Ana Pontón: la ley del concebido no nacido de Feijóo es una deriva ultra que ya se ensayó en Galicia

La líder del BNG acusa al PP de retroceder en derechos de las mujeres y señala que Galicia fue el laboratorio donde Feijóo aplicó esas políticas. El PSdeG carga contra la gestión sanitaria del PP tras 17 años en la Xunta.

Ana Pontón, portavoz nacional del BNG (Bloque Nacionalista Galego), ha acusado este martes al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, de impulsar una “deriva ultra y reaccionaria” con su propuesta de ley para reconocer al concebido no nacido con repercusión económica y social. La líder nacionalista ha recordado que esas políticas no son nuevas: “estas medidas regresivas no las inventó Ayuso, Feijóo ya las aplicó en Galicia”.

Un laboratorio regresivo con precedentes en Galicia

En declaraciones a los medios en Santiago de Compostela, Pontón ha subrayado que “si quieren realmente ayudar a las familias deberían ponerle freno al problema que está habiendo en materia de vivienda”. La líder del BNG ha acusado al Gobierno de la Xunta de Galicia (el ejecutivo autonómico) de hacer “propaganda y publicidad” pero escasos hechos. De hecho, ha denunciado que la Xunta devolvió 22 millones de euros al Gobierno central para construir escuelas infantiles, por no querer hacerlas públicas.

“Estas medidas regresivas no las inventó Ayuso, Feijóo ya las aplicó en Galicia”, ha asegurado Pontón, que ha señalado que el PP “no gobierna pensando ni en las familias ni en la infancia” y solo quiere “volver para atrás”. El PPdeG (Partido Popular de Galicia), por su parte, no ha respondido directamente a esas acusaciones, pero el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, cuando fue preguntado por la propuesta nacional, manifestó que “la necesidad se me escapa, pero seguro que la hay”.

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Sanidad gallega: ¿más derechos al óvulo que al paciente?

El debate sobre la propuesta de ley no tardó en colarse en el pleno del Parlamento de Galicia (la cámara legislativa autonómica, con 75 diputados) durante la tramitación de una modificación de la ley de 2022 para cubrir plazas de difícil cobertura en el Sergas (Servizo Galego de Saúde). Allí, el diputado del PSdeG (Partido Socialista de Galicia) Julio Torrado lanzó una frase que resume la crítica opositora: “Están por darle más derechos a un óvulo fecundado que a los pacientes”.

Torrado consideró que la propuesta del PP es un intento de “parchear mal lo que destrozaron” tras 17 años de gobiernos de Feijóo y Rueda, una década de recortes que el partido “aplaudía”. Lamentó, además, en gallego que la solución sea “a extensión dunha lei de 2022 que, por certo, xa se tramitou de urxencia daquela”. El diputado también ironizó con la situación de la sanidad gallega y advirtió al conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño (máximo responsable de la sanidad autonómica), que “si no innovan e invierten, me temo que la siguiente plaza de difícil cobertura va a ser la suya”.

Ana Pontón ha ligado la propuesta nacional del PP a una trayectoria de 17 años de políticas regresivas en Galicia, ensayadas primero en la comunidad para luego escalar a toda España.

El Laboratorio Gallego

La acusación de Pontón no es nueva. Galicia lleva 17 años bajo gobiernos del PPdeG, con mayorías absolutas desde 2009, y en ese tiempo ha servido como espacio de ensayo para políticas que luego el PP nacional ha incorporado a su programa. En materia de familia y derechos reproductivos, el ejecutivo de Feijóo ya impulsó líneas de ayuda al concebido no nacido y articuló discursos muy próximos a los que ahora se plantean para toda España. La propia tibieza de Rueda ante la propuesta de su jefe de filas puede interpretarse como un síntoma de que el PPdeG prefiere que el debate nacional se sitúe lejos de los problemas concretos que padece la sanidad gallega, una de las peor valoradas por los ciudadanos según el IGE (Instituto Galego de Estatística).

La lectura nacional es clara: Feijóo, aspirante a la Moncloa, proyecta un modelo conservador que ya ha testado en Galicia. El BNG, principal fuerza de oposición en el Parlamento gallego, se posiciona como el freno a esa deriva, mientras el PSdeG intenta capitalizar el malestar sanitario para erosionar al PP. En el Congreso, la ley del concebido no nacido encontrará una durísima oposición de las izquierdas, que exhibirán los datos gallegos como prueba de los riesgos de dar vía libre a esas políticas. La próxima sesión del Parlamento gallego abordará la reforma sanitaria con el informe del Consello de Contas, y en otoño se espera que el PP presente su propuesta de ley nacional, que pivotará inevitablemente sobre el ejemplo de la comunidad gallega, para bien o para mal.

Ficha del Caso

  • El caso: Ana Pontón vincula la ley del concebido no nacido de Feijóo con las políticas ya ensayadas en Galicia durante sus 17 años al frente de la Xunta. El PSdeG aprovecha el debate sanitario para criticar la gestión del PP.
  • Datos importantes: 22 millones de euros para escuelas infantiles devueltos por la Xunta; 17 años de gobierno del PP en Galicia; 75 diputados en el Parlamento; el Sergas enfrenta dificultades de cobertura.
  • Resumen: La polémica nacional sobre los derechos reproductivos se conecta con el historial gallego, donde el PP ha gobernado con mayoría absoluta y ha aplicado medidas conservadoras que la oposición califica de laboratorio para el resto de España.