Pedro Sánchez y el manual de resistencia del PSOE: fracaso en la unidad

Pedro Sánchez deja correr el reloj personal, el de un hombre afligido por quienes le insultan, desprecian y quienes también han respondido a los insultos y desprecios. La política española entra en el fango de la confrontación, la crispación que tanto deseó José Luis Rodríguez Zapatero en aquel micrófono abierto a Iñaki Gabilondo. Para Pedro Sánchez toda la culpa es de la derecha, con nombres y apellidos, PP y Vox, indistintamente en el orden escogido.

Su gran respuesta la dará este lunes, pero se espera que filtre su decisión con cierta antelación para preparar a marchas forzadas un argumentario sólido, sea cual sea el camino a tomar. Se espera que los más allegados, como Óscar Puente, Félix Bolaños, el propio Zapatero y Salvador Illa lo sepan de primera mano y no de oídas, pero en el PSOE crece el pesimismo. «Solo una persona puede hacerle cambiar de opinión y es Begoña Gómez», indica un cargo socialista a preguntas de este medio.

Solo una persona puede hacerle cambiar de opinión y es Begoña Gómez

En este escenario, el PSOE tendrá que activar su propio manual de resistencia. Y es que, si bien María Jesús Montero tomaría las riendas del Ejecutivo para esperar al 29 de mayo, es decir, un mes, para volver a adelantar elecciones en verano. No obstante, en el PSOE crece la idea de que sea José Luis Rodríguez Zapatero quien se proponga para liderar la próxima etapa.

ZAPATERO, ¿OTRA VEZ PRESIDENTE?

La jornada de este sábado en el PSOE ha sido triste, con malas caras en algunos momentos, como también por las cifras de la afluencia de militantes y simpatizantes. Apenas unas 12.500 personas, cuatro veces menos que en la primera manifestación en Ferraz contra la amnistía. Y sí, han venido autobuses de todas partes, pero ni una sola movilización del partido en Madrid o Castilla-La Mancha, pese a reunirse el Comité Federal.

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Para la formación, el PP y Vox están detrás de todos los males del partido, que tendrá ahora que pactar primero en el País Vasco, después en Cataluña y mantener la confianza de los siete votos de Junts, si finalmente Illa escoge a ERC como socio de Gobierno.

El manual de resistencia del PSOE se inicia con seis posibles escenarios que podrían darse con la decisión del presidente del Gobierno. Éstos pasan por quedarse y mantener el curso de la legislatura; o bien una residencia temporal hasta el 29 de mayo -un año después de convocarse las elecciones del 23-J, el mínimo tiempo estipulado por ley– y convocar elecciones de nuevo para el verano; o someterse a una cuestión de confianza y depender de Junts en plena campaña electoral.

PEDRO SÁNCHEZ NO PODRÍA CONVOCAR ELECCIONES

En caso de dimisión, se podrían convocar elecciones a partir del 29 de mayo, mientras que si deja el cargo, sería María Jesús Montero quien ocupara la presidencia, siendo la primera mujer en conseguir el rango más alto del Ejecutivo, al tiempo que el Rey Felipe VI iniciaría la ronda de consultas para conocer los apoyos de unos y otros. En dos meses, el PSOE debe encontrar apoyos en la Cámara Baja y en caso contrario se convocarían elecciones.

Para este último, el PSOE tendría que establecer su calendario para organizar las primarias del partido. Se vería entonces si realmente existe la unidad o bien un cara a cara. Es aquí donde la figura de Zapatero podría ser la de la unión, pero muchos recuerdan sus pifias económicas ante la crisis y burbuja inmobiliaria del 2008.

La número dos del PSOE, María Jesús Montero, arenga a los militantes y afiliados en Ferraz
La número dos del PSOE, María Jesús Montero, arenga a los militantes y afiliados en Ferraz

Sea como fuere, Pedro Sánchez no puede convocar elecciones este lunes, como tampoco delegar el cargo sin correr el riesgo de que los socialistas pierdan los apoyos que amarran en el Congreso. Se trata de una situación inédita en España y que enfrenta directamente al PSOE con la oposición del PP, a pesar de ser los primeros en iniciar los ataques con sus pactos ocultos con ERC y Junts, los indultos, la amnistía para actos de terrorismo y malversación, así como el furibundo ataque contra Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, e incluso contra Alberto Núñez Feijóo por la empresa de su mujer, a pesar de no haber ningún indicio de delito.

LOS ATAQUES A PARTIDOS CONSTITUCIONALISTAS, HABITUALES EN CATALUÑA

Pero en el PSOE no ha sentado bien que Begoña Gómez sea denunciada por tráfico de influencias para supuestamente beneficiar a empresas. Al menos dos denuncias se han interpuesto contra ella, un caso del que se ha hecho eco la prensa internacional. No obstante, las demandas se basan en informaciones periodísticas. Este hecho ha hecho aún más mella en Pedro Sánchez, que guarda apenas contacto con algunos de sus más allegados, pero no todos.

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en la reunión de la Ejecutiva Federal tras el 21-A
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en la reunión de la Ejecutiva Federal tras el 21-A

La arenga en Ferraz es clara, devolver al partido donde le corresponde, pero no se ocultan a la hora de alzar el puño y cantar la internacional, como tampoco dar por cerrado el Comité Federal para darse un baño de masas con sus militantes. Y es que, el PSOE ha perdido la calle desde hace tiempo y apenas les arroparon cuando se manifestaron ante sus sedes.

LA CRISPACIÓN Y LA REEDICIÓN DEL PACTO DEL TINELL

Hay quien asegura que el ataque a las sedes no ha sucedido nunca en España. Sin embargo, los energúmenos sí han actuado, especialmente en Cataluña desde 2012, los mismos que amnistiará el propio PSOE una vez se apruebe la ley. En los últimos años, en Cataluña, las sedes de la oposición, como Ciudadanos, PP y Vox, han sido atacadas, algunas de ellas con excrementos. En otros, las roturas de cristales han sido constantes, como los pinchazos a las ruedas de los vehículos de concejales incómodos para el poder, así como las propias familias por pedir que en la escuela se den las lecciones también en español.

Además, no solo los partidos han sufrido estas agresiones. Plataformas cívicas, como S’Ha Acabat o Catalunya con la Selección, también han sido víctimas de escraches y agresiones físicas, que han acabado con condena judicial por los autores. En el PSOE han guardado silencio cuando esto se ha producido, como le ocurrió a Inés Arrimadas en un municipio de Girona, cuando limpiaron con lejía la zona por la que había caminado, como si hubiera estado contaminada.

Dentro de Cataluña, la situación recuerda y mucho al pacto del Tinell, un acuerdo del PSC con todas las formaciones separatistas o nacionalistas, para expulsar al PP de todas las instituciones si los votos de concejales y diputados lo hacían posible. Así, se echó a Xavier García-Albiol del Ayuntamiento de Badalona, con un pacto a seis que acabó después con una mayoría absoluta para el expresidente del PPC. Lo mismo ocurre en otros Consistorios e Instituciones y se espera que este mismo pacto se haga en el resto de España bajo el argumento de que Vox no es un partido democrático, a pesar de haber encerrado a los líderes separatistas del ‘procés’.