Madrid estrena la exposición ‘Yo fui a EGB’: un viaje nostálgico a los 70 y 80

La muestra reúne cientos de objetos que marcaron la EGB: desde cuadernos Rubio hasta el videoclub del barrio. Abierta y gratuita hasta el 30 de agosto en Conde Duque.

Los que crecieron con la EGB tienen desde hoy una cita con su infancia en el centro cultural Conde Duque. La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha inaugurado esta mañana la exposición Yo fui a EGB, una muestra gratuita que propone un recorrido por los recuerdos de varias generaciones a través de los objetos que marcaron toda una época.

La exposición, integrada en la programación de Veranos de la Villa, reúne cientos de piezas relacionadas con la vida cotidiana de quienes pasaron por la Educación General Básica. Recrea habitaciones, despliega cuadernos Rubio, rescata los programas de televisión, las colonias y hasta los productos del súper de entonces. El visitante se reencuentra con personajes como la profe de tercero, el dependiente del videoclub del barrio o, incluso, Espinete. El recorrido dura aproximadamente una hora y media y el acceso es libre hasta completar el el aforo.

Un aula de los 80, videoclubs y los olores de la merienda

La Sala 1 de Conde Duque se ha transformado en una máquina del tiempo. Las recreaciones no son solo vitrinas: hay un aula completa con pupitres de madera y mapas desplegables, la estantería del videoclub con carátulas de VHS y una cocina que huele a Cola Cao y a pan con nocilla. ‘Queríamos que el visitante no solo viera, sino que se sintiera dentro’, explicó la delegada durante la inauguración. La muestra puede visitarse de martes a sábado, de 10:00 a 14:00 horas y de 17:30 a 20:00 h; los domingos y festivos, de 10:30 a 13:30 h. Permanece cerrada los lunes.

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La selección de objetos es minuciosa: álbumes de cromos de la Liga de fútbol, las primeras consolas, discos de vinilo de los Pecos o Mecano y hasta el cabezudo de Espinete que asomaba en Barrio Sésamo. Más de una década de trabajo de la comunidad de Yo fui a EGB ha permitido reunir este archivo sentimental que hoy se expone de forma ordenada.

De una página de Facebook a llenar Conde Duque: el fenómeno ‘Yo fui a EGB’

Nacido en 2010 como una modesta página en Facebook, Yo fui a EGB aglutinó en pocos años a millones de seguidores que compartían recuerdos de su infancia entre los años 70 y 90. El proyecto se expandió a uno de los blogs más leídos del país, libros superventas, giras teatrales y ahora exposiciones que recorren España. En Madrid, la cita es hasta el 30 de agosto y con entrada gratuita, un formato que democratiza el acceso y que ya ha provocado largas colas en otras ciudades.

La nostalgia generacional que ahora, llena salas tiene también una lectura económica: el turismo de la memoria mueve a un público que busca experiencias compartidas con sus hijos y nietos. ‘Es una propuesta intergeneracional que invita a los jóvenes a conocer la infancia de sus padres’, señalaron desde la organización.

La nostalgia ya no es solo un sentimiento; en Madrid se ha convertido en un motor de ocio accesible y multigeneracional.

Por qué la nostalgia es un plan de verano que triunfa en Madrid

La capital ha integrado con éxito el tirón de la memoria en las últimas temporadas. Exposiciones como ‘Madrid, años 80. La movida‘ en el mismo Conde Duque o las recreaciones de series míticas en Matadero demostraron que el público madrileño responde a este tipo de oferta. La diferencia aquí es que Yo fui a EGB no se limita a una estética concreta: abarca tres décadas y toca a quienes ahora tienen entre 40 y 60 años, el segmento que más consume ocio cultural en familia.

El hecho de que sea gratuita y se enmarque en Veranos de la Villa también explica parte del entusiasmo. La programación estival del Ayuntamiento ha apostado por unir cultura y calor con propuestas que, como esta, no exigen entrada previa y abren también los fines de semana. Una combinación que, si el aforo responde, podría llevar la muestra a otros distritos o incluso prorrogarse, aunque por ahora la fecha de cierre es firme: 30 de agosto.

Para quienes quieran revivir su EGB o descubrir por qué su padre aún tararea las canciones de Parchís, la cita está clara: Conde Duque, hasta finales de agosto. De hecho, la expectación ya se ha disparado en redes sociales, donde la cuenta oficial de la exposición ha duplicado sus menciones en las primeras horas. Si el éxito de otras paradas se repite, Madrid podría sumar un nuevo clásico de verano.

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