Alicia Rubio, la última política de Vox en salir a la palestra por sus declaraciones

  • Recientemente confesó que "coser empodera" y que considera más importante estudiar costura que feminismo
  • "No hay que defender a los niños homosexuales, si es que existe semejante cosa, o los niños trans", declaraba la política en un programa de televisión
  • Ha recibido el apoyo de Santiago Abascal, que reconocía que "incluso" a él le "vendría bien" aprender a coser
  • El nombre de Alicia Rubio era desconocido para la mayoría de la sociedad española hasta que recientemente en la Asamblea de Madrid afirmaba que “coser empodera mucho”. Esta política de Vox es licenciada en Filología Clásica aunque ejercía de profesora de educación física en un instituto de Leganés, del que también era la jefa de estudios hasta su cese en 2017.

    Este acontecimiento se produjo meses después de la publicación de su libro cuando nos prohibieron ser mujeres…y os persiguieron por ser hombres, que ha servido para elaborar algunas de las medidas de Vox sobre este asunto en sus programas electorales. La presentación de su libro, llevó a las quejas de los padres y alumnos del centro y finalmente la AMPA se planteó la idoneidad del puesto de Rubio como jefa de estudios.

    Este libro le reportó más de 4.000 ejemplares vendidos aunque como ella ha reconocido en alguna ocasión, la polémica le dio la publicidad necesaria para conseguir esas cifras. No ha sido el único libro que Alicia Rubio ha escrito y es que también ese mismo año, se lanzó al género de novelas con Castizos: Los Mantones de Doña Teodora, una publicación que solo consiguió dos ejemplares vendidos, como ella mismo contó a El Confidencial.

    Pero esta no sería la primera ocasión en la que su opinión sobre la identidad de género le costaría algún que otro disgusto. En 2017, durante un acto de Hazte Oír, la política afirmó que “la inmensa mayoría de las feministas de relevancia, o son lesbianas o afirman haber elegido el lesbianismo como lucha contra el heteropatriarcado”.

    En una mesa redonda sobre Ideología de Género y Educación, organizada por la Asociación de Mujeres por la Paz Mundial en febrero de 2018, Rubio criticó que se estaba “normalizando determinados modelos y comportamientos” a la hora de introducir personajes homosexuales en el cine y la televisión. “Muchas veces, además, el personaje más simpático, más maravilloso es homosexual, con lo cual se trabaja con el cariño del menor hacia el personaje”, añadía Rubio.

    “Una cosa es que nos digan que existen personas homosexuales y otra cosa es que se esté induciendo a los chavales a considerar eso una cosa tan positiva como la heterosexualidad”, que tras estas palabras valoró la posibilidad de que una de las protagonistas de la película de animación, Frozen, fuera lesbiana. “Si Frozen es lesbiana, la niña va a querer el vestidito y va a querer a la amiguita”, sentenciaba la política.

    Meses más tarde, en abril de 2018, Alicia Rubio volvía a expresar unas palabras que nuevamente levantaban ampollas. En esta ocasión, en una charla organizada por la asociación peruana Fundación para la familia (FAM) , Rubio arremetía contra el feminismo y daba a entender que la violencia de género era un problema surgido por este movimiento. “Hemos llegado a un punto en el que el feminismo tiene que justificar su existencia en que sigue existiendo maltratos a las mujeres. La masculinidad se persigue en España, porque se confunde lo que es el maltrato con la propia masculinidad”, afirmaba Alicia Rubio.

    Recientemente, Alicia Rubio apareció en el programa del canal Intereconomía El Gato al Agua junto con Isabel Díaz Ayuso, en los meses previos a las elecciones autonómicas del 26 de mayo. Durante su intervención, la diputada por Madrid de Vox criticó la ley LGTBI al afirmar que “está plagada de taras ideológicas” y que era “una auténtica vergüenza social”.

    “Esa ley, si Vox llegamos a gobernar y podemos hacer algo, la derogaremos. Si realmente se quiere defender a los niños, no hay que defender a los niños homosexuales, si es que existe semejante cosa, o los niños trans, hay que defender a todos los niños”, explicó Rubio.

    LAS CARAS VISIBLES DE VOX LA DEFIENDEN

    Alicia Rubio, diputada de Vox en la Asamblea de Madrid, ha salido a la palestra en los últimos días debido a unas declaraciones en las que afirmaba que “el feminismo es cáncer”, por lo que querría que se estudiara “costura en vez de feminismo”. “Yo pondría como asignatura obligatoria, costura en vez de feminismo, empodera mucho coser un botón”.

    Unas declaraciones que han levantado muchas ampollas en el mundo de la política pero que han recibido el apoyo de los principales líderes de Vox. Por ejemplo, su presidente, Santiago Abascal, defendía las palabras de la diputada y las reforzaba al afirmar que le vendría bien “incluso” a él. “Yo creo que nos vendría bien a todos aprender a coser, incluso a mí”, reconocía Abascal.

    No solo el líder de la formación ha defendido a Alicia Rubio también recibió el apoyo de la líder por Madrid, Rocío Monasterio, que,  durante la lectura del manifiesto del partido sobre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, reconocía que estaba “de acuerdo con la crítica del feminismo supremacista, que nos quiere poner un burka a todas las mujeres y no nos dejan discrepar”.

    Sin embargo, no todo fueron buenas palabras en referencia a sus últimas declaraciones. La actriz Anabel Alonso, que sus comentarios políticos en redes sociales se han vuelto frecuentes, utilizó Twitter para tachar a Rubio de “tiparraca” y acusarla de “homofobia”. “Lo que ha dicho esa tiparraca no es libertad de expresión, es homofobia e incitar al odio hacia un@s niñ@s. Por favor, no hagamos un uso perverso del lenguaje”, escribía la actriz, que previamente se había preguntado si “de verdad se puede decir cualquier cosa y que no pase nada” y reclamaba la presencia de un “defensor del menor” que actuase antes las palabras de la política.

    Del mismo modo, la presentadora de televisión, Ana Rosa, calificó su discurso acerca de que “coser empodera” de “retrógrado”. “Es un discurso retrógrado, estamos en el siglo XXI, me horroriza”, sentenciaba Ana Rosa. Además, se preguntaba cómo Vox “puede tener a estas personas en la Asamblea de Madrid o dónde sea”.