MBDA lanza un misil de crucero terrestre de 1.000 km para Europa

La empresa paneuropea presenta en Eurosatory un lanzador camuflado en camión y una versión mejorada con alcance de Tomahawk. Francia negocia un contrato este año para un primer lote de misiles MdCT.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? MBDA ha presentado en Eurosatory un sistema de misil de crucero terrestre (MdCT) con un alcance muy superior a 1.000 km, basado en su misil naval MdCN y con un lanzador cuádruple sobre camión.
  • ¿Quién está detrás? La empresa paneuropea MBDA —participada por Airbus, BAE Systems y Leonardo— y la Dirección General de Armamento (DGA) francesa, que negocia un contrato de desarrollo y primer lote este año.
  • ¿Qué impacto tiene? Cubre la carencia europea de capacidad de ataque terrestre de largo alcance, reduciendo la dependencia del Tomahawk estadounidense y reforzando la disuasión frente a Rusia.

MBDA presenta un misil de crucero terrestre de más de 1.000 km de alcance, derivado del MdCN naval, en Eurosatory. La empresa paneuropea ha mostrado en París un lanzador cuádruple montado en camión y ha anunciado una versión mejorada para 2030 que añade mayor carga útil, mejor resistencia a interferencias y una firma radar reducida. El sistema, bautizado oficialmente por el Ministerio de las Fuerzas Armadas francés como Missile de Croisière Terrestre (MdCT), aspira a ser la respuesta europea a la carencia de misiles de crucero de largo alcance lanzados desde tierra.

El misil que faltaba: del MdCN naval al MdCT terrestre

El nuevo misil deriva del Missile de Croisière Naval (MdCN), que entró en servicio en la Marina francesa en 2017 como evolución del Storm Shadow/Scalp-EG aire-superficie. La versión mejorada ofrecerá un alcance ‘muy superior a los 1.000 kilómetros, comparable al Tomahawk’, según Sophie Bourdais, directora comercial de ataque de MBDA. Incluirá también una carga útil ampliada, mayor resistencia al jamming y una sección transversal radar reducida. El lanzador, desarrollado internamente, despliega cuatro misiles desde la plataforma de un camión y ya se exhibe en Eurosatory como parte del programa ELSA (European Long-Range Strike Approach).

La urgencia estratégica es evidente. Estados Unidos aparcó en mayo sus planes de desplegar lanzadores Typhon con Tomahawk en Alemania, dejando a Europa sin una capacidad provisional de ataque de largo alcance desde tierra. ‘Tenemos motivos sólidos para creer que mejoraremos el rendimiento general de nuestros misiles’, afirmó Bourdais. La DGA francesa y MBDA negocian ya un contrato para este mismo año que cubrirá el desarrollo y la producción de un primer lote de los misiles mejorados.

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Por qué este lanzamiento redefine la defensa europea

El MdCT no es solo un arma: es la pieza que le faltaba a la autonomía estratégica europea. Hasta ahora, el bloque dependía de misiles aire-superficie como el Storm Shadow para ataques de precisión a larga distancia, pero carecía de una capacidad terrestre equivalente al Tomahawk. Eso limitaba la disuasión frente a Rusia, que sí dispone de misiles de crucero Iskander, Kalibr y Kh-101 lanzados desde plataformas terrestres y navales.

Sophie Bourdais confirmó que varios países europeos han mostrado interés en el MdCT dentro de la iniciativa ELSA. La posibilidad de desplegar estos sistemas en los flancos orientales de la OTAN —desde Estonia hasta Rumanía— añade una capa de disuasión convencional hasta ahora inexistente. Además, MBDA complementó la presentación con otros dos efectores: el dron supersónico Deluge (anteriormente conocido como One-Way Effector), diseñado para saturar defensas aéreas, y el misil de crucero económico Crossbow para blancos de precisión. La idea es un sistema de sistemas: los drones fungibles abren paso, y los MdCT o Crossbow golpean los objetivos de alto valor.

MdCT

Equilibrio de Poder

La aparición del MdCT modifica el tablero de la disuasión en el continente. Washington, al retirar los Typhon de Alemania, señaló que su prioridad sigue estando en el Indo-Pacífico y que las capacidades europeas de ataque terrestre deben ser asumidas por los aliados. La respuesta de MBDA encaja en ese mensaje, pero también debilita la influencia estadounidense: por primera vez, Europa contará con un misil de crucero terrestre de alcance intermedio sin depender del control de armas de Washington.

Rusia leerá el MdCT como una escalada directa. El Tratado INF, que prohibió precisamente los misiles balísticos y de crucero terrestres de alcance intermedio, colapsó en 2019 tras la salida de Estados Unidos. Ahora, el desarrollo europeo de un misil que supera los 1.000 km podría desencadenar una nueva carrera armamentística en el continente, aunque Moscú ya ha desplegado sistemas similares. Para España, el impacto es dual: el MdCT podría interesar al Ejército de Tierra si se busca una capacidad de ataque de largo alcance en operaciones expedicionarias, y su eventual despliegue en Melilla, Ceuta o las islas Canarias alteraría el equilibrio de poder en el Magreb.

En cualquier caso, la ventana temporal hasta 2030 da margen a una negociación política. El contrato previsto este año con Francia será el primer paso, pero la versión final mejorada no llegará antes de esa fecha. Mientras, Europa contará con una versión basada en el MdCN actual adaptada al lanzador terrestre, lo que ya supone una capacidad operativa limitada. La pregunta es si la próxima cumbre de la OTAN acelerará los compromisos para convertir el MdCT en un programa multinacional.

El MdCT no es solo un misil más: es la pieza que le faltaba a Europa para disuadir en tierra sin depender de Washington.

Seguimos de cerca la evolución de este contrato y la posible inclusión de España en futuras fases del programa. La autonomía estratégica europea tiene un nuevo cuchillo en la vaina.

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