Movistar Plus+ suma a su catálogo la película española más celebrada del año

Movistar Plus+ ha jugado bien sus cartas y suma a su catálogo la película española más celebrada del año justo cuando más se habla de ella. Un estreno medido al milímetro que convierte el sofá de casa en platea y que confirma que, cuando el calendario acompaña, ver buen cine también puede sentirse como un pequeño acontecimiento.

Movistar Plus+ refuerza su catálogo con la película española más celebrada del año y lo hace en el momento justo, a las puertas de los Premios Goya. La plataforma estrenó ‘Los destellos’ el 27 de febrero, apenas un día antes de que la Academia entregara sus galardones, una jugada que convirtió el salón de casa en una antesala de la gran noche del cine español. Movistar Plus+ sabe medir los tiempos y aquí ha encontrado el mejor escaparate posible.

La cinta llega avalada por 13 nominaciones, incluidas Mejor Película, Dirección y las categorías interpretativas principales, y por el prestigio creciente de su directora, Alaúda Ruiz de Azúa, que ya deslumbró con ‘Cinco lobitos’. Ahora vuelve con una historia que combina el relato de mayoría de edad con una crisis de fe, un terreno delicado que aborda sin estridencias y con una sensibilidad que ha convencido tanto a crítica como a público.

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Familia, fe y contradicciones

“Una historia llena de drama”. Fuente: Movistar Plus+

El padre, Iñaki, restaurador viudo, intenta mantener la calma y defender la libertad de su hija, pero esa supuesta apertura choca con actitudes más rígidas de lo que él mismo cree. La tía Maite, interpretada por Patricia López Arnaiz, se convierte en un contrapeso emocional, una figura que observa y acompaña sin imponer. A su alrededor, la abuela y el entorno familiar completan un retrato coral lleno de matices.

Lo interesante es cómo la película ilumina a Ainara de forma indirecta. Sabemos quién es por lo que provoca en los demás, por las discusiones que desata, por las miradas que se cruzan cuando ella sale de la habitación. Movistar Plus+ incorpora así un título que habla de fe, sí, pero también de control, de expectativas familiares y de la dificultad de aceptar que los hijos no siempre siguen el camino que imaginamos.