Huelga en las Biblioteques de Barcelona: indefinida desde el 26 de mayo en plena época de exámenes

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A todos los usuarios de la red de bibliotecas de Barcelona, especialmente estudiantes en época de exámenes y selectividad.
  • ¿Cuándo ocurre? La huelga indefinida comienza el lunes 26 de mayo de 2026 y se mantendrá hasta que se alcance un acuerdo.
  • ¿Qué cambia hoy? Los servicios de préstamo, salas de estudio y actividades culturales quedarán suspendidos total o parcialmente en los más de 40 equipamientos municipales.

Las bibliotecas municipales de Barcelona inician este lunes 26 de mayo una huelga indefinida que paraliza préstamos, salas de estudio y actividades culturales, justo cuando miles de estudiantes afrontan los exámenes finales y la selectividad. La protesta, convocada por el comité de huelga de los trabajadores, escala tras meses de paros parciales y movilizaciones sin que el Ayuntamiento haya presentado una propuesta satisfactoria para renovar el convenio colectivo.

Un conflicto que escala tras meses de movilizaciones

La plantilla de las bibliotecas barcelonesas, integrada por técnicos, bibliotecarios, personal de atención al público y auxiliares, lleva desde principios de año reclamando mejoras salariales, una reducción de la temporalidad y condiciones laborales más estables. Los paros parciales iniciados en febrero han ido acompañados de alianzas con otros colectivos municipales, pero la falta de avances ha empujado a los trabajadores a la huelga indefinida, según ha adelantado Metrópoli Abierta. La decisión se tomó en asamblea con un respaldo mayoritario.

El conflicto se enmarca en la negociación del nuevo convenio colectivo del personal municipal. Los sindicatos denuncian que el consistorio mantiene una postura rígida, ofreciendo subidas que no compensan la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde 2020. «La plantilla está agotada. Hemos intentado todas las vías de diálogo, pero la administración no cede», trasladan fuentes sindicales a este medio. El Ayuntamiento, por su parte, asegura que la oferta está dentro de los márgenes presupuestarios aprobados y que confía en reconducir la negociación.

Impacto directo en los estudiantes y la comunidad

La huelga llega en el peor momento para la comunidad educativa. Mayo y junio son los meses con mayor demanda de salas de estudio y préstamos de material de consulta. Las bibliotecas públicas son refugio habitual de opositores, universitarios y alumnos de bachillerato que se preparan para la selectividad. Sin servicio, miles de jóvenes se quedarán sin espacios silenciosos, conexión a internet gratuita y acceso a fondos bibliográficos durante semanas clave.

La red de bibliotecas de Barcelona, con más de 40 equipamientos repartidos por todos los distritos, atiende a una media diaria de 25.000 usuarios en estas fechas. El cierre obligará a buscar alternativas, como las bibliotecas universitarias —ya saturadas—, centros cívicos o espacios privados de estudio, que implican coste económico añadido. Biblioteques de Barcelona ha recomendado consultar su web para conocer qué servicios mínimos podrían mantenerse, aunque reconoce que la afectación será generalizada.

La huelga indefinida en las bibliotecas deja sin su principal herramienta de estudio a miles de jóvenes en plena cuenta atrás para los exámenes más decisivos del curso.

Las claves del desacuerdo con el Ayuntamiento

La principal reivindicación sindical es un incremento salarial superior al 3% anual para recuperar el poder adquisitivo perdido, además de un plan de estabilización que convierta en fijos a los más de 200 interinos que trabajan en la red. El Ayuntamiento ofrece una subida escalonada que no supera el 2% el primer año y vincula futuros incrementos a la disponibilidad presupuestaria. Los representantes de los trabajadores consideran esa fórmula insuficiente y piden compromisos concretos.

A pesar de que las negociaciones se han intensificado en las últimas semanas el consistorio mantiene su oferta inicial sin cambios. La presión social podría forzar una mediación, pero por ahora ninguna de las partes ha solicitado la intervención del Departament de Treball de la Generalitat. «El Ayuntamiento nos está empujando a un conflicto que podría haberse evitado con voluntad política», lamentan desde el comité de huelga.

La huelga indefinida en las bibliotecas es la punta del iceberg de un malestar más amplio entre los trabajadores municipales barceloneses. Colectivos como los de limpieza, parques y jardines o atención ciudadana también han protagonizado protestas en los últimos meses. La coincidencia de varios conflictos laborales pone a prueba la capacidad del gobierno de Jaume Collboni para gestionar el descontento sin que la imagen de la ciudad se resienta.

Este movimiento recuerda a otras huelgas de servicios públicos en la capital catalana, como la de los trabajadores del metro en 2023, que se resolvió con un acuerdo de última hora tras semanas de paros selectivos. En aquel caso, la mediación de la Generalitat fue clave. Ahora, con una huelga indefinida que arranca sin fecha de caducidad, el desenlace está por escribirse. Lo que sí es seguro es que, mientras dure, las bibliotecas de Barcelona no serán ese oasis de silencio y concentración que tanto necesitan los estudiantes.

FBI alerta sobre Kali365: el kit de phishing que evade MFA y roba tokens de Microsoft 365

El FBI acaba de lanzar una alerta que da la vuelta al manual de ciberseguridad de medio planeta. Kali365, una plataforma de phishing como servicio que cuesta 250 dólares al mes, está robando tokens de acceso a Microsoft 365 sin que sirva de nada la autenticación multifactor. Verá usted: si hasta ahora la industria nos había vendido el MFA (Multi-Factor Authentication) como la vacuna contra el phishing, esta nueva cepa demuestra que el virus ha mutado y que basta con que la víctima copie y pegue un código para que el atacante se cuele por la puerta principal sin disparar una sola alarma.

El salto del phishing tradicional: por qué el MFA ya no es suficiente

Conviene que le explique el truco técnico, porque estamos ante una de esas transiciones silenciosas que cambian las reglas del juego. El phishing clásico robaba credenciales (usuario y contraseña) y, en su versión más evolucionada, interceptaba el código temporal del MFA. Kali365 no necesita nada de eso. Aprovecha los flujos de autorización de dispositivo de Microsoft, los mismos que usamos para conectar una impresora o una app legítima a nuestra cuenta de Office 365. La víctima recibe un señuelo impecable —con logos corporativos y urgencia burocrática— que le pide visitar una URL oficial de Microsoft e introducir un código. Ese código vincula una aplicación controlada por el criminal a la cuenta de la víctima. A partir de ahí, el token OAuth resultante proporciona acceso persistente a todo el ecosistema Microsoft sin necesidad de volver a autenticarse. Un pasaporte digital expedido por la mismísima infraestructura de Redmond.

La investigadora Selena Larson, de Proofpoint, lo resume con una claridad casi incómoda: «Es algo más elegante. La gente no está acostumbrada». Y tiene razón. El engaño se apoya en la confianza que cualquier usuario deposita en las páginas oficiales de Microsoft, y eso lo convierte en especialmente resbaladizo para los departamentos de seguridad, que ven conexiones autorizadas en el tenant sin poder distinguirlas de las legítimas. Mientras escribo estas líneas, el FBI ha difundido un comunicado público en el que señala que la plataforma ya se distribuye activamente por Telegram y que automatiza campañas con señuelos generados por inteligencia artificial. La barrera de entrada se ha desmoronado: cualquier delincuente con doscientos cincuenta dólares y cero conocimientos de programación puede lanzar una campaña global en cuestión de horas.

Anatomía de un ataque con Kali365: el código que te piden copiar

Permítame que diseccione el modus operandi porque es donde se juega la partida. El kit genera una página de inicio de sesión falsa, sí, pero el anzuelo real es la pantalla de autorización de dispositivo de Microsoft —auténtica, alojada en dominios de la propia compañía—. La víctima cree que está activando una herramienta corporativa, cuando en realidad está concediendo acceso a un panel de control criminal. Una vez introducido el código, Kali365 almacena el token de acceso y el de actualización en su plataforma, y los pone a disposición del afiliado que lanzó la campaña. Arctic Wolf Labs ha documentado que esos tokens pueden incluso compartirse entre distintos actores, de modo que un atacante que no participó en el señuelo inicial puede heredar el acceso semanas después. Es, literalmente, un mercado secundario de identidades digitales.

