Los nuevos apoyos que frenan las macroplantas solares: 340 hectáreas de suelo agrario en el Vinalopó

ASAJA Alicante rechaza dos proyectos de la empresa Chopo Desarrollos España S.L. que suman 340 hectáreas en Novelda, Monforte del Cid, Aspe y Agost. La organización ha sumado apoyos institucionales y sociales para proteger el suelo productivo.

Hoy te cuento el nuevo frente que ha abierto ASAJA Alicante (Asociación de Jóvenes Agricultores) contra dos macroplantas solares que pretenden ocupar 340 hectáreas de suelo agrario en el corazón del Vinalopó. Los proyectos, bautizados como ‘La Balsa’ y ‘La Cascada’, están promovidos por la empresa Chopo Desarrollos España S.L. en los municipios de Novelda, Monforte del Cid, Aspe y Agost.

Los proyectos que disparan las alarmas

La organización agraria ha manifestado un rechazo frontal a los dos parques fotovoltaicos, que suman aproximadamente 340 hectáreas de terrenos actualmente cultivados. En el comunicado que ha difundido esta semana, ASAJA Alicante considera que “suponen una grave amenaza para el futuro de la agricultura del Valle del Vinalopó”. La empresa promotora aún no ha culminado el procedimiento de evaluación ambiental, pero las primeras informaciones sitúan los paneles sobre parcelas de viñedo, frutales de hueso y olivar.

La superficie afectada se reparte entre los términos de Novelda, Monforte del Cid, Aspe y Agost, todos ellos integrados en la cuenca del Vinalopó. La comarca es conocida por sus cultivos de uva de mesa, almendro olivo y frutales de hueso, que convierten estos suelos en un activo agrario de primer orden.

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Un territorio que defiende su modelo agrícola

El Valle del Vinalopó arrastra varias décadas de presión urbanística e industrial, y el empuje de las energías renovables añade ahora un nuevo factor de competencia por el suelo. Aquí, las explotaciones agrarias familiares sostienen cientos de puestos de trabajo directos y una industria auxiliar de cooperativas, bodegas y almazaras. La pérdida de 340 hectáreas productivas tendría un impacto directo en la economía local.

ASAJA Alicante insiste en que no se opone a la energía solar, sino a la implantación desordenada de macroplantas sobre tierra fértil sin evaluar alternativas como tejados industriales o suelos degradados. La reivindicación coincide con la de otras organizaciones agrarias en comarcas de interior que ven cómo los proyectos renovables se concentran en terrenos de cultivo. La comarca produce una parte importante de la uva de mesa nacional y su regadío abastece mercados europeos.

340 hectáreas de suelo fértil en juego: el rechazo de ASAJA Alicante suma apoyos para frenar los proyectos.

Los nuevos apoyos que refuerzan la oposición

En las últimas semanas, la organización ha informado de que ha sumado el respaldo de varios ayuntamientos de la comarca, asociaciones de regantes y colectivos vecinales, preocupados por el impacto que los parques solares tendrían sobre el paisaje, los recursos hídricos y el relevo generacional. ASAJA Alicante trabaja ya en la presentación de alegaciones a los proyectos durante el periodo de información pública.

Además, estudia posibles vías legales para que se valore el valor agrológico de los suelos en los procesos de autorización ambiental. La estrategia pasa por conseguir que la administración autonómica declare la incompatibilidad de estas instalaciones en zonas de alto valor productivo. De momento, los trámites siguen su curso, pero el movimiento de rechazo crece.

El Vinalopó se ha convertido en un escenario más de la tensión entre transición energética y protección del suelo agrario. Lo que ocurra en esta comarca puede marcar la pauta para otros territorios donde los proyectos solares compiten por los mismos terrenos que alimentan las mesas.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: ASAJA Alicante rechaza dos macroplantas solares de 340 hectáreas en el Vinalopó por su impacto sobre el suelo agrario productivo.
  • 👥 A quién afecta: Agricultores, cooperativas, ayuntamientos y vecinos de Novelda, Monforte del Cid, Aspe y Agost.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: La pérdida de hectáreas cultivables podría acelerar el abandono del campo y la despoblación en la comarca.