El absentismo laboral se ha convertido en una autĆ©ntica sangrĆa para la economĆa espaƱola, alcanzando cifras que obligan a una intervención urgente. Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del Partido Popular, ha lanzado un mensaje contundente durante su intervención en Telecinco: es imprescindible que Gobierno, comunidades autónomas y agentes sociales cierren filas para acordar medidas que frenen el absentismo fraudulento. El objetivo, segĆŗn Bravo, es claro y doble: āTenemos que proteger a los que trabajan y a los que estĆ”n enfermosā, evitando que un uso indebido del sistema termine perjudicando la viabilidad de las empresas y la equidad entre los trabajadores.
La situación, lejos de mejorar, ha experimentado un crecimiento exponencial en el Ćŗltimo lustro. Mientras que en 2018 el coste derivado de estas ausencias para las arcas pĆŗblicas y las empresas se situaba en unos alarmantes 14.000 millones de euros, las proyecciones para el aƱo 2025 disparan esta cifra hasta los 33.000 millones de euros. Este volumen económico equivale, ni mĆ”s ni menos, a la mitad del presupuesto destinado a Educación en todo el paĆs o al presupuesto Ćntegro de la Comunidad de Madrid. Ante estos nĆŗmeros, Bravo insiste en que la gravedad del asunto exige una āreflexiónā profunda y una respuesta coordinada que no admita mĆ”s dilaciones.

Inacción gubernamental y el peso del fraude en el sistema
El vicesecretario de Hacienda ha reprochado al Ejecutivo central su falta de determinación, recordando que el propio Gobierno identificó el absentismo en 2024 como un problema crĆtico para la estabilidad económica nacional. A pesar de los anuncios sobre la creación de mesas de trabajo, observatorios y el desarrollo de un real decreto especĆfico para atajar esta lacra, la realidad se impone: la inacción ha sido la tónica dominante. Juan Bravo advierte que āobviar que tambiĆ©n hay una parte de fraude, es no querer ver la realidadā, una postura que, a su juicio, impide aplicar soluciones efectivas que diferencien entre la patologĆa real y el uso ilegĆtimo de las bajas mĆ©dicas.
Para el dirigente popular, no se debe caer en la trampa de cuestionar a la inmensa mayorĆa de la plantilla. De hecho, ha recordado que ātres de cada cuatro trabajadores no faltó ni un solo dĆa a trabajarā, subrayando que el sistema debe proteger precisamente a este colectivo cumplidor y a quienes sufren dolencias legĆtimas. No obstante, los datos estadĆsticos son irrefutables y apuntan a una concentración anómala de las bajas: el 50% de la totalidad de las ausencias estĆ”n focalizadas en apenas un 10% de los trabajadores, un hecho que, segĆŗn Bravo, evidencia ādesequilibriosā sobre los que es necesario actuar con firmeza y transparencia administrativa.

El modelo de gestión como clave para la recuperación
Ante este escenario, Juan Bravo propone importar experiencias de Ć©xito que ya han demostrado su eficacia en la gestión de recursos humanos. Como ejemplo, destaca la etapa de Alberto Núñez Feijóo al frente de Correos, donde se logró reducir el absentismo a la mitad mediante acuerdos dialogados y consensuados con la representación sindical. āEse modelo puede extenderse al conjunto del paĆsā, asegura el vicesecretario, quien aboga por un enfoque constructivo que combine la interoperabilidad de las bases de datos para realizar un seguimiento mĆ©dico mĆ”s preciso con la posibilidad de impulsar una reincorporación parcial y progresiva.
Esta fórmula de regreso al puesto, āconforme a lo que vaya diciendo el mĆ©dicoā, facilitarĆa la recuperación del empleado sin desvincularlo totalmente de su actividad profesional. AdemĆ”s, la propuesta popular pone el foco en las lesiones musculoesquelĆ©ticas, las mĆ”s comunes en el entorno laboral. Bravo propone priorizar los tratamientos para estas dolencias, lo que permitirĆa acelerar la recuperación de los afectados y aliviarĆa el āsobresfuerzo en su dĆa a dĆaā que deben asumir los compaƱeros que cubren las vacantes generadas por las ausencias prolongadas.
Un acuerdo complementario entre protección y control
El Partido Popular insiste en que el propósito de esta ofensiva no es, bajo ningĆŗn concepto, generar confrontación entre trabajadores y empresas, sino fortalecer el diĆ”logo social necesario para construir un marco de convivencia laboral mĆ”s robusto. La obligación de cualquier administración responsable es ādar la mejor respuesta a aquel que enfermaā, una premisa que rechaza cualquier planteamiento que pueda perjudicar a quienes realmente precisan de una incapacidad temporal para sanar.
En conclusión, el enfoque del equipo de Feijóo se basa en la convicción de que la lucha contra el fraude y la protección social son pilares que āno son incompatiblesā, sino complementarios. Solo mediante una gestión eficiente que identifique las causas reales de la siniestralidad y el absentismo, EspaƱa podrĆ” mitigar un coste insostenible que actualmente lastra la competitividad del tejido productivo nacional. El reto estĆ” servido: convertir el consenso en un escudo real contra los abusos, sin perder la empatĆa con quienes atraviesan un proceso de enfermedad real.

