1:00: la hora exacta en que colapsa el nudo de Moncloa y la A-6 hacia Las Rozas
Las 18:00 no son una hora cualquiera en el nudo de Moncloa. Es el punto en el que coinciden dos flujos que durante el resto del día van en direcciones opuestas: el tráfico que sale de la almendra central hacia el noroeste y los vehículos que llegan desde la M-30 para enganchar la A-6. La DGT cifra en unos 100.000 los vehículos que se mueven a diario por la zona de Moncloa, una cantidad que asciende a 177.000 si se suman los que entran y salen de la A-6 desde la M-30. Sobre esa densidad estructural se superpone el patrón de los viernes: Tráfico sitúa entre las 15:00 y las 23:00 la franja más desfavorable para viajar, y a partir de las seis de la tarde la suma de la hora punta laboral y la escapada de fin de semana convierte el acceso por Reyes Católicos y Cea Bermúdez en un embudo del que ya no se sale hasta pasado el nudo.
El segundo factor es la propia A-6 hacia Las Rozas. El corredor entre Las Rozas y Madrid figura entre los accesos más congestionados de la Comunidad, con una media de 140.500 vehículos diarios registrada ya en 2010 y cuatro puntos negros clásicos: el kilómetro 19, la entrada del bus-VAO; el 17, donde la autovía se estrecha y traza una curva a su paso por Las Rozas; el 11, por los desvíos hacia la M-40 y las incorporaciones de El Plantío y Majadahonda; y el 8, al final de la cuesta de las Perdices, donde los coches abandonan el carril reservado y se funden con los tres carriles principales. La clave del viernes es que a partir de las 13:30 el bus-VAO invierte su sentido hacia Las Rozas y, los viernes por la tarde, queda abierto a todos los vehículos: ese carril deja de ser un privilegio y se convierte en un imán, porque más coches entran en la autovía justo cuando el nudo de Moncloa los suelta.
