El mercado de trabajo en España ha cerrado el mes de febrero de 2026 con una tendencia de contrastes que refuerza el papel de la Comunidad de Madrid como el principal pulmón económico del país. Según los datos oficiales publicados por el Gobierno central y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la región madrileña no solo ha logrado alcanzar su mayor cifra histórica de ocupación para un segundo mes del año, sino que se ha posicionado como la autonomía que más empleo genera en términos absolutos y porcentuales. Con un total de 3.864.495 afiliados a la Seguridad Social, Madrid lidera la creación de puestos de trabajo a nivel nacional, aportando casi uno de cada cuatro nuevos empleos creados en todo el territorio español durante el último ejercicio.
El dinamismo de la capital y sus alrededores se refleja en una cifra contundente: 106.943 nuevos cotizantes en el último año, lo que supone un crecimiento interanual del 2,9%. Este avance sitúa a la región siete décimas por encima de la media nacional, consolidando un ritmo de incorporación al mercado laboral de 293 personas cada día. Esta pujanza ha permitido que Madrid, por tercer mes consecutivo, supere a Cataluña en número total de cotizantes, un hito estadístico relevante si se tiene en cuenta que la región madrileña cuenta con aproximadamente un millón menos de habitantes que la comunidad catalana. En el último mes de febrero, la afiliación en Madrid creció en 21.314 personas, un incremento del 0,55% que duplica la intensidad del crecimiento mensual registrado en el conjunto de España.
La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Roció Albert, ha destacado el vigor del mercado laboral regional, subrayando que «la Comunidad de Madrid lidera la afiliación en el último año» tras sumar más de 105.000 nuevos cotizantes. Según Albert, este crecimiento del 2,9% permite que Madrid sea la región que más empleo genera, habiendo creado «casi uno de cada cuatro nuevos puestos de trabajo» en toda España. Además, ha puesto en valor el descenso del desempleo, que con una caída del 3,2% sitúa la cifra de parados en el dato «más bajo para un mes de febrero de los últimos 17 años».

DUALIDAD DEL DESEMPLEO Y EL FACTOR ESTACIONAL
A pesar de la fortaleza en la creación de empleo, el mes de febrero ha mostrado la complejidad habitual de la estadística laboral española. El paro registrado en la Comunidad de Madrid experimentó un repunte mensual de 3.694 personas, lo que equivale a un aumento del 1,33% respecto a enero. Este incremento situó el total de desempleados en la región en 282.283 personas. Aunque este dato mensual pueda parecer preocupante de forma aislada, la perspectiva anual ofrece una lectura mucho más optimista. En comparación con febrero de 2025, el desempleo en Madrid ha descendido en 9.459 personas, un recorte del 3,24% que sitúa los niveles de paro en sus cotas más bajas desde el año 2008, justo antes del estallido de la crisis financiera global.
A nivel nacional, el comportamiento del paro fue algo más estable en el corto plazo, con un aumento ligero de 3.584 personas, apenas un 0,15% más que en enero. Sin embargo, Madrid fue la comunidad donde más creció el desempleo en términos absolutos durante el último mes, seguida de Cataluña y Castilla-La Mancha. Los analistas sugieren que este repunte mensual podría estar vinculado a la finalización de contratos temporales tras las campañas de inicio de año y a un ajuste en el sector servicios, que a nivel estatal fue el único gran sector donde el paro no descendió, frente a las bajadas registradas en construcción, industria y agricultura.