Proofpoint observó siete herramientas de phishing por código de dispositivo casi idénticas en apenas diez días el mes pasado. Kali365 no es un hallazgo aislado; es la punta de lanza de un fenómeno que empezó a explotar en febrero de 2026, y que según Larson se ha disparado porque a los ciberdelincuentes «les está resultando muy efectivo». Los costes son ridículos: 250 dólares por treinta días de uso o dos mil por un año completo. Si usted dirige la seguridad de una empresa mediana, sepa que ese es el presupuesto de una comida de equipo.

El FBI insiste en que estos tokens ofrecen acceso persistente, lo que significa que el intruso puede bucear por correos, SharePoint, Teams y OneDrive durante meses sin que nadie le pida una segunda verificación. He visto fugas de información, chantajes, fraudes y despliegues de ransomware que empezaron exactamente así: con una identidad silenciosamente comprometida.

El espionaje industrial del siglo XXI ya no se cuela por la puerta de atrás: se sienta en tu panel de administración con un token válido, y nunca sabrás que estuvo ahí.

Ya advertí en El quinto elemento que el próximo 11 de septiembre no se anunciará con un avión, sino con un clic. Kali365 es justo el tipo de munición que pone ese escenario al alcance de cualquiera. No necesitas un zero-day carísimo ni un equipo de APT estatal; basta con copiar y pegar un código en un móvil confiado. La noticia, además, me devuelve a una conversación que mantuve hace años con mandos del CCN-CERT: la autenticación multifactor iba a ser un parche temporal, no una solución definitiva. Ellos lo sabían y yo también. Pero la industria del marketing de ciberseguridad lo vendió como el santo grial.

Las campañas observadas por Proofpoint y Arctic Wolf revelan otro detalle inquietante: los señuelos son indistinguibles de los que usaría una campaña de phishing industrial sofisticado, pero generados en masa por inteligencia artificial. Los actores maliciosos han encontrado un atajo que combina ingeniería social automatizada con abuso legítimo de infraestructura de Microsoft, y ese cóctel es muy difícil de detectar con las herramientas actuales. Larson lo resume con una frase que yo suscribo: «La identidad puede ser muy, muy poderosa una vez que estás dentro de una organización».

Dossier Moncloa: Ojos en la Sombra

Visto desde la óptica del oficio, estamos ante el inicio de una reconfiguración del panorama de amenazas que obliga a todos los servicios de contrainteligencia a revisar sus manuales. El vector es un ciberataque basado en abuso de OAuth y phishing por código de dispositivo, que considero un cambio cualitativo respecto al simple robo de credenciales. El eslabón más débil sigue siendo el usuario, pero el ataque ya no pasa por engañarle para que entregue un secreto, sino para que autorice una aplicación con poderes casi administrativos. Eso, para una empresa con trescientas cuentas de Microsoft 365, equivale a entregar las llaves de la oficina a un desconocido que se presenta con un uniforme de repartidor oficial.

El servicio atacante es difuso —grupos cibercriminales, sí, pero nada impide que un actor estatal compre un mes de Kali365 y lo use contra objetivos de inteligencia—. El servicio defensor es, en primera instancia, el FBI, pero en España el peso recae sobre el CCN-CERT y el mando conjunto del ciberespacio. Y aquí abro un melón que me inquieta: las administraciones públicas españolas corren un alto porcentaje de sus comunicaciones sobre Microsoft 365, y conozco más de un ayuntamiento y más de una consejería donde la concienciación sobre el MFA sigue siendo baja. Si el MFA ya no es seguro, ¿qué nos queda? A juzgar por la naturaleza del material que se está robando y por la persistencia de los tokens, estimo que la información comprometida alcanza un nivel de clasificación «Uso Restringido» en muchos casos, rozando el «Confidencial» cuando se trata de bases de datos de ciudadanos o comunicaciones de gabinetes.

Los terceros que miran de reojo son todos: el MI5 británico, la DGSI francesa, el BND alemán y, por supuesto, el CNI. No hay que descartar que Rabat, a través de sus propios equipos ciber, pueda estar tanteando este tipo de plataformas para operaciones de inteligencia sobre el flanco sur. El precedente histórico más cercano lo tenemos en el abuso de OAuth durante la campaña de SolarWinds, cuando el grupo APT29 (vinculado al SVR) manipuló tokens de acceso para moverse lateralmente por redes gubernamentales. Aquello era una operación de Estado mayor; esto es una franquicia criminal. Pero el principio técnico es casi idéntico, y el daño potencial, en escala agregada, puede ser colosal.

Lo veo con claridad: el verdadero riesgo no está en Kali365, sino en los cien clones que surgirán en las próximas semanas. La barrera de entrada se ha pulverizado y los servicios de inteligencia saben que un cibercriminal sin afiliación estatal es la coartura perfecta para una operación de bandera falsa. El aviso del FBI es un disparo de salida. A partir de ahora, cualquier responsable de seguridad que siga confiando ciegamente en el MFA está, en la práctica, dejando la puerta entreabierta. Yo, si estuviera en su lugar, pediría una auditoría urgente de autorizaciones OAuth activas en mi tenant de Microsoft antes de que termine la semana. Porque, me consta, los malos ya han empezado a tocar a la puerta.

La Mejillonera Palencia patatas bravas: Aquí se comen las mejores del mundo

Todos tenemos grabado el momento exacto en que una patata brava nos falló: esas salsas industriales que parecen pegamento, el interior harinoso que se deshace antes de llegar a la boca y esa sensación de haber pagado por un espejismo. Hasta que pruebas las de La Mejillonera y entiendes que el paraíso cabe en un plato de barra.

En plena calle Soldados, en el corazón de Palencia, este local sin pretensiones lleva abierto desde 1973. La Cervecería La Mejillonera es un templo de barrio con barra metálica de batalla, dos pequeños salones de mesas bajas y una legión de fieles que se mezclan generación tras generación. Aunque el nombre promete bivalvos, y vaya si los sirven bien, el plato que ha robado todos los titulares son sus patatas bravas.

El secreto del éxito

  • Mimo con la patata. Cada día se lavan a máquina, pero el secreto está en el repaso manual: quitar pieles rebeldes y esos pequeños ojos que amargan. Después, un baño en agua para eliminar almidones y conseguir una fritura crujiente por fuera y cremosa por dentro.
  • Fritura por tandas. Nada de tener patatas languideciendo en un calientaplatos. Se fríen en el momento, a oleadas, según van entrando los pedidos. Así el aceite nunca se satura y la corteza queda dorada y ligera.
  • La doble salsa. Una base untuosa, de color crema, cubre generosamente las patatas. Pero lo que las corona es la salsa roja secreta: un picante suave e irrepetible que ningún imitador ha logrado descifrar. Se aplica encima, como un brochazo final.

Ingredientes para la perfección

  • Patatas frescas seleccionadas cada jornada (entre 90.000 y 100.000 kilos al año).
  • Un proceso de corte y remojo que las libera del almidón rebelde.
  • La doble salsa: una amarilla cremosa y la roja de la casa, receta secreta.

Así se hacen las patatas bravas más legendarias

Entrar en el cuarto de los sacos de La Mejillonera es como asomarse a una montaña de patatas. Allí, una máquina especial las lava y pela, pero no basta: hay que repasarlas una a una para eliminar cualquier resto de piel y esos pequeños ojos que amargan. El siguiente paso es cascarlas a mano y sumergirlas en grandes cubos de agua guardados en cámara.

Este remojo hidrata y limpia el almidón superficial, clave para que la fritura quede crujiente por fuera y cremosa por dentro. Cuando todo está listo, las patatas quedan a la espera en sus cubos, aguardando el turno para la sartén.

Detrás de cada plato hay un ritual: más de 100 toneladas al año, todas repasadas a mano antes del baño de aceite.

Cuando se pide una ración, la cocina se pone en marcha. Las patatas se escurren y se fríen en tandas, cuidando que el aceite esté siempre limpio y a la temperatura justa. El punto óptimo se alcanza cuando flotan con un dorado pálido y la piel empieza a burbujear. Entonces se retiran y se escurren brevemente sobre papel absorbente.

El montaje es casi una ceremonia: primero, un lecho generoso de salsa amarilla, tan cremosa que casi parece una mayonesa ligera. Después, un chorretón artístico de la salsa roja, que aporta ese picor reconocible sin avasallar. El resultado es un plato donde cada patata sabe a tradición.

