EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El presidente Donald Trump ha aprobado la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, condenado por el tiroteo de Fort Hood del 5 de noviembre de 2009, que dejó 13 muertos y 32 heridos.
- ¿Quién está detrás? La decisión la ha confirmado el Pentágono. El secretario del Ejército fijará la fecha y el lugar, y el portavoz Sean Parnell ha hablado de ‘el día del juicio’ para un ‘terrorista condenado’.
- ¿Qué impacto tiene? Es la primera ejecución militar estadounidense en más de 60 años, un contraste directo con la abolición de la pena de muerte que rige en España y en toda la Unión Europea.
Trump aprueba la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, autor del tiroteo de Fort Hood que dejó 13 muertos en 2009.
La orden que rompe 65 años sin ejecuciones en la justicia militar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado luz verde a que Nidal Hasan, el oficial del Ejército condenado por el asalto a la base de Fort Hood, sea ejecutado por un pelotón de fusilamiento. La decisión, confirmada por el Pentágono, convierte el caso en la primera ejecución militar de Estados Unidos en más de seis décadas. La anterior se remonta a 1961.
Desde el Pentágono, el portavoz Sean Parnell lo anunció en su cuenta de X con una frase sin matices: ‘El día del juicio para Hasan ha llegado por fin’. En el mismo mensaje describió al condenado como un ‘terrorista’ que ‘abrió fuego contra soldados estadounidenses desarmados en Fort Hood en 2009’ y que mató a 13 personas e hirió a otras 32 mientras gritaba ‘Allahu Akbar’. Según el propio Parnell, será el secretario del Ejército quien fije la fecha y el lugar exactos de la ejecución.
El contraste con España y con una Europa que abolió la pena de muerte
La noticia se lee de otra manera al otro lado del Atlántico. España eliminó la pena de muerte de su ordenamiento con la Constitución de 1978 y la suprimió por completo, también en el ámbito militar, en 1995. La Unión Europea la prohíbe como derecho fundamental en el artículo 2 de su Carta de Derechos Fundamentales. La ejecución de Nidal Hasan no tiene ningún equivalente posible en el marco jurídico español ni europeo. Y no es una cuestión menor.
Hay un detalle que explica esa distancia: Estados Unidos mantiene un sistema de justicia castrense propio, regido por el Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ), el cuerpo legal que juzga los delitos cometidos dentro de las Fuerzas Armadas y que opera al margen de los tribunales civiles. En ese sistema sí existe la pena capital. La ejecución por fusilamiento es, además, la modalidad más antigua y más solemne del repertorio militar estadounidense.
Entre Madrid y Washington no media solo el Atlántico: media una concepción distinta del castigo máximo, y esa distancia no se ha acortado en 2026.
Hasan fue condenado en 2013 y desde entonces ocupa una celda en el corredor de la muerte militar de Fort Leavenworth, en Kansas. Allí esperan otras tres personas. Su caso entró en en la recta final después de más de una década de apelaciones que no prosperaron.
La Lógica de Washington
Para entender por qué la Casa Blanca firma esta orden hay que mirar la coalición que sostiene a Trump. El votante veterano, las asociaciones de militares y el electorado evangélico del sur llevan años reclamando que el caso de Fort Hood no se quede en una condena sin ejecución. La promesa de ‘ley y orden’, eje del Partido Republicano desde la era de Nixon, vuelve aquí a su forma más literal: el castigo se cumple o no es castigo.
El precedente inmediato es el propio Trump. Su administración ya reactivó en 2020 las ejecuciones federales tras casi dos décadas de moratoria. La diferencia es que Fort Hood pertenece a la justicia militar, un terreno donde no se ejecutaba a nadie desde 1961. La pregunta que queda abierta es cuánto tardarán los recursos pendientes y si el secretario del Ejército fijará fecha antes de que termine el mandato.
Ficha del Caso
- El caso: El presidente Donald Trump ha aprobado la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, condenado por el tiroteo de Fort Hood de 2009, que causó 13 muertos y 32 heridos.
- Datos clave: Primera ejecución militar de EE. UU. en más de 60 años; la anterior se remonta a 1961. Hasan fue condenado en 2013 y lleva más de una década en el corredor de la muerte militar de Fort Leavenworth (Kansas). El secretario del Ejército fijará la fecha y el lugar.
- Para España: España abolió la pena de muerte en la Constitución de 1978 y la Unión Europea la prohíbe en su Carta de Derechos Fundamentales. La ejecución ilustra la distancia entre el sistema de justicia militar estadounidense y el marco jurídico europeo.