PROTAGONISMO DE LA MUJER
Uno de los pilares del actual ciclo expansivo es, sin duda, el empleo femenino. En la Comunidad de Madrid, el 47,86% de las personas afiliadas son ya mujeres, y su peso en la nueva contratación es mayoritario. De los más de 21.000 nuevos ocupados en el último mes en la región, 11.805 son mujeres, representando más de la mitad del crecimiento mensual. Esta tendencia se replica a escala nacional, donde la Seguridad Social encadena trece meses consecutivos con más de diez millones de mujeres trabajando. La ministra Elma Saiz ha destacado que la calidad del empleo femenino está mejorando de forma ostensible, con un incremento en sus bases de cotización que supera al de los hombres, lo que contribuye a una reducción progresiva de la brecha salarial de género.
Más allá del género, el mercado laboral español está viviendo una transformación estructural hacia sectores de mayor valor añadido. Aunque sectores tradicionales como la agricultura y la construcción han mostrado descensos muy significativos en el número de parados en el último año, el crecimiento de la afiliación está siendo impulsado por actividades tecnológicas y científicas. A nivel estatal, sectores como las telecomunicaciones, la programación informática y las actividades de edición y radiodifusión están registrando crecimientos anuales por encima del 3%, llegando incluso al 10,7% en el caso de los autónomos dedicados a la programación. Madrid, como centro neurálgico de estas industrias, se beneficia directamente de esta especialización productiva.

AUGE DEL TRABAJO AUTÓNOMO Y LA POBLACIÓN EXTRANJERA
El emprendimiento también juega un papel fundamental en la radiografía laboral madrileña. El número de trabajadores autónomos en la región ha aumentado un 1% en el último año, incorporando a 4.235 nuevos profesionales por cuenta propia. Actualmente, Madrid cuenta con 439.678 trabajadores en este régimen, de los cuales casi un millar se dieron de alta solo durante el último mes de febrero. Este crecimiento del autoempleo no es solo una cuestión de cantidad, sino de resiliencia, manteniendo una tendencia positiva que acompaña al crecimiento del Régimen General.
Por otro lado, la integración de la población extranjera en el mercado de trabajo sigue alcanzando niveles récord. En la Comunidad de Madrid, los trabajadores extranjeros ya representan el 16,12% del total de afiliados, con un total de 601.866 personas. En el último año, más de 21.000 trabajadores internacionales se han incorporado a la fuerza laboral de la región, lo que subraya la capacidad de Madrid para atraer talento y mano de obra de fuera de nuestras fronteras para sostener su crecimiento económico.

HACIA UN EMPLEO MÁS ESTABLE Y DE MAYOR CALIDAD
La lectura de los datos de febrero de 2026 no estaría completa sin analizar la calidad de la contratación. Desde la puesta en marcha de las últimas reformas laborales, el mercado español ha experimentado un vuelco en su estructura contractual. En los últimos años, el número de afiliados con contrato indefinido ha aumentado en más de 4,7 millones a nivel nacional, mientras que los contratos temporales se han reducido en casi dos millones. Este fenómeno es especialmente visible en los colectivos de mayor edad, donde la tasa de temporalidad ha caído drásticamente, pasando de superar el 21% hace siete años a situarse en un residual 9% en la actualidad para los mayores de 55 años.
En Madrid, esta estabilidad se traduce en una mayor seguridad para el consumo y la inversión de las familias. El hecho de que el mayor incremento de la afiliación se produzca en los contratos indefinidos a tiempo completo es una señal de que las empresas madrileñas están apostando por relaciones laborales duraderas, a pesar de las incertidumbres globales. No obstante, el informe también arroja luces sobre colectivos que aún enfrentan dificultades, como los jóvenes menores de 25 años. Aunque el paro juvenil en España se encuentra en mínimos históricos para un mes de febrero, en el último mes este colectivo sufrió un repunte del desempleo del 4,71% a nivel nacional, lo que indica que la entrada de los más jóvenes al mercado de trabajo sigue siendo uno de los retos pendientes de la política económica.
En conclusión, el escenario laboral que presenta Madrid este marzo de 2026 es el de una región que actúa como locomotora de España, batiendo sus propios récords de ocupación y absorbiendo una parte sustancial de la creación de empleo nacional. A pesar del ligero repunte del paro registrado en febrero, los indicadores de afiliación, el peso del empleo femenino y el dinamismo de los sectores tecnológicos dibujan un panorama de fortaleza. Madrid no solo crea más trabajo que ninguna otra región, sino que lo hace transformando su base productiva y consolidando una cifra histórica de casi 3,9 millones de trabajadores que sostienen el sistema de protección social.

