Meteocat activa el aviso por lluvias intensas en Cataluña

El Servei Meteorològic mantiene la vigilancia en el litoral y prelitoral mientras Protecció Civil desactiva el plan Inuncat en la Catalunya Central. La mejora se espera a partir del sábado, pero todavía quedan horas de inestabilidad y riesgo de tormentas con granizo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los habitantes y conductores del litoral y prelitoral catalán, especialmente en las comarcas de Tarragona, Barcelona y Girona, además de quienes tenían planes al aire libre este fin de semana.
  • ¿Cuándo ocurre? El aviso de Meteocat sigue activo este jueves 30 de abril y se prolongará durante las próximas 48 horas, con la inestabilidad como protagonista.
  • ¿Qué cambia hoy? Protecció Civil ha desactivado la alerta Inuncat en la Catalunya Central, pero mantiene la prealerta en otras zonas. Conviene evitar rieras, ramblas y aparcamientos en zonas inundables.

El aviso por lluvias intensas en Cataluña sigue activo este jueves, con Meteocat manteniendo la vigilancia en buena parte del litoral y prelitoral. La situación, eso sí, no es homogénea: mientras unas comarcas siguen bajo aviso, Protecció Civil ya ha desactivado la alerta Inuncat en la Catalunya Central tras la mejoría de las previsiones en esa zona concreta.

El cuadro general dibuja una primavera meteorológicamente movida, con frentes que se suceden y descargan agua de manera desigual sobre el territorio. Lo hemos visto durante toda la semana. Y todavía quedan horas de inestabilidad por delante.

Qué zonas siguen bajo aviso y qué se desactiva

Según el último boletín del Servei Meteorològic de Catalunya, el aviso por intensidad de lluvia se concentra en el litoral y prelitoral central y sur, con acumulaciones que pueden superar los 20 litros por metro cuadrado en media hora en los chubascos más fuertes. La probabilidad de tormentas con granizo pequeño no es despreciable, especialmente al final del día.

Publicidad

En paralelo, Protecció Civil ha rebajado el nivel de activación del plan Inuncat en la Catalunya Central. La decisión llega después de que las previsiones para comarcas como el Bages, el Berguedà o el Solsonès se hayan suavizado a lo largo de la jornada. No se desactiva en bloque toda la alerta: se modula por territorios, que es como funciona el sistema desde hace varios años.

Lo que sí se mantiene es la prealerta en otras zonas, lo que implica que los servicios de emergencia siguen movilizados aunque sin la intensidad del nivel anterior. Bombers de la Generalitat ha atendido durante las últimas 24 horas avisos por pequeñas inundaciones en bajos y aparcamientos, sobre todo en municipios del Baix Llobregat y el Maresme. Nada grave, por ahora.

Qué deben hacer los vecinos y conductores en las próximas horas

Las recomendaciones de Protecció Civil son las habituales para episodios de este tipo, pero conviene insistir porque cada año se repiten incidentes evitables. Evitar el cruce de rieras, ramblas y torrentes, incluso cuando aparenten llevar poca agua. Una crecida súbita en cabecera puede llegar al tramo bajo en cuestión de minutos.

En carretera, el Servei Català de Trànsit recomienda reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar aparcar en zonas próximas a cauces o en pasos subterráneos. La AP-7 y la C-32 han registrado retenciones puntuales por aquaplaning durante la mañana, sin que se hayan producido cortes significativos.

Para quienes dependen de Rodalies, los servicios circulan con normalidad, aunque la operadora avisa de que un episodio de lluvia más intenso podría obligar a reducir velocidad en los tramos más sensibles, especialmente en la R1 entre Mataró y Blanes y en la R4 a su paso por el Vallès. La memoria de episodios anteriores pesa.

El sistema funciona cuando se modula por comarcas: ni todo Catalunya está bajo el agua, ni la mejora en una zona desactiva el riesgo en las demás.

Por qué este patrón se repite cada primavera en Cataluña

Analizamos este episodio dentro de un patrón ya identificado. La primavera catalana, especialmente entre abril y junio, concentra buena parte de los episodios de lluvia intensa del año, según los registros históricos del propio Meteocat. La combinación de aire frío en altura y mar cada vez más cálido alimenta tormentas que descargan mucha agua en poco tiempo y en franjas geográficas estrechas.

Publicidad

El precedente más reciente lo tenemos en abril del año pasado, cuando varias comarcas del Camp de Tarragona registraron acumulaciones superiores a los 100 litros en 24 horas, con afectaciones serias en Reus y Tarragona ciudad. La Agència Catalana de l’Aigua activó entonces el protocolo de seguimiento de cuencas y, aunque no hubo daños mayores, sí se evidenció que el sistema de alerta temprana funciona mejor cuanto más se afina la escala territorial.

De hecho, la decisión de Protecció Civil de desactivar Inuncat solo en la Catalunya Central, y mantenerlo en el resto, va en esa línea. Es una gestión más quirúrgica del riesgo, alejada del modelo de alertas en bloque que dominó hasta hace una década. La contrapartida es que el ciudadano debe aprender a leer el matiz: que se desactive en una comarca no significa que el episodio haya terminado.

La previsión del Servei Meteorològic de Catalunya apunta a una mejora generalizada a partir del sábado, con descenso de temperaturas y vientos del norte que limpiarán el ambiente. Hasta entonces, prudencia. El lunes se verá si el episodio ha dejado consecuencias materiales más allá de las molestias puntuales atendidas por Bombers durante estas horas.