El chocolate forma parte de esos pequeños placeres cotidianos a los que mucha gente recurre al final del día, especialmente cuando aparece el antojo de algo dulce antes de dormir. Una onza después de cenar, un trocito viendo una serie o incluso ese “premio” nocturno que parece inofensivo. Sin embargo, lo que muchas personas no imaginan es que ese hábito tan común podría estar influyendo más de lo que parece en la calidad del descanso.
Dormir bien se ha convertido casi en un lujo para muchísima gente y, aunque el estrés o las preocupaciones suelen llevarse toda la culpa, hay costumbres diarias que también pueden alterar el sueño sin que apenas nos demos cuenta. Entre ellas aparece el chocolate, especialmente el más rico en cacao, que aunque tiene beneficios interesantes para la salud, también contiene sustancias estimulantes que pueden hacer más difícil conciliar el sueño o descansar profundamente.
3Los beneficios que puede tener cuando se consume bien
Eso sí, el chocolate no es un enemigo y tampoco hace falta eliminarlo de la alimentación. De hecho, el cacao aporta antioxidantes y flavonoides que se relacionan con beneficios para la salud cardiovascular, la circulación sanguínea y algunas funciones cognitivas. Además, favorece la producción de serotonina y dopamina, sustancias relacionadas con el bienestar y el buen estado de ánimo.
La clave está más en el momento y la cantidad que en el alimento en sí, porque los especialistas suelen recomendar consumirlo varias horas antes de acostarse, preferiblemente durante la tarde y no justo antes de dormir. Así se puede disfrutar de sus beneficios sin aumentar las posibilidades de pasar una noche dando vueltas en la cama o despertándose más veces de lo habitual.