Variaciones y maridaje

Las bravas de La Mejillonera son el centro de la mesa, pero conviene acompañarlas con una caña de cerveza rubia bien fría. El tamaño aquí se mide en cuartos: un cachi son 50 cl, perfecto para una ración grande. La malta limpia el paladar y realza el picante sin estorbar. También son imprescindibles sus mejillones, cocidos o a la vinagreta, y las rabas al estilo cántabro, crujientes y sin exceso de rebozado.

Para quien tenga prisa o quiera disfrutar en casa, las bravas se pueden pedir para llevar. Eso sí, no aceptan reservas y cierran los martes, así que conviene ir pronto y con paciencia. Por cierto, las patatas bravas son aptas para vegetarianos; los mejillones ya son otra historia. En un mundo de franquicias y salsas impersonales, La Mejillonera demuestra que el secreto está en lo simple: producto, técnica y el amor de una barra que no cumple años.

Óscar López y Mónica García rivalizan por liderar la oposición contra Ayuso en 2027

La izquierda madrileña encara la recta final hacia las elecciones autonómicas de 2027 con un pulso de liderazgos que no termina de despejarse. Dos ministros del Gobierno de España, Óscar López y Mónica García, compiten por capitanear la alternativa a Isabel Díaz Ayuso, mientras el PP engrasa la maquinaria de una precampaña que ya ha puesto el cartel de «El cambio está más cerca» en la sede de Génova. Este viernes, la batalla por la hegemonía del centro-izquierda en la región se juega entre las dudas del PSOE y la urgencia de Más Madrid por ocupar el espacio vacío que ha dejado la debacle socialista.

Por qué la designación de López despierta recelos en el socialismo madrileño

Óscar López, ministro de Transformación Digital y Función Pública, aparece como el elegido de Moncloa para encabezar la lista del PSOE a la Asamblea. Sin embargo, su perfil genera más incertidumbre que entusiasmo dentro de la federación. Tras el sonoro revés de María Jesús Montero en las andaluzas, algunos cuadros socialistas empiezan a preguntarse si quemar a otro ministro en la hoguera autonómica es la estrategia adecuada. «Mandar a Óscar López a ganar a Ayuso preocupa», resume un dirigente consultado por este medio.

La sombra del resultado andaluz es alargada. La derrota de Montero, con una movilización de voto inferior a la esperada, evidenció los límites de una campaña basada en la marca Sánchez. En Madrid, el PSOE lleva años sin encontrar un candidato que resista más de un ciclo electoral. La maquinaria del partido ha triturado a todos: desde Ángel Gabilondo hasta Juan Lobato, pasando por la propia Pepu Hernández. Ahora López asume el reto en un escenario aún más adverso, con un PP que ha convertido a Ayuso en el principal activo nacional.

Mónica García acelera: lista única y el reto de la huelga médica

Mientras, Mónica García juega en otro tablero. La ministra de Sanidad ha sido la primera en mover ficha y, según La Razón, ya ha cerrado una lista de unidad en Más Madrid que la coloca como cabeza de cartel para la Comunidad. El pacto con el sector de Emilio Delgado, que irá en el número tres, zanja la crisis interna de la formación y envía un mensaje de estabilidad justo cuando el PSOE se desangra.

La lista para el Congreso también queda perfilada: Tesh Sidi actual diputada, Emilio Delgado y Eduardo Rubiño, portavoz en el Ayuntamiento.

Quemar a un ministro en Madrid tras el fracaso de Andalucía es un riesgo que ni siquiera el férreo control de Moncloa sobre el PSOE madrileño logra disimular.

El fantasma de Barcelona: cuando la fragmentación regala mayorías al adversario

El escenario madrileño recuerda peligrosamente al de Barcelona en 2023, en el que la división de la izquierda entre los comunes, ERC y el PSC permitió al nacionalismo y a la derecha sumar. La lección es clara: una izquierda fragmentada es una izquierda perdedora. En la Comunidad de Madrid, donde el PP ha aglutinado el voto de centro-derecha y la derecha extrema en un solo bloque, cualquier división entre PSOE y Más Madrid allana el camino a Ayuso. El sistema electoral de la Comunidad, con una barrera del 5% del voto regional, castiga aún más la dispersión si los partidos se quedan por debajo.

Desde esta redacción observamos que la apuesta de Pedro Sánchez por Óscar López responde más a una lógica de control orgánico que a una estrategia ganadora. El PSOE madrileño necesitaría un perfil con arraigo en la región y capacidad de atraer al votante descontento de Más Madrid, no un trasplante ministerial sin anclaje local. Mónica García, por su parte, tiene la oportunidad de capitalizar el desgaste de Sumar y la crisis de credibilidad sanitaria, pero la huelga de los médicos le pasa factura cada semana.

Con todo, a menos de un año para la cita con las urnas, la izquierda madrileña se asoma a un precipicio de expectativas. La candidatura unitaria de Más Madrid y el desembarco de un ministro socialista no garantizan nada; el verdadero veredicto dependerá de si ambos proyectos son capaces de sumar y no de restarse en una plaza que Ayuso ya ha conquistado.

Supermercados abiertos Segunda Pascua: estos abren el lunes 25 de mayo en Cataluña (Mercadona, Lidl, El Corte Inglés)

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Residentes de Cataluña que planean hacer la compra o visitar centros comerciales.
  • ¿Cuándo ocurre? El lunes 25 de mayo, festividad de la Segunda Pascua en numerosos municipios catalanes.
  • ¿Qué cambia hoy? La mayoría de supermercados y grandes superficies ajustan sus horarios; algunos cierran por completo y otros abren solo en determinadas zonas. Consultar la web o la app de cada cadena es clave para evitar desplazamientos en vano.

La Segunda Pascua ( Segona Pasqua ) vuelve a ser un quebradero de cabeza para los consumidores catalanes. Aunque no es una fiesta nacional, en Cataluña muchas poblaciones suspenden la actividad comercial, y las grandes cadenas adoptan políticas dispares. Este 2026, el lunes 25 de mayo plantea la misma incógnita de cada año: ¿abre mi supermercado de confianza?

Una guía publicada por El Periódico recorre las principales enseñas y ofrece un esbozo de qué esperar. Según el diario, la decisión de abrir o cerrar depende en gran medida de la ubicación del establecimiento, y no hay una regla uniforme para todas las marcas. La información recabada apunta a que cadenas como Mercadona, Lidl o El Corte Inglés abrirán al menos parte de sus establecimientos, pero la letra pequeña está en el código postal.

En términos generales, Mercadona suele cerrar los festivos en toda España, aunque en puntos estratégicos de Barcelona y el área metropolitana algunas tiendas permanecen abiertas. Lidl mantiene abierta buena parte de su red catalana en jornadas señaladas, siempre que la normativa municipal lo permita. El Corte Inglés, en cambio, abre prácticamente todos los días del año en sus centros más emblemáticos; por ejemplo, en la Diagonal de Barcelona y en la Gran Via.

Una radiografía municipal: por qué tu barrio puede marcar la diferencia

La clave está en la regulación de los festivos de apertura de cada ayuntamiento. Cataluña es una de las comunidades con mayor autonomía local en materia comercial, y eso se traduce en un mapa fragmentado. Lugares como Barcelona, Tarragona o Girona autorizan la apertura turística en parte de su territorio, mientras que otros municipios, sobre todo de interior, son mucho más restrictivos. Según fuentes consultadas por la Generalitat, alrededor del 30% de los establecimientos de alimentación en Cataluña cierran por la Segunda Pascua, aunque la cifra varía según la comarca.

El festivo de Segunda Pascua es un reflejo de la diversidad normativa catalana: lo que en un municipio es día de compras, en el de al lado es jornada de persianas bajadas.

Para los consumidores, el consejo es tan sencillo como contundente: antes de salir, confirmar. Las webs de las cadenas y de los centros comerciales suelen actualizar los horarios especiales con antelación. Herramientas como Google Maps o las apps propias de Mercadona, Lidl o El Corte Inglés permiten filtrar por tienda y día. Si el establecimiento aparece como ‘abierto’ en la aplicación, es probable que cumpla, pero siempre conviene contrastar con la página oficial.

