El desplome de la construcción de viviendas en EE.UU. amenaza los negocios de las constructoras españolas

La caída de los inicios de vivienda en Estados Unidos pone en alerta a ACS y Ferrovial, dos de las constructoras españolas con mayor exposición al mercado inmobiliario estadounidense. La ralentización podría traducirse en menos contratos y ajustes para sus filiales.

Las grandes constructoras españolas que operan en Estados Unidos han recibido un jarro de agua fría. El inicio de viviendas en mayo cayó un 15,4%, la peor cifra desde los meses del confinamiento en 2020, lo que pone en jaque los contratos de filiales como Turner —controlada por ACS— y de Ferrovial.

Indignómetro

Nivel de impacto para España: 8/10. La desaceleración amenaza los ingresos de dos multinacionales españolas con fuerte presencia en el mercado estadounidense, que representa un porcentaje sustancial de su cartera de proyectos y empleo.

Un frenazo que rememora los peores días de 2020

Según los datos publicados por la Oficina del Censo y el Departamento de Vivienda estadounidense, la tasa anualizada de inicios de vivienda se situó en 1,18 millones de unidades, muy por debajo de lo que esperaban los analistas. La construcción de viviendas unifamiliares cayó un 1,9% hasta las 882.000 unidades anualizadas, mientras la obra multifamiliar también se contrajo.

Publicidad

El contexto no ayuda: los constructores mantienen un inventario de casas sin vender y la demanda, lastrada por los tipos de interés, se ha resentido. La última vez que se vio una cifra similar fue en la primavera de 2020, con la economía prácticamente paralizada por la pandemia.

ACS y Ferrovial, dos gigantes con la mirada puesta en el mercado estadounidense

ACS, a través de su filial Turner, es uno de los mayores contratistas de obra no residencial y residencial en Estados Unidos. La constructora española obtiene aproximadamente un tercio de sus ingresos del mercado estadounidence, donde ha participado en emblemáticos proyectos de infraestructura y edificación. Por su parte, Ferrovial, aunque más conocida por autopistas, también tiene una creciente cartera de construcción en el país, incluyendo promociones de vivienda y obra pública.

La caída de los inicios de vivienda en Estados Unidos coincide con una corrección en los inventarios que ya golpeó los márgenes de las promotoras locales, y ahora podría pasar factura a los socios españoles.

Por qué este desplome inquieta a la economía española

Más allá de las dos multinacionales, el pinchazo del ladrillo estadounidense tiene una lectura transversal para España. El sector de la construcción representa el 6% del PIB español y, aunque las obras fuera del país no se contabilizan en la estadística nacional, sí influyen en los resultados empresariales y en la imagen exterior de la ingeniería nacional. Un retroceso prolongado en Estados Unidos puede recortar dividendos, frenar nuevas contrataciones de trabajadores desplazados y restar músculo a la marca «española» en el mayor mercado del mundo.

Conviene recordar que las constructoras españolas ya vivieron un escenario parecido durante la crisis financiera de 2008. Entonces, la diversificación internacional les sirvió de escudo; ahora, con un tercio del negocio de ACS anclado en Estados Unidos, el margen para compensar con otros mercados es menor. La Reserva Federal mantiene los tipos altos y no se espera una bajada rápida que reactive la demanda de vivienda, lo que prolonga la presión sobre los balances.

Ante este panorama, el corto plazo se presenta incierto. Los analistas apuntan a que la cifra de mayo podría marcar un suelo si los recortes de tipos llegan a finales de año, pero ninguna de las grandes españolas ha hecho público un plan de contingencia para este escenario. Habrá que seguir de cerca los próximos informes trimestrales de ACS y Ferrovial, donde se revelará si el golpe ha sido absorbido o si obliga a reestructurar las operaciones en el país norteamericano.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El abrupto frenazo de la construcción de viviendas en Estados Unidos, que en mayo alcanzó su peor registro desde 2020, pone en alerta a las grandes constructoras españolas con presencia en el país, como ACS y Ferrovial.
  • Datos importantes: Los inicios de vivienda cayeron un 15,4% hasta una tasa anualizada de 1,18 millones; la vivienda unifamiliar bajó un 1,9% y la multifamiliar también se contrajo. La Reserva Federal mantiene tipos de interés elevados.
  • Resumen: La debilidad del mercado inmobiliario estadounidense amenaza con reducir los ingresos de las constructoras españolas en un país que representa una parte significativa de su negocio internacional, y puede afectar la imagen de solvencia del sector en el exterior.