Las Corts Valencianes han aprobado este viernes la ley de acompañamiento a los presupuestos de 2026, la pieza legislativa que despliega y concreta las cuentas de la Generalitat para este año. PP y Vox sumaron 53 votos a favor, frente a los 42 en contra de PSPV y Compromís, en una sesión que cerró el curso político antes del parón estival.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Las Corts Valencianes han aprobado la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2026 con 53 votos de PP (40) y Vox (13) y el rechazo de PSPV y Compromís (42).
- ¿Quién está detrás? El president Juanfran Pérez Llorca y el pacto PP-Vox en el Consell. La oposición liderada por José Muñoz (PSPV) y Joan Baldoví (Compromís).
- ¿Qué impacto tiene? La ley incluye rebajas fiscales, 350 millones para vivienda y una polémica enmienda sobre la Policía Local de València que los sindicatos rechazan.
La ley de acompañamiento, una pieza clave para los presupuestos
Conocida formalmente como ley de medidas fiscales, de gestión administrativa y financiera y de organización de la Generalitat, la norma completa el acuerdo que permitió aprobar los presupuestos autonómicos, los primeros gestionados por el president Pérez Llorca tras su llegada al Consell en diciembre de 2025. El portavoz popular, Nando Pastor, destacó que el texto simplificará trámites burocráticos, bajará impuestos y movilizará 350 millones de euros para vivienda. «Los valencianos podrán beneficiarse de estas medidas desde mañana mismo», celebró.
El acuerdo no fue sencillo. El PP aceptó todas las enmiendas de Vox salvo una: la que pedía recortes más severos a la Acadèmia Valenciana de la Llengua. José María Llanos, síndic de Vox, se felicitó de que las cuentas, aunque «no son de Vox», incorporasen sus aportaciones y convirtiesen la prioridad nacional —principio ya presente en la ley de presupuestos— en un requisito con efectos reales, especialmente en el acceso a la vivienda pública.
La enmienda de la Policía Local: el punto más conflictivo
Uno de los lastres de la tramitación fue la inclusión de última hora de una enmienda para dotar de un régimen especial a la Policía Local de València. La medida, pactada entre PP y Vox sin consultar a los representantes del colectivo, ha sido rechazada de plano por los sindicatos, que denuncian un trato discriminatorio con respecto a otros cuerpos policiales municipales. La oposición de izquierdas también cargó contra esta cláusula por considerarla una concesión a Vox sin respaldo técnico.
En la tribuna, los portavoces de PSPV y Compromís redoblaron sus críticas. José Muñoz (PSPV) acusó al PP de «practicar un falso patriotismo que hace que el 99,9 % de los valencianos vivamos peor» y vinculó la rebaja fiscal para rentas altas con un modelo que beneficia a las élites. Joan Baldoví (Compromís) tildó las cuentas de «extremismo ideológico» y lamentó que el Consell castigue a los que menos tienen. Ambos coincidieron en que la Comunitat Valenciana se ha convertido en el «laboratorio de la extrema derecha».
La ley de acompañamiento no solo cierra los presupuestos: también consolida la influencia de Vox en las políticas de vivienda y fiscalidad de la Generalitat.
El Escenario Valenciano
La aprobación de esta ley refuerza la estabilidad del pacto PP-Vox en la Generalitat Valenciana tras un primer semestre con el president Pérez Llorca al frente. A pesar de las diferencias culturales —la AVL fue un escollo—, ambos partidos han cerrado filas en las votaciones decisivas, demostrando que su entendimiento es robusto. La oposición, sin embargo, encuentra en esta colaboración un flanco: la percepción de que Vox impone su agenda ideológica incluso en áreas tan sensibles como la policía o la vivienda. De cara al próximo periodo de sesiones, la izquierda intentará capitalizar el malestar sindical y social que genera la enmienda de la Policía Local, mientras que el Consell deberá ejecutar las prometidas rebajas y los 350 millones en vivienda antes de que la ciudadanía empiece a pedir cuentas.
En clave nacional, el modelo valenciano sigue siendo observado como un ejemplo de gobernanza PP-Vox que podría replicarse en otras comunidades. La inclusión de la prioridad nacional en las políticas de vivienda —un concepto que resuena con el discurso de Vox en el Congreso— añade tensión a la imagen del Partido Popular a nivel estatal. Mientras, desde el Gobierno central no han ocultado su preocupación por los recortes fiscales a las rentas altas en un contexto de déficit autonómico. Por ahora, en Valencia, el pacto aguanta, y los presupuestos de 2026 ya tienen su hoja de ruta legislativa.
Ficha del Caso
- El caso: Las Corts Valencianes aprobaron la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2026, la tercera de la legislatura y la primera bajo el mandato del president Juanfran Pérez Llorca, con el respaldo de PP y Vox y el rechazo de la oposición.
- Datos importantes: 53 votos a favor (40 PP + 13 Vox) y 42 en contra (PSPV y Compromís). Incluye 350 millones para vivienda, rebajas fiscales y la polémica enmienda de la Policía Local de València.
- Resumen: El acuerdo refuerza la alianza PP-Vox en la Generalitat, pero la oposición y los sindicatos policiales han denunciado sesgos ideológicos y falta de diálogo.