Alternativas de compra: tiendas de conveniencia y gasolineras

Ante un cierre generalizado, los supermercados de proximidad salvan la papeleta. Cadenas como Condis, Suma o Caprabo, muy extendidas en Cataluña, suelen tener horarios más flexibles los festivos y en muchos casos permanecen operativas, sobre todo si están situadas en áreas urbanas. Las gasolineras con tienda (Repsol, Meroil o Galp) también son una opción recurrente para compras de última hora, aunque con un surtido limitado.

Otro recurso son las plataformas de reparto rápido, como Glovo o Getir, que en ciudades como Barcelona mantienen el servicio durante los festivos y pueden cubrir necesidades básicas sin necesidad de desplazamiento. La contra: los precios suelen ser algo más elevados y el catálogo, limitado.

La danza de los horarios festivos: cuestión de costumbre y de ley

La confusión alrededor de la Segunda Pascua no es nueva. Cada año, los consumidores se topan con las mismas dudas, y la falta de una respuesta unificada por parte de las grandes cadenas alimenta el desconcierto. En Cataluña, la liberalización de horarios comerciales es un debate recurrente: el Parlament ha aprobado varias moratorias que limitan las aperturas en domingos y festivos, pero la presión del turismo y las zonas de gran afluencia (ZGAT) ha ido ampliando las excepciones.

Precedentes cercanos, como el debate en torno a la apertura de centros comerciales en días como Sant Joan o la Diada, muestran que el calendario festivo catalán seguirá siendo un galimatías mientras no haya un marco autonómico único. Mientras tanto, al consumidor le toca hacer de detective y revisar horarios uno a uno.

La policía vasca detiene a cuatro manifestantes de la flotilla de Gaza en el aeropuerto de Bilbao

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Ertzaintza detuvo a cuatro personas en el aeropuerto de Bilbao tras enfrentamientos con simpatizantes de la Flotilla Global Sumud, que regresaban tras ser retenidos por Israel.
  • ¿Quién está detrás? Agentes de la policía vasca cargaron contra activistas y sus partidarios; Podemos y Sumar denuncian brutalidad y piden una investigación independiente.
  • ¿Qué impacto tiene? El incidente reaviva la fractura en el Gobierno español sobre la cuestión palestina y tensa las relaciones con Israel, justo cuando la coalición debate el presupuesto de defensa.

El regreso a Bilbao de los activistas de la Flotilla Global Sumud —interceptada por la marina israelí en aguas internacionales el pasado 18 de mayo— terminó este sábado 24 de mayo con cuatro detenidos, cargas policiales y una tormenta política que ha vuelto a poner a prueba los equilibrios del Gobierno de coalición. Los hechos, ocurridos poco después de las dos de la tarde en la terminal de llegadas del aeropuerto, han sido calificados de ‘intolerables’ por Podemos y de ‘represión policial’ por Sumar, mientras la Ertzaintza defiende su intervención como necesaria para garantizar el orden.

La bienvenida que terminó en batalla campal

Según los testimonios recogidos por medios locales, seis miembros de la delegación vasca posaban para los fotógrafos cuando un simpatizante intentó acercarse a ellos. Un agente de la Ertzaintza le impidió el paso, lo que desató una confrontación que se extendió por la terminal. Las imágenes difundidas muestran a los antidisturbios avanzando con porras contra activistas y partidarios, en medio de gritos y empujones.

La activista Diana Zomeno relató a la prensa que varios compañeros fueron ‘golpeados y tirados al suelo’, y que los agentes ‘los inmovilizaron con las rodillas, incluido uno que tenía una escápula rota’. Zomeno denunció que todo ello se produjo contra personas que habían pasado ‘cuatro días sufriendo torturas, agresiones y violencia constantes’ bajo custodia israelí. La organización de la flotilla, que movilizó a cerca de 400 activistas de unos 40 países desde Turquía a principios de mayo, expresó su profunda indignación y reclamó una investigación internacional independiente.

Fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco aseguraron que algunas de las personas concentradas obstaculizaba el tránsito normal de pasajeros y provocaron el enfrentamiento. La portavoz evitó pronunciarse sobre la proporcionalidad de la carga y se limitó a confirmar las cuatro detenciones, sin detallar los cargos.

Reacciones políticas: Podemos y Sumar claman contra la “represión”

El incidente no tardó en llegar al Congreso. La líder de Podemos, Ione Belarra, calificó la actuación policial de ‘intolerable’ y exigió explicaciones inmediatas a través de sus redes. Sumar, socio minoritario del Ejecutivo, fue más allá al hablar de ‘represión policial’ y calificar de ‘inaceptable’ que activistas ya ‘sometidos a violencia en Israel’ se encontraran en su tierra con ‘brutalidad, controles de identidad y detenciones’. Ambos partidos reclaman que se depuren responsabilidades y que España eleve una queja formal a las autoridades israelíes por la retención de la flotilla.

La protesta palestina está convirtiendo los aeropuertos europeos en nuevo campo de batalla política, y Bilbao acaba de inaugurar la trinchera.

La pugna llega en un momento delicado para el Gobierno de Pedro Sánchez, que mantiene una posición ambigua: por un lado, ha reconocido unilateralmente el Estado palestino y apoya las resoluciones de la ONU; por otro, evita condenas directas a Israel que puedan afectar a los contratos de seguridad con empresas hebreas o al alineamiento con Washington.

policía vasca

Equilibrio de Poder

El episodio de Bilbao, aparentemente local, toca varias teclas del tablero geopolítico. La Flotilla Sumud —que toma su nombre del concepto palestino de resistencia paciente— reproduce el esquema de la histórica Flotilla de la Libertad de 2010, cuando el asalto israelí al Mavi Marmara causó nueve muertos y rompió las relaciones turco-israelíes durante años. Aquella crisis demostró que las iniciativas navales propalestinas pueden escalar hasta desatar crisis diplomáticas de primer orden. Hoy, el contexto es distinto: Turquía y los países del Golfo han normalizado en parte sus lazos con Israel, pero la opinión pública europea se muestra cada vez más crítica con el bloqueo de Gaza, declarado ilegal por el Comité Internacional de la Cruz Roja y numerosos organismos de la ONU.

Para España, la polémica tiene un doble filo. Internamente, acrecienta la presión de la izquierda sobre Sánchez para que endurezca su discurso hacia Tel Aviv, mientras los socios europeos observan con recelo cualquier gesto que pueda interpretarse como antisemita. Externamente, la detención y el trato a los activistas pueden servir de coartada a Marruecos —aliado renovado de Israel en los Acuerdos de Abraham— para recordar a Madrid que su apoyo a la causa saharaui tiene un coste, o para condicionar futuras cooperaciones en el Estrecho. En términos de defensa, el incidente pone de relieve la dependencia de los puertos y aeropuertos como espacios de fricción entre movimientos civiles y fuerzas de seguridad, un vector que los manuales de la OTAN ya incluyen como amenaza híbrida.

La lectura estratégica es clara: mientras la UE no articule una política común sobre Gaza que vaya más allá de las declaraciones, los Estados miembros quedarán expuestos a choques como el de Bilbao cada vez que sus activistas regresen de la línea de fuego. La próxima reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE, prevista para el 10 de junio, podría ser el primer test para medir si la indignación expresada por Podemos y Sumar se traduce en alguna iniciativa diplomática conjunta. Hasta entonces, el aeropuerto de Loiu seguirá siendo un punto caliente de la protesta palestina en suelo español.

Zelenski exige membresía plena en la UE y rechaza la asociación ‘injusta’ de Merz

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha enviado una carta a la Comisión Europea y al Consejo Europeo en la que rechaza de plano el ‘estatuto de asociación’ propuesto por el canciller alemán Friedrich Merz y exige la membresía plena en la UE. La misiva, a la que ha tenido acceso Reuters, califica de ‘injusta’ cualquier solución que deje a Ucrania sin voz en la toma de decisiones del bloque.

La carta, remitida también al presidente chipriota Nikos Christodoulides —que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo—, llega en un momento delicado para la ampliación de la UE. Hace apenas una semana, Merz había enviado una propuesta a Bruselas para crear un estatus de ‘miembro asociado’ para Ucrania, una figura jurídica inexistente en los Tratados que brindaría a Kiev acceso a programas y fondos europeos, así como representación sin derecho a voto en las instituciones.

