El pasado 6 de julio, Cuba volvió a quedarse a oscuras. Fue el tercer apagón nacional en lo que va de año, según confirmó la estatal Unión Eléctrica (UNE). El sistema se desconectó por completo, y la isla, de 9,6 millones de habitantes, sufrió un corte total. Las empresas españolas con intereses en la isla miran con alarma una crisis energética que no da tregua.
Indignómetro
Nivel de impacto para España: 8/10. La inestabilidad eléctrica golpea de lleno al turismo y a la energía, sectores donde España concentra una parte relevante de sus inversiones exteriores. Más de una veintena de hoteles españoles y varios proyectos de energías renovables dependen de un suministro que colapsa una y otra vez.
Qué ha pasado: el tercer gran apagón en seis meses
La UNE informó de “una desconexión total del sistema nacional de generación eléctrica” y abrió una investigación sobre las causas. El apagón no es un hecho aislado: es el octavo gran corte que sufre la isla desde finales de 2024 y el tercero de alcance nacional solo en 2026. La población vive racionamientos cada vez más duros: en algunos barrios de La Habana apenas reciben tres o cuatro horas diarias de electricidad, y en zonas rurales los cortes superan las setenta horas seguidas.
“Vivir así es una agonía”, declaraba Meyboll Font, una trabajadora autónoma de la capital. Un joven programador de una startup turística lo resumía con crudeza: “No tenemos wifi, no tenemos electricidad, no podemos trabajar”. Las protestas silenciosas reflejan un deterioro que la ONU ya califica de emergencia humanitaria, con escasez de alimentos, agua potable y medicamentos.
Por qué esto golpea a las empresas españolas
España mantiene una presencia inversora sólida en Cuba, sobre todo en turismo y energía. Cadenas como Meliá, Iberostar o Blue Diamond gestionan decenas de establecimientos que ahora sufren cancelaciones y caídas de reservas. Cada apagón dispara los costes operativos —generadores diésel, pérdida de alimentos, clientes insatisfechos— y deteriora la imagen de un destino que ya arrastra dificultades.
Pero el golpe no se queda en los hoteles. Empresas energéticas españolas han invertido en parques solares y proyectos de modernización de la red, confiando en un plan gubernamental que aspira a que la energía solar alcance el 10 % del mix. El problema es que, sin combustible para las centrales de respaldo y con una infraestructura construida en su mayoría en la era soviética, cualquier avance renovable queda en precario. La falta de electricidad fiable frena nuevos desembarcos y pone en riesgo los contratos ya firmados.
La combinación de bloqueo exterior y obsolescencia interior convierte cada apagón en una amenaza directa para los intereses empresariales españoles en Cuba.
El bloqueo que lo cambió todo
En enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump impuso un bloqueo de combustible que ha asfixiado aún más la logística energética cubana. Washington solo ha permitido la entrada de un petrolero desde entonces, de bandera rusa. La medida, acompañada de nuevas sanciones a empresas extranjeras que hagan negocios con el Estado cubano, ha llevado la crisis hasta un punto cercano al colapso.
Conviene recordar que los apagones no son nuevos en la isla, pero la velocidad con que se repiten desde el bloqueo es inédita. Antes, los cortes programados permitían cierta previsión; ahora, la desconexión total llega sin previo aviso y deja sin red a sectores enteros. España, como primer inversor europeo en Cuba, se encuentra en una encrucijada: mantener la apuesta o revisar los riesgos.
La diplomacia española sigue con atención el deterioro. Aunque el Gobierno ha defendido tradicionalmente los lazos económicos con la isla, la nueva realidad obliga a sopesar apoyos financieros y seguros de inversión. Mientras, en las calles de La Habana el ingenio reemplaza a la electricidad, y la paciencia se agota.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Cuba sufre su tercer apagón nacional en seis meses, agravado por el bloqueo petrolero estadounidense. La isla vive racionamientos extremos y la ONU advierte de una emergencia humanitaria.
- Datos importantes: El bloqueo, vigente desde enero de 2026, solo ha autorizado un petrolero ruso. El sistema eléctrico, basado en plantas soviéticas obsoletas, depende de un combustible cada vez más escaso.
- Resumen: La crisis golpea la imagen de Cuba como destino turístico y paraliza proyectos energéticos con participación española, amenazando inversiones y puestos de trabajo vinculados.

