EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La mesa de contratación del Instituto de Deportes del Cabildo de Gran Canaria ha propuesto adjudicar la reforma del Estadio de Gran Canaria a OHLA-Sando por 206,3 millones de euros, 28,5 menos que el precio de licitación.
- ¿Quién está detrás? El Cabildo de Gran Canaria, propietario del recinto, es la administración contratante. La propuesta es provisional y todavía debe resolverse el expediente y firmarse el contrato.
- ¿Qué impacto tiene? El plazo ofertado es de 30 meses, de modo que el estadio estaría disponible un año antes del Mundial 2030 si las obras arrancan a finales de noviembre de 2026.
El Cabildo de Gran Canaria propone adjudicar a OHLA-Sando la reforma del Estadio de Gran Canaria por 206,3 millones de euros.
La mesa de contratación del Instituto de Deportes insular ha completado la apertura y la valoración de los tres sobres del procedimiento y ha elevado esa propuesta, que todavía tiene carácter provisional, según ha informado la propia corporación. La oferta queda en 206,3 millones con el IGIC (el Impuesto General Indirecto Canario, el tributo propio del archipiélago que sustituye al IVA) ya incluido, lo que equivale a 192,8 millones de base. Propuesta, por tanto, cerrada a la baja y con el impuesto canario dentro del precio.
Los 234,8 millones del precio de salida y una rebaja del 12%
La licitación partía de 234,8 millones, así que la propuesta de OHLA-Sando rebaja la factura en 28,5 millones, en torno a un 12% menos del precio de salida. Es la segunda intentona del Cabildo: el primer concurso quedó desierto antes del verano de 2026.
El plazo comprometido por las empresas es de de 30 meses. Traducido al calendario, si el contrato se formaliza a finales de noviembre, las obras podrían arrancar de inmediato y el recinto estaría terminado en la primavera de 2029, más de un año antes del Mundial 2030, el torneo que organizan España, Portugal y Marruecos.
A la reforma optaban tres grupos. Junto a OHLA-Sando concurrieron Ferrovial con San José e Iniciativas Canarias, y Sacyr con Construplan y Bitumex. El Cabildo subraya que ninguna de las tres ofertas incurrió en bajas temerarias, el supuesto que la Ley de Contratos del Sector Público obliga a justificar cuando un precio se aleja demasiado del mercado.
En Canarias las grandes obras rara vez saltan a los titulares nacionales. Esta es una excepción: 206,3 millones y un Mundial como fecha límite en el calendario.
De la demolición de estructuras a la nueva cubierta
El proyecto no es un lavado de cara. Contempla la demolición de las estructuras que deben ser sustituidas para ejecutar la nueva configuración del Estadio de Gran Canaria, la implantación de nuevos elementos y la colocación de la cubierta. Una intervención estructural sobre el recinto completo.
Los siguientes pasos son administrativos. El expediente debe resolverse, publicarse la adjudicación y firmarse el contrato, algo que el Cabildo sitúa a finales de noviembre de 2026. Hasta entonces la propuesta puede decaer: los licitadores no elegidos pueden impugnar la valoración por la vía del recurso especial en materia de contratación antes de la formalización.
El Pulso Territorial
El Cabildo de Gran Canaria es el propietario del recinto y quien firma el contrato. La institución insular está presidida por Antonio Morales, de Nueva Canarias, que gobierna desde 2023 con el respaldo socialista. Las próximas elecciones insulares y autonómicas, previstas para mayo de 2027, caerán en plena ejecución de la obra, de modo que quien gane en las urnas heredará la fase final de los trabajos y el desgaste si el calendario se tuerce.
No es un caso aislado. La carrera por llegar al Mundial 2030 ha convertido las reformas de estadios en asunto de primer orden en varias comunidades autónomas: en Zaragoza, la Nueva Romareda afronta también un calendario de obra atado al torneo. La diferencia isleña está en la escala y en el precedente. Los 206,3 millones son un contrato de gran volumen para una administración insular, y el primer concurso, desierto antes del verano de 2026, dejó al proyecto sin margen: cualquier tropiezo administrativo devuelve la reforma a la casilla de salida.
Vienen ahora dos meses decisivos. Si no hay impugnaciones y el contrato se firma en noviembre, la demolición de estructuras y la colocación de la cubierta marcarán el entorno del estadio durante casi tres años. El objetivo es tener el recinto disponible en la primavera de 2029 y reservar el último año para pruebas y detalles. La incertidumbre no está en el dinero, ya cerrado a la baja, sino en el reloj: cada semana perdida en la tramitación le resta margen a ese año de colchón.
Ficha Autonómica
- El caso: El Cabildo de Gran Canaria, propietario del Estadio de Gran Canaria, ha propuesto adjudicar a OHLA y Sando la reforma del recinto para el Mundial 2030.
- Datos importantes: 206,3 millones con IGIC incluido (192,8 de base), 28,5 millones por debajo del precio de licitación (234,8 millones). Plazo ofertado: 30 meses. Formalización prevista a finales de noviembre de 2026.
- Resumen: La adjudicación es provisional. Si se firma en noviembre, las obras concluirían en la primavera de 2029, un año antes del torneo.
