PP valenciano: la gestora de Pérez Llorca resiste la presión de Camps para convocar el congreso

Camps exige un congreso regional asegurando que tiene el 80% de apoyos, pero Génova y la gestora de Pérez Llorca apuestan por prorrogar la dirección interina hasta septiembre. La lucha por el liderazgo del PP valenciano se recrudece con una encuesta encargada por el expresident q

La gestora del PP valenciano, encabezada por Juanfran Pérez Llorca, mantendrá la dirección del partido a pesar de la exigencia de Francisco Camps de convocar un congreso regional inmediato.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Francisco Camps ha exigido la convocatoria inmediata de un congreso del PPCV y asegura contar con el 80% de los compromisarios.
  • ¿Quién está detrás? La gestora liderada por Juanfran Pérez Llorca, con el respaldo de Génova (Alberto Núñez Feijóo), prorrogará su mandato pese a la fecha límite de la próxima semana.
  • ¿Qué impacto tiene? La pugna interna amenaza con desestabilizar al PP valenciano en plena precampaña de unas posibles elecciones generales anticipadas.

La gestora que no caduca y el congreso que Camps exige

La gestora del PPCV se constituyó hace seis meses, tras la dimisión de Carlos Mazón y con el encargo de pilotar la transición hasta un congreso regional. Sin embargo, fuentes del partido confirman que la dirección, a punto de expirar la próxima semana, será prorrogada. Camps, en rueda de prensa, ha recordado que los estatutos del partido obligan a celebrar el cónclave y ha lanzado un órdago a Feijóo: “El Partido Popular de España no puede dejar al PP de la Comunidad Valenciana sin estructura y sin nadie que lo dirija. Va a haber congreso seguro”.

El expresident de la Generalitat Valenciana —cargo que ahora ocupa Llorca— ha insistido en que él no desea ser nominado a dedo, sino que sean los militantes quienes elijan. “Yo quiero que haya un congreso regional, yo no quiero ser nominado candidato a la Presidencia de la Generalitat”, ha deslizado, con un mensaje claramente dirigido a sus compañeros de partido. “¿Hay alguien que teme a los militantes? ¿Hay alguien que cree que no tiene el apoyo de sus compañeros del PP?”, ha preguntado con evidente intención.

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La respuesta de Juanfran Pérez Llorca no ha tardado. El actual presidente del Consell ha reiterado que está “centrado en trabajar por los valencianos” y ha subrayado que su legitimidad proviene del encargo de Feijóo y de la mayoría absoluta en las Corts Valencianes. “No hay ningún gesto más grande que pueda hacer el presidente de tu partido que cuando te pide que seas presidente de la Generalitat”, ha afirmado.

Mientras, en Génova reina la calma tensa. La estrategia del líder nacional pasa por evitar cualquier fractura interna antes de un posible adelanto electoral. Por eso, la dirección nacional ha decidido aplazar la decisión sobre la candidatura autonómica hasta septiembre, momento en que podría nombrar directamente al aspirante sin necesidad de un congreso que abriría una guerra de poder.

La pugna entre Camps y Llorca es la última expresión de una guerra interna que se remonta a la caída del expresident en 2011.

La encuesta de Camps y el dilema de Génova

Como parte de su particular campaña, Francisco Camps ha presentado la tercera encuesta pagada de su bolsillo. El sondeo le otorga un 49,1% de la intención de voto como candidato del PP a la Generalitat, por delante del 41,7% que obtendría Pérez Llorca y del 29,4% de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. Las cifras, sin aval de una empresa demoscópica reconocida, refuerzan su relato de que es el líder natural del centro-derecha valenciano.

La dirección nacional, sin embargo, no se deja arrastrar. Este jueves, el secretario general del PP, Miguel Tellado, acudirá a Valencia para presentar a Llorca en el Fórum Europa Tribuna Mediterránea, un acto que los populares interpretan como un espaldarazo implícito sin que haya confirmación oficial de candidatura. En el entorno del president se respira tranquilidad, a pesar del ruido mediático generado por Camps.

El Escenario Valenciano

La batalla por el control del PP valenciano refleja las tensiones no resueltas de un partido que gobernó la Generalitat durante dos décadas con Francisco Camps al timón y que ahora, bajo la pátina de estabilidad de Llorca, no ha terminado de enterrar los viejos liderazgos. La gestora se impone como solución temporal, pero la reclamación de un congreso mantiene viva la fractura entre el legado del expresident y la línea oficial de Génova. La oposición de PSPV y Compromís observa cómo el principal partido del cap i casal se desgasta en una guerra civil de baja intensidad.

En clave nacional, Alberto Núñez Feijóo sabe que cualquier cisma en el PP valenciano puede enturbiar su hoja de ruta hacia unas elecciones generales anticipadas. La historia reciente ofrece lecciones duras: la salida de Camps en 2011, salpicado por el caso Gürtel, inauguró una etapa de inestabilidad que el partido tardó casi una década en superar. Ahora, Feijóo apuesta por el candidato que le da mayorías —Llorca— y por un calendario que minimice el ruido. El próximo otoño será decisivo: si la presión de Camps se mantiene, el congreso podría forzarse, aunque con el riesgo de abrir una herida difícil de cerrar.

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La proyección inmediata pasa por la prórroga de la gestora en los próximos días y la comparecencia de Tellado este jueves. A medio plazo, si no hay convocatoria de congreso, Camps podría aumentar la presión con más actos públicos y más sondeos, mientras Llorca se aferra a su gestión al frente del Consell. El verdadero termómetro estará en la capacidad del PP valenciano de mantener la cohesión de cara a las urnas.

Ficha del Caso

  • El caso: La lucha por el liderazgo del PP en la Comunitat Valenciana enfrenta a Francisco Camps, expresident de la Generalitat, con el actual jefe del Consell, Juanfran Pérez Llorca, apoyado por Génova.
  • Datos importantes: Camps exige congreso regional, afirma tener el 80% de compromisarios; la gestora actual se prorroga pese a caducar la próxima semana; encuesta pagada por Camps le da 49,1% de intención de voto frente al 41,7% de Llorca.
  • Resumen: El pulso amenaza la estabilidad del PP valenciano ante unas posibles generales, mientras Feijóo aplaza cualquier decisión hasta septiembre y apuesta por la continuidad de la gestora.