa: es Cádiz hablando con una voz menos en Madrid durante los próximos cuatro años.
En el conjunto de España, Madrid encabezará la representación con 38 diputados, seguida de Barcelona (32) y Valencia (16). Sevilla y Alicante comparten el quinto puesto con 12 cada una, por delante de Málaga (11) y Murcia (10).
Cádiz se sentará en el bloque de provincias con ocho escaños, junto a Baleares, La Coruña, Las Palmas y Vizcaya. Soria seguirá siendo la única circunscripción provincial con solo dos diputados.
Ninguna de las ocho provincias andaluzas se acerca al suelo de representación: Huelva y Jaén, las de menor peso, eligen cinco diputados cada una. Eso reparte la representación andaluza entre los grandes bloques nacionales y deja poco espacio para las sorpresas en la noche electoral.
El padrón manda: así se reparten los 350 escaños del Congreso

El mecanismo está tasado en la LOREG, la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. El Congreso tiene 350 diputados y cada una de las 50 provincias arranca con dos escaños fijos; Ceuta y Melilla disponen de uno cada una. Los 248 escaños restantes se reparten en proporción a la población, y la referencia es la última cifra declarada oficial, el padrón de 1 de enero de 2025 que publica el INE.
Con ese cálculo, Cádiz se quedó en 2023 al filo. La provincia gaditana logró una cuota de 0,51 para el último escaño, frente al 0,48 de Badajoz y el 0,47 de Tenerife. Esta vez la evolución demográfica no ha bastado, y ya no es la primera de la cola: por delante quedan Tenerife, Navarra, Soria, Guadalajara y Tarragona.
La secuencia se repite en el tiempo. Cádiz eligió ocho diputados en 1977, 1979 y 1982; en 1986 subió a nueve y mantuvo la cifra hasta las generales de 2011, cuando volvió a ocho y la reducción dejó a Izquierda Unida sin el escaño que buscaba Manuel Cárdenas. El noveno regresó en diciembre de 2015 y aguantó 2016, las dos citas de 2019 y 2023. Once años después de recuperarlo, la provincia vuelve a elegir solo ocho representantes.
El Senado, en cambio, no se mueve. El número de senadores no depende de la población, así que las ocho provincias andaluzas seguirán eligiendo cuatro senadores cada una por sufragio directo. Tampoco cambia la composición del Parlamento de Andalucía, la cámara autonómica con sede en Sevilla, que se rige por su propia ley electoral.
La Lectura Andaluza
Andalucía es la comunidad más poblada de España y, aun así, su peso en el Congreso se estrecha convocatoria tras convocatoria. Los 60 escaños que se pondrán en juego el 29-N equivalen al 17,1% de la Cámara Baja, una cifra que baja al ritmo que baja el peso demográfico relativo: el crecimiento se concentra en la costa y en los entornos metropolitanos, mientras buena parte del interior pierde habitantes cada año, como viene retratando el IECA en cada revisión del padrón.
La lectura práctica para el votante de Cádiz es sencilla: con ocho escaños en lugar de nueve, el último diputado sale más caro.
En 2023, los nueve asientos gaditanos se repartieron entre cuatro formaciones: cuatro para el PP, tres para el PSOE, uno para Vox y uno para Sumar, con los populares por delante por unos 10.500 votos. Con un escaño menos en juego, cualquier partido que aspire a ese último puesto necesita arañar más sufragios que hace tres años.
Después del 29-N, el calendario seguirá moviéndose solo. El próximo padrón con efectos electorales llegará ya con las elecciones celebradas, y si la tendencia demográfica de Cádiz no cambia, el debate sobre cuántos diputados le corresponden a Andalucía volverá a abrirse en la siguiente convocatoria.
Andalucía tendrá 60 escaños y una voz menos en el hemiciclo. El padrón, que no vota, ya ha decidido parte del resultado.