La propuesta de Merz: un estatus intermedio sin precedentes

El plan del canciller alemán reconocía las reticencias de varios Estados miembros —especialmente de su propio país y de Francia— a acelerar la adhesión de Ucrania. La oferta pretendía mantener al país en la órbita europea sin desencadenar una revisión inmediata de los presupuestos y las políticas de cohesión, un debate que muchos gobiernos temen. Sin embargo, la propuesta no ha encontrado eco en Kiev.

Ucrania obtuvo el estatus de candidato en 2022 y, desde entonces, ha presionado para que la integración sea plena y rápida. Zelenski ha fijado 2027 como horizonte, una fecha que la mayoría de las capitales consideran irreal. Pero la carta enviada este sábado añade un argumento nuevo: la salida del poder de Viktor Orbán en Hungría, cuyo partido perdió las elecciones, elimina al líder que más abiertamente se oponía a la adhesión ucraniana.

La carta de Zelenski: ‘sin voz, la UE es injusta’

asociación UE

En el texto, Zelenski se muestra tajante: ‘Sería injusto que Ucrania esté presente en la Unión Europea, pero se quede sin voz’. Según Reuters, el presidente insiste en que ‘ha llegado el momento de avanzar hacia la membresía de forma plena y significativa’, y recuerda que su país ‘defiende’ al continente. La frase no es menor: en la lógica de la guerra, Kiev reclama el derecho a sentarse en la mesa como un igual por la sangre derramada.

La Unión Europea, sin embargo, sigue funcionando bajo la regla de la unanimidad: un solo país puede bloquear la adhesión. La salida de Orbán, no es garantía de un camino despejado; Austria, Eslovaquia o los Países Bajos también mantienen reservas. Pero la oferta de un estatus intermedio que Merz impulsa ha quedado herida de muerte. ‘Para Zelenski, la asociación suponía un limbo diplomático sin fecha de caducidad’, explican fuentes diplomáticas a Moncloa.com.

La propuesta de Merz reconocía una evidencia: Ucrania aún no está lista para la membresía. Zelenski replica con una verdad más incómoda: quizá sea la UE quien no esté preparada para Ucrania.

Equilibrio de Poder

El movimiento de Zelenski coloca a la Comisión Europea en una encrucijada. La presidenta Ursula von der Leyen ha sido una firme defensora del camino europeo de Ucrania, pero dentro del Colegio de Comisarios y entre los Estados miembros crece el escepticismo sobre la capacidad de la UE para absorber un país en guerra y con una economía tan dependiente de la ayuda externa.

Para Washington, la perspectiva de una Ucrania plenamente integrada en la UE no es una prioridad estratégica inmediata —la administración Trump sigue centrada en el Indo-Pacífico—, pero sí lo es para Moscú, que interpreta cualquier avance en la integración euroatlántica como una amenaza existencial. El Kremlin, de hecho, ha condicionado cualquier negociación de paz al abandono de las aspiraciones de Kiev a la OTAN y a la UE.

España, por su parte, ha sido tradicionalmente partidaria de la ampliación, pero el coste de la adhesión ucraniana amenaza con reconfigurar los fondos que han beneficiado a regiones mediterráneas y del este de Europa. La agricultura ucraniana, que compite directamente con la española en productos como el cereal, podría tensionar las relaciones comerciales. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores consultadas por Moncloa.com admiten que Madrid prefiere ‘un proceso ordenado’, pero la presión de los países bálticos y de Polonia podría arrastrar a Moncloa a posiciones más favorables a una vía rápida.

A largo plazo, el envite de Zelenski acelera un debate que la UE no puede posponer: la reforma institucional necesaria para absorber a nuevos miembros sin que el bloque se convierta en ingobernable. El estatus de asociado era un apaño; la negativa de Kiev lo convierte en papel mojado y obliga a Bruselas a tomar una decisión sin atajos.

La carta de Zelenski no garantiza la membresía, pero sí logra algo que ningún otro candidato había conseguido: forzar a la UE a definir qué quiere ser cuando termine la guerra. La próxima cumbre del Consejo Europeo, prevista para finales de junio, será el primer test de hasta dónde está dispuesto a ceder el club comunitario.

Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán que reformó la guerra

El capitán Gonzalo Fernández de Córdoba ajustó la celada con calma. A su espalda, los arcabuceros del contingente español aguardaban en silencio detrás de un parapeto improvisado de tierra y estacas, mientras la caballería pesada francesa se desplegaba al otro lado del campo empapado por la lluvia de la noche anterior. La mañana del 28 de abril de 1503 olía a pólvora húmeda y a cuero de las corazas. Cerignola, un villorrio de la Apulia italiana, se convertiría en pocas horas en el escenario de una revolución militar.

Capítulo I: La trampa bajo los olivos

Gonzalo había elegido el terreno con el cuidado de un cirujano: una suave loma protegida por olivos y viñedos, con el flanco derecho cubierto por un riachuelo de poco caudal y el izquierdo asegurado por la propia villa. En la noche del 27 al 28, sus hombres cavaron un foso de más de dos metros de anchura, y con la tierra removida levantaron un talud donde clavaron estacas afiladas. Detrás de aquella improvisada fortificación colocó a sus dos mil arcabuceros —la infantería ligera que él mismo había perfeccionado— y a los piqueros, formando un erizo de puntas de acero que ningún jinete podía atravesar.

El ejército del duque de Nemours, Luis de Armagnac, duplicaba en número a las huestes españolas: alrededor de diez mil hombres frente a seis mil quinientos. La superioridad francesa en caballería era abrumadora, casi de tres a uno. Pero Nemours, impaciente y confiado, ordenó la carga de sus gendarmes con el sol aún bajo y la humedad ralentizando los cascos de los caballos. Fue una decisión funesta. Los arcabuceros, apostados en tres hileras detrás del terraplén, dispararon por turnos, manteniendo un fuego constante que nunca había visto Europa. La primera fila de caballeros se desplomó sobre el foso antes de llegar a las picas. La segunda sufrió la misma suerte. Nemours murió en la tercera oleada, con el pecho atravesado por una bala de plomo.

Capítulo II: El largo camino de Montilla a Nápoles

Mucho antes de aquella mañana de abril, Gonzalo Fernández de Córdoba había sido un segundón de la casa de Aguilar, nacido en Montilla en 1453, criado entre los pasillos del castillo de su familia y educado en el oficio de las armas al servicio de los Reyes Católicos. Su primera gran escuela fue la Guerra de Granada (1482-1492), donde demostró una mezcla de audacia y prudencia que le valió el favor de Isabel y Fernando. Participó en la toma de Granada y fue uno de los capitanes que negociaron la rendición de Boabdil. En aquellas diez campañas aprendió que las montañas andaluzas favorecían al infante ligero y que la pólvora, bien manejada, podía desarbolar a cualquier carga de caballería.

Gran Capitán

En 1495, los Reyes le enviaron a Italia al frente de una expedición para socorrer al reino de Nápoles, amenazado por los franceses de Carlos VIII. Allí el Gran Capitán —sobrenombre que le otorgaron sus propios soldados tras las primeras victorias— empezó a trenzar una red de alianzas y a aplicar en campo abierto las lecciones granadinas. Pero la campaña italiana fue también una escuela de diplomacia: Gonzalo entendió que la guerra moderna exigía logística en bancarrota y que sin dinero no había pólvora ni pan. Sus famosas cuentas, en las que anotaba «por picos, palas y azadones, cien millones… por limosnas para que monjas y frailes rezasen por los españoles, cien mil ducados», reflejaban no solo sarcasmo, sino la convicción de que la administración era tan importante como el coraje.

Capítulo III: De Cerignola al dominio táctico

La victoria de Cerignola fue una anomalía que pronto se convirtió en modelo. Por primera vez en una batalla campal de envergadura, los arcabuces y las picas derrotaban a la caballería pesada sin necesidad de barreras naturales ni fortalezas. El propio Gonzalo lo explicó con sencillez en las cartas que remitió a la corte: el secreto estaba en el orden y en la disciplina de fuego. Pero los anales militares iban a interpretar aquella jornada como el acta de nacimiento del tercio español, aunque la palabra «tercio» no se institucionalizaría hasta 1534.

