Fuente Obejuna, en la provincia de Córdoba, es ya el municipio con la vivienda más barata de España: 369 euros el metro cuadrado.
El último informe trimestral del portal inmobiliario Idealista confirma que la localidad cordobesa encabeza el ranking de precios más bajos del país en un momento en que la media nacional ha alcanzado los 2.823 euros/m², un máximo histórico que supone un repunte interanual del 15,8%.
Solo otra población española consigue situarse por debajo de la barrera de los 400 euros. Se trata de Pedro Muñoz (Ciudad Real), donde el metro cuadrado se queda en 377 euros. Por encima de esa cifra aparecen Bembibre (León) con 441 euros y Vilamarín (Ourense) con 450, todas ellas a una distancia sideral de las grandes capitales.
El dato más elocuente es el abismo que separa a Fuente Obejuna de la realidad media andaluza. Comprar una vivienda en este rincón de Córdoba resulta un 87,4 % más barato que el precio medio de la comunidad autónoma, la diferencia más acusada de todo el listado nacional.
El ranking confirma el peso de Andalucía en el mapa de la vivienda asequible. Otras localidades de la región repiten en los puestos más económicos: Quesada (Jaén) marca un contraste del 84 % respecto a la media andaluza, mientras que Penarroya-Pueblonuevo (Córdoba) y Villanueva del Arzobispo (Jaén) se quedan en un 83,3 % cada una. Por encima de los 500 euros aparecen El Carpio (Córdoba), con 536 euros/m², y Mancha Real (Jaén), que cierra la lista de los 25 más asequibles con 556 euros.
Fuente Obejuna rompe todos los esquemas: un piso de 90 metros cuadrados cuesta poco más de 33.000 euros, menos de la mitad de lo que valdría ese mismo inmueble en cualquier otra provincia andaluza.
La radiografía de una España que se mueve a dos velocidades
El estallido del precio de la vivienda en los grandes mercados —Málaga, Madrid o Barcelona siguen al alza, aunque con un ritmo algo más contenido— contrasta con la estabilidad extrema de zonas rurales que buscan comprador. La media nacional de 2.823 euros dibuja un país muy distinto al que se respira en Fuente Obejuna o en Pedro Muñoz.
En Córdoba, el precio medio se sitúa en torno a los 1.200 euros el metro cuadrado, casi cuatro veces por encima del dato de Fuente Obejuna. La combinación de baja demanda, pérdida de población y escasa actividad económica explica que estos municipios ofrezcan la entrada más asequible al mercado de la vivienda en todo el país.
La Lectura Andaluza
El informe de Idealista pone sobre la mesa un perfil de Andalucía que a menudo queda oculto tras el brillo del litoral. Mientras la Costa del Sol y las capitales se encarecen a ritmo de dos dígitos, la Andalucía interior mantiene precios de suelo con los que muchas familias sí pueden empezar un proyecto de vida. Ahí está la clave de proximidad para miles de jóvenes andaluces que hoy ni se plantean comprar en su pueblo de origen: por 33.000 euros, el importe de la entrada de un piso medio en la periferia de Málaga, en Fuente Obejuna se adquiere una vivienda completa.
El fenómeno tiene también una lectura demográfica. Municipios como Fuente Obejuna, Quesada o Peñarroya-Pueblonuevo perdieron población durante la última década, y en algunos casos la vivienda vacía se acumula. Sin embargo, la extensión del teletrabajo ha empezado a revalorizarlos de manera silenciosa: el coste cero de hipoteca, sumado a servicios básicos y una calidad de vida sin atascos, convierte a estos puntos en una oportunidad para quien puede trabajar a distancia. La proyección a corto plazo pasa por ver si esa demanda virtual se traduce en operaciones reales. El reto para la administración autonómica —que ya cuenta con programas de fomento del alquiler y de rehabilitación de vivienda rural— será acompañar ese interés con mejoras en conectividad y en dotación de servicios, de modo que la etiqueta de “el metro cuadrado más barato” se convierta en motor económico y no solo en un titular llamativo.
Queda por delante el segundo semestre de 2026, con una política de tipos que seguirá encareciendo las hipotecas en las zonas tensionadas. Andalucía vuelve a demostrar que sabe moverse entre dos aguas: el lujo internacional y el refugio de precios mínimos, un equilibrio que define el latido de su mercado inmobiliario.

