El chocolate forma parte de esos pequeños placeres cotidianos a los que mucha gente recurre al final del día, especialmente cuando aparece el antojo de algo dulce antes de dormir. Una onza después de cenar, un trocito viendo una serie o incluso ese “premio” nocturno que parece inofensivo. Sin embargo, lo que muchas personas no imaginan es que ese hábito tan común podría estar influyendo más de lo que parece en la calidad del descanso.
Dormir bien se ha convertido casi en un lujo para muchísima gente y, aunque el estrés o las preocupaciones suelen llevarse toda la culpa, hay costumbres diarias que también pueden alterar el sueño sin que apenas nos demos cuenta. Entre ellas aparece el chocolate, especialmente el más rico en cacao, que aunque tiene beneficios interesantes para la salud, también contiene sustancias estimulantes que pueden hacer más difícil conciliar el sueño o descansar profundamente.
1El chocolate antes de dormir puede alterar más el sueño de lo que parece
Muchas personas relacionan este alimento con relajación o bienestar, precisamente porque ayuda a generar una sensación agradable casi inmediata. El problema es que detrás de ese efecto también hay componentes que actúan como estimulantes, ya que el cacao contiene cafeína y teobromina, dos sustancias que pueden mantener al cerebro más activo cuando el cuerpo ya debería empezar a relajarse para dormir.
La cafeína, aunque esté en menor cantidad que en el café, puede bloquear la adenosina, una sustancia que participa directamente en la sensación de sueño y cansancio al final del día. Por eso, incluso pequeñas cantidades consumidas justo antes de acostarse pueden terminar afectando a personas que ya tienen insomnio, sueño ligero o dificultad para descansar profundamente durante la noche.