Gran Capitán

En los meses que siguieron, el Gran Capitán completó la conquista del reino napolitano. La última resistencia francesa se quebró en las marismas del río Garellano, en diciembre de 1503, donde Gonzalo empleó una maniobra de flanqueo con infantería ligera que atravesó un terreno pantanoso para caer por sorpresa sobre el campamento enemigo. La campaña había terminado. Nápoles era español.

El eco de aquellas acciones resonó en las cortes europeas. Los embajadores venecianos informaban a la Serenísima de que el capitán andaluz había revolucionado la guerra, y los tratadistas militares —desde Maquiavelo hasta Guicciardini— empezaron a estudiar Cerignola como el ejemplo perfecto de cómo la infantería, bien instruida y protegida, podía tumbar a la orgullosa caballería medieval. No exageraban: en los siguientes cincuenta años, ningún ejército europeo volvió a diseñar una batalla sin considerar el papel de las armas de fuego combinadas con picas.

Capítulo IV: Las cuentas y el silencio

Sin embargo, la gloria militar no bastaba para mantener el favor en la corte. El rey Fernando el Católico, receloso de un súbdito demasiado popular, llamó a Gonzalo a España en 1507 con promesas que nunca se cumplieron. Le apartó del gobierno de Nápoles y le confinó en un discreto segundo plano, primero en Loja y después en Granada, mientras los envidiosos circulaban por palacio la especie de que el Gran Capitán había amasado una fortuna con el soborno de los nobles italianos. Aquellos rumores fueron la gasolina de las famosas cuentas del Gran Capitán, una leyenda que ha llegado hasta nosotros en varias versiones y que resume, con una mueca, el drama del héroe que resulta incómodo a sus amos.

Gran Capitán

Los últimos años de Gonzalo transcurrieron en un silencio cuajado de desengaños. Murió en Loja el 2 de diciembre de 1515, a los sesenta y dos años, mientras esperaba todavía una orden que le devolviera el mando. Sus restos fueron enterrados en el monasterio de San Jerónimo de Granada, donde todavía hoy reposan. El epitafio que él mismo dicen que dictó —«Aquí yace un hombre que nunca supo para qué nació»— refleja la amargura del que dio un reino a sus señores y recibió a cambio el olvido en vida.

Capítulo V: El legado de un sistema

El Gran Capitán no fundó ninguna dinastía ni dejó memorias escritas. Pero creó un modelo de ejército que España aprovecharía durante siglo y medio. La combinación de arcabuceros, piqueros y artillería ligera, apoyada en una intendencia meticulosa y en una disciplina de hierro, fue la matriz de los tercios que dominaron los campos de batalla europeos hasta Rocroi. Cada vez que un soldado del Tercio de Lombardía encajaba su pica en el suelo y se disponía a recibir una carga de caballería, repetía, sin saberlo, la receta que Gonzalo había ensayado en aquella loma de Cerignola.

La historia militar posterior —desde Mauricio de Nassau hasta los estrategas de la Guerra Civil americana— ha estudiado la batalla de 1503 como un paradigma de cómo la técnica puede multiplicar el valor. Y, sin embargo, lo más extraordinario de Gonzalo Fernández de Córdoba no fue su ingenio táctico, sino su comprensión de que la guerra moderna es, ante todo, un problema de organización: dinero, disciplina, suministros y confianza. En ese sentido, el Gran Capitán fue un gestor tanto como un guerrero. Quizá por eso sus cuentas siguen siendo, quinientos años después, más elocuentes que cualquier espada.

GAD3: Ayuso ampliaría su mayoría absoluta en Madrid, el PSOE supera a Más Madrid y Podemos se queda fuera

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La encuesta de GAD3 publicada este viernes 23 de mayo otorga a Isabel Díaz Ayuso una mayoría absoluta ampliada en la Asamblea de Madrid.
  • ¿Quién está detrás? El avance de los populares madrileños consolida la posición del PP en la región, con el PSOE adelantando a Más Madrid como primer partido de la oposición.
  • ¿Qué impacto tiene? El sondeo refuerza la proyección nacional de Ayuso y sitúa a Podemos fuera del Parlamento autonómico, lo que resta espacio a la izquierda en Madrid.

Una encuesta de GAD3 divulgada este viernes 23 de mayo refuerza las expectativas electorales de Isabel Díaz Ayuso. Según la proyección, el Partido Popular aumentaría su mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid mientras el PSOE superaría a Más Madrid como principal partido de la oposición y Podemos quedaría fuera del Parlamento autonómico.

El sondeo, elaborado por GAD3, dibuja un escenario en el que los populares madrileños no solo retienen los 65 escaños de su actual mayoría absoluta, sino que la amplían hasta una horquilla de 67-69 diputados, según las estimaciones internas del trabajo de campo. Eso supondría entre dos y cuatro escaños más que en los comicios de 2023.

En paralelo, el PSOE experimenta un ascenso notable. Pasaría de los actuales 27 escaños a una banda de 29-31, lo que le permitiría adelantar a Más Madrid, que bajaría de 27 a 23-25 diputados. La formación que lidera Mónica García perdía fuelle frente a un Partido Socialista que, a siete meses de las elecciones autonómicas, recupera peso en la región.

El tablero madrileño: por qué se mueve la izquierda

La lectura inmediata que emerge de estos datos es doble. Por un lado, la oposición se reordena con el PSOE como nueva referencia. Por otro, Podemos no obtendría representación: la encuesta sitúa a los morados por debajo del 5% de los votos, o lo que es lo mismo, por debajo del umbral autonómico. Ni siquiera con la posible alianza con Sumar o IU lograría pisar la Cámara.

La pérdida de más de 100.000 votos respecto a 2023 en el bloque de la izquierda madrileña sería la principal causa de ese desplome. Y el desgaste no parece coyuntural: la encuesta apunta a una consolidación del voto socialista entre los sectores que antes se decantaban por Más Madrid y por la formación de Ione Belarra. La fractura entre ambas marcas, lejos de sumar, resta.

En el PP, el dato se recibe como un respaldo al modelo de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta ha hecho de la resistencia fiscal y la desregulación urbanística sus banderas. Y los números de GAD3 indican que el electorado madrileño valora especialmente la bajada de impuestos y la gestión económica de la Comunidad.

La mayoría de los madrileños respalda con su voto la política fiscal de Ayuso, incluso en un contexto de subida de tipos. La izquierda, fragmentada, no encuentra el discurso alternativo.

La reacción: Génova, barones y el pulso interno

Desde Génova se ha evitado hacer una lectura triunfalista, pero el análisis que circula en privado es que el liderazgo de Ayuso en Madrid es un activo para el partido a nivel nacional. “Isabel no es solo una referencia en la Comunidad de Madrid, sino un espejo para otras federaciones”, explica una fuente de la cúpula popular consultada por esta redacción. El mensaje es que la receta madrileña, basada en menos impuestos y menos burocracia, puede exportarse a otros territorios donde el PP gobierna, como Andalucía o la Comunidad Valenciana.

En paralelo, el barómetro tiene consecuencias en el equilibrio de fuerzas entre el PP y el Gobierno de Pedro Sánchez. Los socialistas observan que el electorado de izquierdas en Madrid se desliza hacia el PSOE, pero es insuficiente para erosionar la mayoría popular. “A nosotros nos interesa que el PSOE recupere voto, porque eso frena a los partidos minoritarios y nos permite centrar el debate en la gestión”, añade la misma fuente.

Para Más Madrid y Podemos, los datos son un aviso serio de cara a las autonómicas de mayo de 2027. La encuesta refleja que el espacio a la izquierda del PSOE se reduce, y que el proyecto de Mónica García —ministra de Sanidad— no logra capitalizar el descontento con la gestión sanitaria en la región. El hundimiento de Podemos, que arrastra problemas orgánicos desde hace meses, se consuma en Madrid.

El Eje del Poder Popular

Este sondeo no es solo un termómetro autonómico. Tiene implicaciones profundas para el Partido Popular en su conjunto. Isabel Díaz Ayuso se consolida como la baronesa más influyente dentro del partido, con una mayoría que, de confirmarse en las urnas, le daría plena autonomía respecto a la dirección nacional. No en vano, fue ella quien, tras la crisis de febrero de 2024, forzó a Alberto Núñez Feijóo a aceptar un modelo federal de financiación que beneficiara a regiones como Madrid.

