El detalle de las velas perfumadas que puede perjudicar el aire en casa

Las velas perfumadas se han convertido en un símbolo de calma y bienestar dentro de casa, pero detrás de sus aromas agradables también se esconden partículas y sustancias que pueden afectar la calidad del aire, especialmente en espacios pequeños o poco ventilados.

Las velas perfumadas llevan años ganándose un lugar fijo en muchas casas, y por lo regular se encuentran en el salón, en el baño, junto a la cama o incluso encendidas mientras alguien trabaja desde casa porque ayudan a crear una sensación de calma casi inmediata. Basta con prender una mecha para que el ambiente cambie por completo y aparezcan aromas a vainilla, madera, frutos rojos o lavanda que hacen que cualquier espacio se sienta más acogedor.

Pero detrás de ese olor agradable y de esa luz tenue que parece tan inofensiva, también hay detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Aunque las velas perfumadas suelen asociarse a momentos relajantes, expertos en calidad del aire llevan tiempo advirtiendo de que, al quemarse, también liberan partículas y sustancias que pueden afectar el ambiente dentro de casa, sobre todo cuando se usan con frecuencia, en habitaciones pequeñas o con poca ventilación.

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Cómo usar velas perfumadas sin empeorar el aire de casa

“Velas neutras”. Fuente: Magnific

Los expertos coinciden en que no hace falta dejar de usar velas perfumadas por completo, pero que sí es mejor hacerlo con cierta moderación, y que ventilar bien la habitación, no encender demasiadas a la vez y elegir velas con menos aditivos puede marcar una gran diferencia. También recomiendan optar por velas sin colorantes intensos y revisar las etiquetas para evitar productos con demasiados ingredientes añadidos, especialmente si hay personas alérgicas en casa.

Aunque muchas veces se habla más de las partículas o de la calidad del aire, el principal riesgo de las velas sigue siendo el fuego. Nunca deberían dejarse encendidas sin vigilancia ni cerca de telas, muebles o cortinas, y para quienes quieren disfrutar de aromas sin generar hollín, existen alternativas como las ceras perfumadas que se derriten con calentadores eléctricos. Al final, el problema no es tanto disfrutar de una vela de vez en cuando, sino olvidar que incluso esos pequeños gestos cotidianos también influyen en el ambiente que respiramos cada día.

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