EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo ha presentado en Canarias un Plan de Limpieza Institucional que incluye reformar el suplicatorio, prohibir los indultos por corrupción y regular los lobbies.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, presidente nacional del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno.
- ¿Qué impacto tiene? Marcará el eje de su proyecto electoral y busca desgastar al Gobierno de Sánchez por los casos de corrupción que le rodean.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado este viernes en Canarias un Plan de Limpieza Institucional contra la corrupción que quiere impulsar cuando llegue al Gobierno. La propuesta, que considera «el eje de su proyecto electoral», incluye una reforma del suplicatorio para evitar que los ministros se escuden en las Cortes, la prohibición de conceder indultos por delitos de corrupción y una regulación de los lobbies.
Golpe al sanchismo: las condenas que precipitan el plan
El anuncio se produce apenas horas después de conocerse la condena a David Azagra, hermano de Pedro Sánchez, a nueve años de inhabilitación por su enchufe en la Diputación de Badajoz, y el aval de la Audiencia de Madrid para que Begoña Gómez, esposa del presidente, sea juzgada por tráfico de influencias y malversación. «La ejemplaridad no es un lujo, es el requisito sine qua non para dedicarse a la vida pública», ha enfatizado Feijóo.
El líder del PP ha cargado contra el Gobierno, al que considera «el más corrupto de la democracia», y ha ironizado sobre su capacidad para luchar contra la corrupción: «Supongo que será una broma». Y ha añadido un dardo directo: «Si Sánchez no fue capaz de oler la corrupción en el asiento de al lado de su coche, ni en el asiento del Consejo de Ministros o en el que se sentaba a su lado en el Comité Federal del PSOE o la de su casa, no está capacitado para erradicarla ni legislar contra ella».
Las tres patas del plan: suplicatorio, lobbies e indultos
El Plan de Limpieza Institucional se articula en tres medidas concretas. La primera, una reforma del suplicatorio para que ningún miembro del Gobierno pueda ampararse en las Cortes Generales y esquivar una comparecencia judicial. «Vamos a reformar el suplicatorio para que ningún miembro del Gobierno se pueda escudar en el Parlamento y no comparecer delante de un juez si le llevan a declarar», ha explicado Feijóo.
La segunda pata es la regulación de los lobbies, con el objetivo de transparentar la influencia de los grupos de interés sobre la actividad legislativa y administrativa. Y la tercera, la prohibición de los indultos por corrupción: «El que esté condenado por corrupción no puede ser indultado por el Gobierno de nuestro país», ha subrayado. Además, ha prometido recuperar la independencia de los nombramientos públicos y poner «a los mejores servidores y no a los más serviles al amo».
En su discurso, Feijóo ha reprochado a los ministros socialistas que actúen «como matones, activistas o tuiteros insultando a todo el mundo», en clara alusión al titular de Transportes, Óscar Puente. Y ha dejado un mensaje contundente: «Os aseguro que, cuando lleguemos al Gobierno, si alguien mete la mano en la caja, se va a la calle al minuto y medio».
La propuesta de Feijóo no es solo un programa electoral: es la respuesta del PP a la sombra de corrupción que el presidente Sánchez no ha logrado despejar de su entorno familiar y político.
El Eje del Poder Popular
Detrás de este plan hay una lectura estratégica que Génova cuida. Con el anuncio en Canarias –una comunidad donde el PP gobierna en coalición– Feijóo busca cohesionar a los barones autonómicos en torno a una bandera de regeneración. Fuentes de la dirección nacional consultadas por Moncloa.com explican que el plan será el eje del relato del partido hasta las generales: «No hablamos de una promesa abstracta, sino de medidas que ya han ordenado en sus territorios presidentes como Isabel Díaz Ayuso o Juanma Moreno», añaden.
La reforma del suplicatorio, en particular, va dirigida a casos como el del exministro José Luis Ábalos –sobre quien pesa un procedimiento judicial en el que el PP ya pidió su comparecencia– y a la sospecha de que el Gobierno ampare a altos cargos bajo el paraguas parlamentario. «En Ayuso, por ejemplo, cualquier cargo que vaya a declarar no se esconde; va y responde», comparan desde Sol. La prohibición de indultos por corrupción, por su parte, pretende eliminar una herramienta que, en manos del actual Ejecutivo, el PP considera un privilegio para los propios.
El movimiento también tiene una componente interna: el plan refuerza la imagen presidencialista de Feijóo y diluye cualquier debate sobre liderazgo en el partido. Con él, Génova espera desactivar las voces que, desde algunas federaciones, pedían un perfil más duro contra la corrupción gubernamental. «Es una respuesta contundente, sin estridencias, que demuestra quién manda», apunta un alto cargo popular.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: «El PP es el partido de la regeneración institucional; Sánchez representa la corrupción sistémica que no ha sabido controlar ni siquiera en su propia casa».
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: Presentación detallada del plan en el Comité de Dirección del próximo lunes, según fuentes internas.