El dato refuerza la posición de Ayuso de cara al próximo cónclave territorial. Las once comunidades del PP miran de reojo a Madrid no solo por su peso económico —la región aporta el 19% del PIB nacional—, sino por la solidez de un liderazgo que ha sorteado dos crisis internas graves y ha mantenido a raya a la oposición. El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso observa con satisfacción cómo la marca popular crece en el territorio que más focos concentra, aunque internamente se preguntan hasta qué punto esa fortaleza autonómica puede trasladarse a unas generales.

Mientras, el PSOE se encuentra ante una paradoja: gana posiciones en Madrid, pero no las suficientes para disputar el gobierno. Y con Podemos fuera de juego, la suma de la izquierda se complica. Feijóo, que ha cimentado su alternativa en la moderación fiscal y la defensa del constitucionalismo, ve cómo el espejo madrileño amplifica su discurso sin necesidad de intervenir. En la cúpula de Génova se da por hecho que, si Ayuso repite resultado, el PP revalidará la presidencia del Senado y acumulará poder territorial para futuras negociaciones con el Ejecutivo central.

En la otra cara de la moneda, la posibilidad de un Podemos fuera de la Asamblea de Madrid reduce el riesgo de una coalición estable de izquierdas que pudiera frenar el proyecto popular en otras comunidades. El precedente de las elecciones en Castilla y León o en la Comunidad Valenciana demuestra que cuando la izquierda se atomiza, el PP consolida gobiernos estables.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La gestión fiscal y económica de Ayuso revalida su apoyo en Madrid y convierte a la Comunidad en el laboratorio de políticas del centro-derecha frente al intervencionismo del Gobierno central.
  • Protagonista: Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid).
  • Próximo hito: El partido dará a conocer los cabeza de lista para las autonómicas de 2027 en el Comité de Dirección previo al verano.

Nunca imaginarías que en Vejer de la Frontera y una carne al asador se combinan así

Vejer, el pueblo blanco que huele a parrilla

En Cádiz, el mar manda. Lo sabes. Pero a pocos kilómetros de la playa, Vejer de la Frontera te demuestra que la carne de asador puede ser también un argumento gastronómico de primer nivel, porque aquí el retinto nada tiene que envidiar al buey gallego o al wagyu más famoso. Y no hablamos de una simple barbacoa veraniega: aquí, el asador La Castillería ha convertido la parrilla en una experiencia que compite con cualquier santuario cárnico del norte.

El casco antiguo de Vejer, con sus calles empinadas, sus fachadas encaladas y sus macetas, obliga a bajar el ritmo. Las antiguas puertas de la muralla, como la Puerta Cerrada o la Puerta de la Villa, son testigos silenciosos de un pasado de frontera. Perderse por sus callejuelas es la mejor manera de llegar con hambre a la mesa. Y cuando el estómago apremia, la recompensa está al fuego.

La Castillería no es un secreto, pero sí un descubrimiento que se saborea mejor tras haber pateado sus alrededores. Su propuesta gira en torno a las carnes de primera, tratadas con la sabiduría de Juan Valdés, quien maneja las brasas de encina como un artesano. Pero antes de ensuciarte los dedos con un chuletón, toca subir al castillo.

El castillo: una atalaya de piedra y secretos

Subir al castillo de Vejer es obligatorio no tanto por la fortaleza, sino por lo que se ve desde allí. Situado en el punto más alto, sus muros son un libro de historia abierto. Del origen islámico a las reformas cristianas, cada piedra guarda cicatrices de una frontera que fue durante siglos el límite entre dos mundos. Desde los miradores cercanos al castillo, se intuye el azul del Atlántico en días despejados, recordándote que el mar nunca está lejos, aunque lo parezca.

Dentro del recinto, los patios y la puerta conservan un aire sobrio y medieval. No es un castillo de cuento, sino una construcción práctica, pensada para vigilar caminos. Por eso, la visita ayuda a entender por qué Vejer ha sido siempre estratégica. Tras la bajada, la Iglesia del Divino Salvador —antigua mezquita— ofrece un retablo mayor que merece una parada, pero el estómago ya reclama su parte. El retablo mayor, una obra policromada de Francisco de Villegas, narra la vida de Cristo con un dramatismo que atrapa la mirada.

La verdadera defensa de Vejer hoy no está en las murallas, sino en la calidad de sus brasas.

La Castillería: donde el fuego se hace carne

Con las piernas cansadas y el apetito abierto, La Castillería te recibe con la honestidad del producto y un manejo de la parrilla que, en manos de Juan Valdés, roza la maestría. Valdés controla cada pieza como un relojero: mueve la carne según la grasa crepita, buscando esa corteza crujiente que sella los jugos. Aquí no hay artificios: solo carne, sal y el punto exacto de calor. Chuletones, entrecots, solomillos, cordero, presa ibérica… La carta es un desfile de piezas que haría palidecer a más de un asador vasco.

El secreto está en la materia prima. La rubia gallega aporta esa grasa infiltrada que se funde en la boca, mientras que el retinto gaditano, criado en las dehesas cercanas, ofrece un sabor intenso y una textura que recuerda por qué esta raza autóctona merece más protagonismo. El ambiente del local, con su decoración rústica y sus fotografías en blanco y negro, invita a quedarse. Aquí no hay prisas; se viene a disfrutar sin reloj. Y eso, en los tiempos que corren, es casi un lujo. Los entrantes, como las croquetas de puchero o la ensaladilla de ahumados, son el preludio perfecto para lo que está por venir.

Y si aún queda hueco —cosa difícil—, el rabo de toro o las croquetas caseras son el broche perfecto. La Castillería entiende que el asador no es solo un lugar para comer; es un espacio para celebrar la sobremesa larga, el vino que se acaba sin prisa y la conversación que se alarga mientras las brasas se apagan.

Maridaje y otros caprichos viajeros

Vejer de la Frontera no se agota en una visita. La combinación de castillo y chuletón es imbatible, pero el pueblo guarda rincones perfectos para un vermú con vistas. La plaza de España, las calles del centro o los miradores junto a la muralla son ideales para un paseo digestivo. Y si te animas a pernoctar, los hoteles con encanto del casco antiguo permiten repetir al día siguiente, porque siempre queda un corte nuevo que probar. Para acompañar, un tinto de la tierra —un Syrah de la Ribera del Guadalete o un Tintilla de Rota— es el maridaje perfecto sin necesidad de mirar a Rioja.

En definitiva, Vejer demuestra que la provincia de Cádiz no solo es mar y atún. Entre sus calles blancas y su castillo, se esconde un paraíso para los amantes de la buena carne que también quieren llevarse un trozo de historia en la retina. Y en La Castillería, esa doble pasión encuentra su mesa.

Feijóo arremete contra Sánchez y Zapatero por la imputación: «Hay que estar muy podrido»

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Alberto Núñez Feijóo ha cargado duramente contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y contra Pedro Sánchez durante el XVII Congreso del PP de Baleares, con duras acusaciones sobre la corrupción y la imputación de Zapatero.
  • ¿Quién está detrás? La intervención del líder popular, en un acto del partido, ha sido secundada por la cúpula nacional y por los barones territoriales.
  • ¿Qué impacto tiene? Génova traslada su estrategia de presión política al terreno moral, buscando relanzar la alternativa ante unas generales que cada vez ocupan más la escena.

En un clima de crispación política que el propio Feijóo calificó de ‘repugnante’, el presidente nacional del PP ha elegido el XVII Congreso del partido en Baleares para lanzar un ataque sin precedentes contra José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por corrupción, y contra Pedro Sánchez, a quien acusa de respaldarle.

El ataque a Zapatero: ‘Hay que estar muy podrido moralmente’

Feijóo fue directo: ‘Hay que estar muy podrido moralmente o muy pringado, o las dos cosas, para leer los 80 folios del auto de imputación por corrupción de Zapatero y salir a darle apoyo’, afirmó ante los compromisarios baleares. La cita textual recoge la indignación del líder popular, que quiso subrayar que el expresidente ‘no era un jubilado haciendo negocios por su cuenta, si los hacía era porque tenía detrás al poder, al Consejo de Ministros y a la presidencia del Gobierno de España. En su lectura, el auto conocido en los últimos días demuestra que la corrupción no es un hecho aislado, sino sistémico.

