Zelenski exige membresía plena en la UE y rechaza la asociación ‘injusta’ de Merz

El presidente ucraniano envía una carta a Von der Leyen y Costa descartando el 'estatuto de asociado' que propuso Berlín. La salida de Orbán del poder en Hungría despeja el camino para un nuevo debate sobre la ampliación.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha enviado una carta a la Comisión Europea y al Consejo Europeo en la que rechaza de plano el ‘estatuto de asociación’ propuesto por el canciller alemán Friedrich Merz y exige la membresía plena en la UE. La misiva, a la que ha tenido acceso Reuters, califica de ‘injusta’ cualquier solución que deje a Ucrania sin voz en la toma de decisiones del bloque.

La carta, remitida también al presidente chipriota Nikos Christodoulides —que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo—, llega en un momento delicado para la ampliación de la UE. Hace apenas una semana, Merz había enviado una propuesta a Bruselas para crear un estatus de ‘miembro asociado’ para Ucrania, una figura jurídica inexistente en los Tratados que brindaría a Kiev acceso a programas y fondos europeos, así como representación sin derecho a voto en las instituciones.

La propuesta de Merz: un estatus intermedio sin precedentes

El plan del canciller alemán reconocía las reticencias de varios Estados miembros —especialmente de su propio país y de Francia— a acelerar la adhesión de Ucrania. La oferta pretendía mantener al país en la órbita europea sin desencadenar una revisión inmediata de los presupuestos y las políticas de cohesión, un debate que muchos gobiernos temen. Sin embargo, la propuesta no ha encontrado eco en Kiev.

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Ucrania obtuvo el estatus de candidato en 2022 y, desde entonces, ha presionado para que la integración sea plena y rápida. Zelenski ha fijado 2027 como horizonte, una fecha que la mayoría de las capitales consideran irreal. Pero la carta enviada este sábado añade un argumento nuevo: la salida del poder de Viktor Orbán en Hungría, cuyo partido perdió las elecciones, elimina al líder que más abiertamente se oponía a la adhesión ucraniana.

La carta de Zelenski: ‘sin voz, la UE es injusta’

asociación UE

En el texto, Zelenski se muestra tajante: ‘Sería injusto que Ucrania esté presente en la Unión Europea, pero se quede sin voz’. Según Reuters, el presidente insiste en que ‘ha llegado el momento de avanzar hacia la membresía de forma plena y significativa’, y recuerda que su país ‘defiende’ al continente. La frase no es menor: en la lógica de la guerra, Kiev reclama el derecho a sentarse en la mesa como un igual por la sangre derramada.

La Unión Europea, sin embargo, sigue funcionando bajo la regla de la unanimidad: un solo país puede bloquear la adhesión. La salida de Orbán, no es garantía de un camino despejado; Austria, Eslovaquia o los Países Bajos también mantienen reservas. Pero la oferta de un estatus intermedio que Merz impulsa ha quedado herida de muerte. ‘Para Zelenski, la asociación suponía un limbo diplomático sin fecha de caducidad’, explican fuentes diplomáticas a Moncloa.com.

La propuesta de Merz reconocía una evidencia: Ucrania aún no está lista para la membresía. Zelenski replica con una verdad más incómoda: quizá sea la UE quien no esté preparada para Ucrania.

Equilibrio de Poder

El movimiento de Zelenski coloca a la Comisión Europea en una encrucijada. La presidenta Ursula von der Leyen ha sido una firme defensora del camino europeo de Ucrania, pero dentro del Colegio de Comisarios y entre los Estados miembros crece el escepticismo sobre la capacidad de la UE para absorber un país en guerra y con una economía tan dependiente de la ayuda externa.

Para Washington, la perspectiva de una Ucrania plenamente integrada en la UE no es una prioridad estratégica inmediata —la administración Trump sigue centrada en el Indo-Pacífico—, pero sí lo es para Moscú, que interpreta cualquier avance en la integración euroatlántica como una amenaza existencial. El Kremlin, de hecho, ha condicionado cualquier negociación de paz al abandono de las aspiraciones de Kiev a la OTAN y a la UE.

España, por su parte, ha sido tradicionalmente partidaria de la ampliación, pero el coste de la adhesión ucraniana amenaza con reconfigurar los fondos que han beneficiado a regiones mediterráneas y del este de Europa. La agricultura ucraniana, que compite directamente con la española en productos como el cereal, podría tensionar las relaciones comerciales. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores consultadas por Moncloa.com admiten que Madrid prefiere ‘un proceso ordenado’, pero la presión de los países bálticos y de Polonia podría arrastrar a Moncloa a posiciones más favorables a una vía rápida.

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A largo plazo, el envite de Zelenski acelera un debate que la UE no puede posponer: la reforma institucional necesaria para absorber a nuevos miembros sin que el bloque se convierta en ingobernable. El estatus de asociado era un apaño; la negativa de Kiev lo convierte en papel mojado y obliga a Bruselas a tomar una decisión sin atajos.

La carta de Zelenski no garantiza la membresía, pero sí logra algo que ningún otro candidato había conseguido: forzar a la UE a definir qué quiere ser cuando termine la guerra. La próxima cumbre del Consejo Europeo, prevista para finales de junio, será el primer test de hasta dónde está dispuesto a ceder el club comunitario.