El Banco Santander ha dado un nuevo paso para consolidar su presencia en Brasil, uno de sus principales mercados fuera de Europa. La entidad presidida por Ana Botín ha anunciado una oferta pública de adquisición (OPA) voluntaria por el 10% restante de su filial brasileña, valorada en cerca de 1.900 millones de euros. Es una operación que refuerza la apuesta de la gran banca española por el gigante sudamericano, y que tiene implicaciones directas para la imagen y los intereses de España como potencia inversora en América Latina.
Qué busca Santander con esta OPA voluntaria
La oferta se articula mediante un canje de acciones voluntario, sin condición de aceptación mínima y sin intención de excluir de bolsa a Santander Brasil. La matriz emitiría 156 millones de nuevas acciones, apenas el 1,1% de su capital social actual, para absorber el 10% en manos de minoritarios. La prima ofrecida es del 15% sobre el precio de cierre del jueves de la filial brasileña, un punto por debajo del 20% que se llegó a ofrecer en la OPA parcial de 2014.
La operación fue anunciada justo después de que Santander Brasil presentara su beneficio trimestral más débil desde finales de 2023, con menor rentabilidad por el estrechamiento de márgenes crediticios y mayores provisiones para préstamos incobrables. El momento no es ideal para los minoritarios brasileños, como apuntó JP Morgan, pero la matriz ve en la jugada una forma de reforzar una filial que espera obtener una rentabilidad sobre el capital tangible superior al 20% en 2028. Además, el impacto en el beneficio por acción de la matriz será ligeramente positivo (+0,5% a partir de ese año) y neutro en la ratio de capital.
El peso de Brasil en la estrategia de Santander
Brasil representa para Santander uno de los mercados más relevantes fuera de España, con una red que abarca todo el país y una cuota de negocio considerable. A pesar de unos resultados recientes débiles, el banco que preside Ana Botín confía en un crecimiento rentable a largo plazo. “Brasil ofrece grandes oportunidades de crecimiento rentable”, subrayó la presidenta en el comunicado que acompañó a la oferta.
Para la economía española, la internacionalización de sus grandes bancos es un activo estratégico. La diversificación en economías emergentes como Brasil protege a la banca española de los ciclos europeos y mejora la percepción de solvencia de sus matrices. Esta OPA, aunque modesta en términos de dilución, demuestra la determinación de Santander por mantener el timón de sus filiales y aprovechar las sinergias de un control total.
Lecciones de 2014 y la apuesta por el control total
Conviene recordar que en 2014 Santander ya intentó hacerse con la totalidad de su filial brasileña mediante otra OPA que entonces se valoró con una prima del 20%. Aunque aquella operación no llegó a captar todas las acciones restantes, el banco aprendió la importancia de plantar bandera en Brasil con un compromiso firme. Más recientemente, en 2023, la entidad optó por excluir de bolsa a su filial mexicana, otro mercado clave, en un movimiento de simplificación corporativa.
Ahora, sin buscar la exclusión bursátil en Brasil, Santander afina su estrategia: control reforzado sin perder la visibilidad y la disciplina que impone cotizar en la bolsa de São Paulo. Es un equilibrio que muchas multinacionales españolas persiguen y que, de tener éxito, podría servir de modelo para otras inversiones exteriores. El reto será navegar un ciclo crediticio que podría endurecerse en Brasil, como ya han advertido los analistas.
La emisión de apenas 156 millones de nuevas acciones, equivalente al 1,1% del capital de la matriz, muestra la capacidad de Santander para absorber la operación sin diluir significativamente a sus accionistas.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Santander ofrece voluntariamente hacerse con el 10% restante de su filial brasileña a través de un canje de acciones valorado en 1.900 millones de euros.
- Datos importantes: La prima es del 15%; la operación elevaría el beneficio por acción un 0,5% y el valor contable tangible un 0,6% a partir de 2028, con impacto neutro en capital.
- Resumen: Refuerza la presencia de la banca española en Brasil, diversifica riesgos y mejora la imagen inversora de España sin excluir a la filial de la bolsa local.