No fue una alusión genérica. El líder del PP reprochó a Sánchez haberle dado ‘todo el apoyo, dijo Sánchez’ a Zapatero pocas horas después de conocerse la imputación. En ese preciso momento, la sala del Congreso popular se volvió un clamor. La plataforma del PP de Baleares sirvió para exhibir un discurso de máxima dureza, en línea con la estrategia que Génova 13 viene desplegando desde hace semanas: vincular la corrupción gubernamental con la crisis institucional del país.

El ‘cambio de clima’ que exige Feijóo

Más allá del exabrupto calculado contra sus rivales, Feijóo reclamó un ‘cambio del clima político nacional, porque, a día de hoy, no puede ser más repugnante’. Y añadió: ‘Faltan las palabras para calificar lo que estamos viendo (…), todo es corrupción, todo es decadencia, casi es imposible hablar de otra cosa’. La frase fue acompañada de un llamamiento a la unidad del partido y a la necesidad de ofrecer una alternativa de gobierno ‘limpia y coherente’.

El discurso se enmarca en un contexto de creciente presión judicial sobre el entorno del anterior Gobierno de coalición. La imputación de Zapatero —un expresidente que, según el sumario, habría utilizado su influencia política para favorecer intereses privados— ha golpeado al PSOE justo cuando Sánchez ya lidia con otros escándalos. Para Génova, la respuesta del socialismo ha sido un apoyo cerrado, sin apenas matices, lo que justifica el tono empleado por Feijóo.

La imputación de un expresidente por corrupción deja al PSOE sin margen moral para pedir regeneración. Feijóo se lo arrebata.

En Génova 13 reconocen en privado que el caso Zapatero ofrece al PP una oportunidad de oro para redefinir el relato de la campaña permanente. No es casual que Feijóo haya elegido un congreso autonómico —el de Baleares, un territorio donde el PP aspira a disputar al PSOE en futuras citas electorales— para escenificar la ofensiva.

El Eje del Poder Popular

El ataque de Feijóo no solo tensa la cuerda con Moncloa; también reordena los equilibrios dentro del propio partido. Los barones territoriales —desde Isabel Díaz Ayuso a Juanma Moreno— llevan semanas pidiendo un mensaje más rotundo frente a la corrupción gubernamental. La intervención en Baleares les da el combustible que reclamaban. En el GPP del Congreso, la portavoz Cuca Gamarra ya ha avanzado que utilizarán todas las herramientas parlamentarias, incluidas las comisiones de investigación que puedan surgir a raíz del caso, para mantener viva la presión sobre el Gobierno.

El aterrizaje territorial es inminente. Baleares, con un gobierno de coalición que incluye a los socialistas, se convierte en laboratorio: el PP balear, que ostenta la presidencia del Consell de Mallorca, tratará de trasladar la indignación moral a la gestión diaria. En otros feudos populares, como Madrid o Andalucía, el caso permite a los ejecutivos autonómicos distanciarse aún más de la política nacional y reforzar la imagen de ‘buen gobierno’ ante sus electores. No es descartable que la próxima cumbre de presidentes autonómicos populares, aún sin fecha cerrada, aborde el mensaje de ‘regeneración’ como eje de la acción territorial.

A medio plazo, la estrategia de Génova pasa por consolidar un marco de hartazgo ciudadano que desgaste al bloque de investidura. El riesgo inmediato, sin embargo, es que la sobreexposición moral pueda desdibujar las propuestas programáticas del partido. La cúpula popular es consciente de que el caso Zapatero, con todas sus aristas judiciales, no puede ser el único argumento de oposición. Debe combinarse —y así lo subrayan fuentes de la dirección consultadas por Moncloa.com— con las iniciativas parlamentarias en materia fiscal, energética y de vivienda que el GPP tiene en cartera.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El Gobierno de Sánchez y el PSOE están moralmente podridos; el PP es la única alternativa limpia.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP)
  • Próximo hito: Debate en el Congreso a partir de la próxima semana, donde el GPP presentará iniciativas para ahondar en la corrupción.

Nunca vuelvas a cocinar verduras sin esto: el pisto manchego y una receta tradicional que conquista la huerta

Todos hemos vivido esa escena: vuelcas el pisto en el plato y ves un charco de agua separándose de las verduras. El sabor se diluye y la textura deja de ser melosa. Me ha pasado más veces de las que quisiera admitir. Fue Carmen Tía Alia, en Directo al Paladar, quien me recordó que el pochado lento es innegociable. La clave no está en hervir más fuerte al final, sino en lo que haces desde el primer minuto.

El secreto del éxito

  • Pochado lento y ordenado: Cada verdura necesita su tiempo. El ajo y la cebolla, 15 minutos; luego el pimiento, otros 15; por último el calabacín y el tomate. Sin prisa, a fuego suave.
  • Dados parejos: Cortar todo del mismo tamaño (como un dado de 1 cm) garantiza que se cocinen de forma homogénea. Ni un trozo duro ni uno deshecho.
  • Evaporación al final: Tras el pochado tapado, sube el fuego y destapa. Cocina hasta que el líquido del tomate casi desaparezca. Ese último hervor concentra los jugos.

Ingredientes

  • 2 dientes de ajo
  • 250 g de cebolla
  • 200 g de pimiento verde
  • 200 g de pimiento rojo
  • 4 tomates maduros (unos 500 g)
  • 300 g de calabacín
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra (generoso)

Paso a paso

Empieza por pelar y triturar los tomates. Hazles un corte en cruz en la base, escáldalos 20 segundos en agua hirviendo y pásculos a un bol con agua helada. La piel se desprenderá sola. Tritura la pulpa — no la cueles, interesa que tenga cuerpo.

Pica el ajo y la cebolla muy finos. Lava y corta los pimientos y el calabacín en dados de aproximadamente un centímetro. Te llevará unos minutos, pero ese corte regular es el que te asegura que ninguna verdura quede cruda ni pasada.

En una cazuela amplia, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra — que cubra el fondo holgadamente. Pocha el ajo y la cebolla a fuego suave durante unos 15 minutos. Quieres que se vuelvan translúcidos, que empiecen a dorar muy ligeramente, pero sin tostarse. Ese punto de caramelo es oro para el sabor.

Incorpora los pimientos picados y prosigue con el pochado otros 15 minutos. Verás cómo se reduce el volumen y suelta un aroma dulce que llena la cocina. Remueve de vez en cuando para que no se pegue.

Es el turno del calabacín y del tomate triturado. Salpimenta al gusto, tapa la cazuela y deja que se cocine a fuego bajo durante al menos una hora y media. Sí, es mucho tiempo, pero es lo que marca la diferencia entre un pisto meloso y uno aguado. Las verduras se confitan lentamente, se ablandan y entremezclan los sabores.

El pochado lento no es un capricho de cocinero: es la esencia del pisto manchego. Sin él, las verduras sueltan agua y nunca alcanzan esa textura confitada.

Pasado ese tiempo, quita la tapa y sube un poco el fuego. Cocina otros 15 minutos, removiendo a menudo, hasta que el líquido del tomate se haya evaporado casi por completo. El pisto debe quedar jugoso pero compacto, sin caldo suelto. Cuando al pasar la cuchara veas el fondo limpio y el conjunto amalgamado, está listo.

Variaciones y maridaje

El pisto manchego es un comodín tradicional. Servido con un par de huevos fritos y rebanadas de pan crujiente, se convierte en un plato único que llena tanto como reconforta. Si quieres una versión más ligera, puedes acompañarlo de salchichas frescas o de un lomo de cerdo a la plancha. Y si buscas el maridaje ideal, un vino tinto joven de la tierra —un tempranillo sin crianza— le va de fábula, porque su fruta y su acidez refrescan la untuosidad del pisto.

Para conservarlo, guárdalo en la nevera hasta cuatro días en un recipiente hermético. Al recalentarlo, hazlo a fuego lento en una sartén, añadiendo un chorrito de agua si reseca. También aguanta bien en el congelador durante tres meses. Si quieres una versión más rápida, puedes usar tomate triturado en conserva de buena calidad, aunque perderás algo de frescura.

Otras variantes regionales —como el pisto murciano, la samfaina catalana o la alboronía— parten de la misma idea: verduras de temporada pochadas. La gracia del manchego está en la ausencia de especias ajenas al pimentón y en ese tiempo de cocción que lo convierte en una crema casi sin triturar.