El petróleo se dispara un 6% y las bolsas europeas se desploman tras romper Trump el alto el fuego con Irán

La ruptura del alto el fuego con Irán por parte de Donald Trump dispara el crudo más de un 6% y provoca un desplome generalizado en las plazas europeas. El Ibex 35, uno de los índices más castigados, cede más de un 2% y los futuros de Wall Street también retroceden.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El precio del petróleo Brent ha subido más de un 6% hasta los 78,79 dólares por barril, tras la ruptura del alto el fuego con Irán por parte de Donald Trump y nuevos ataques estadounidenses.
  • ¿Quién está detrás? El presidente de EEUU, Donald Trump, desde la cumbre de la OTAN en Ankara, ha declarado terminado el memorando con Irán. El Mando Central estadounidense ha atacado más de 80 objetivos.
  • ¿Qué impacto tiene? Las bolsas europeas caen con fuerza: el Ibex 35 pierde más de un 2% y se convierte en uno de los índices más castigados. España, gran importadora de crudo, sufre la mayor exposición al riesgo energético.

El precio del crudo ha registrado este miércoles una subida superior al 6% y ha alcanzado máximos de dos semanas, después de que Donald Trump diera por terminado el alto el fuego provisional con Irán. Una oleada de ataques estadounidenses sobre más de 80 objetivos en territorio iraní ha reavivado los temores a un nuevo conflicto militar que amenaza el suministro petrolero a través del estratégico estrecho de Ormuz.

Preguntado en la cumbre de la OTAN en Ankara si el memorando de entendimiento con Irán seguía vigente, Trump afirmó: ‘Para mí se ha acabado, no quiero tratar con ellos’. El Mando Central de EEUU detalló que sus fuerzas golpearon redes de mando y control, instalaciones de radar costero y capacidades de misiles antibuque, entre otros blancos, y Washington revocó la exención que permitía a Irán reanudar las exportaciones de crudo.

El Brent de referencia internacional se disparó hasta los 78,79 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense WTI superó los 74,88 dólares. Ambos contratos habían cotizado en mínimos recientes, en niveles similares a los previos al inicio de la guerra a finales de febrero, pero la nueva escalada tensiona un mercado que ya descontaba una cierta distensión.

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Mercados en rojo: crudo disparado y plazas a la baja

En la negociación bursátil, el DAX alemán cedía más de un 2,2%, el FTSE 100 de Londres perdía un 1,5% y el CAC 40 francés se dejaba más del 2%. Los futuros sobre los principales índices de Wall Street también retrocedían alrededor de un 1% a media mañana, ampliando el rojo al otro lado del Atlántico.

En Asia, el Nikkei 225 de Tokio cedió un 2,1% hasta los 66.819 puntos, y el Kospi surcoreano se derrumbó un 5,4% hasta 7.246 puntos, arrastrado por la corrección de los valores tecnológicos ligados a la inteligencia artificial, como Samsung Electronics y SK Hynix. La sangría en el sector de semiconductores, que ya había mostrado debilidad en sesiones previas, se agudizó con el nuevo foco de incertidumbre geopolítica.

El Ibex 35, el más castigado: España sufre el golpe energético

El Ibex 35 lideró las pérdidas entre los grandes índices europeos, con una caída que superó el 2% en los compases iniciales. La exposición de la economía española a las importaciones de hidrocarburos la convierte en especialmente sensible a cualquier repunte del crudo. Repsol, por su condición de empresa energética integrada, logró contenerse, pero los valores turísticos y las aerolíneas —como IAG— sufrieron un castigo acusado ante el temor a un encarecimiento del combustible.

Cada escalada militar en Oriente Próximo sacude el mercado del crudo, y España, como importador neto, recibe el primer golpe antes que sus socios europeos.

bolsas caen

El Eje del Poder Europeo: dependencia energética y el reto del BCE

El estallido de tensión con Irán no es un episodio aislado. Desde la invasión de Ucrania y la crisis energética de 2022, la Unión Europea ha aprendido la fragilidad de sus cadenas de suministro, pero el paso del crudo sigue siendo el talón de Aquiles de varias economías. Ahora, el movimiento de Trump pone a prueba la resiliencia del bloque, justo cuando los bancos centrales intentan lograr un aterrizaje suave para las economías.

Para España, el impacto se traduce en tres frentes: encarecimiento de la factura energética, presión alcista sobre la inflación y un lastre adicional sobre los Presupuestos Generales del Estado, que aún arrastran las consecuencias de las ayudas desplegadas durante la guerra. Aunque las reservas estratégicas garantizan el suministro a corto plazo, un barril por encima de los 80 dólares de forma sostenida puede elevar el IPC hasta tres décimas, según estimaciones del Banco de España recogidas en informes anteriores.

Alemania e Italia, con fuerte base industrial, también se resienten, pero cuentan con un mayor margen de maniobra fiscal. Francia, sin embargo, comparte con España la dependencia de las importaciones de hidrocarburos, aunque su mix nuclear la protege parcialmente. En el tablero europeo, el verdadero pulso se libra en el Banco Central Europeo, que ve cómo un repunte inflacionista vinculado al petróleo podría retrasar los próximos recortes de tipos, los mismos que el Gobierno de Sánchez necesita para aliviar la carga financiera de la deuda. La lucha contra la inflación no ha terminado, y el factor geopolítico se ha convertido en el mayor enemigo.

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En este contexto, la próxima reunión del Consejo de Gobierno del BCE el 23 de julio adquiere una relevancia añadida. Las señales que lleguen entonces marcarán el rumbo de los tipos de interés en la Eurozona para la segunda mitad del año, con España pidiendo una bajada que ahora parece más lejana.

La cumbre de la OTAN en Ankara ha servido de altavoz para Trump, pero la lectura para Bruselas es clara: la inestabilidad en Oriente Próximo sigue siendo un vector de riesgo sistémico para la economía europea. Mientras el crudo siga subiendo, los mercados seguirán castigando a las plazas que más dependen de él.