EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo ha prometido este martes en Getxo respetar el Estatuto de Gernika y combatir el absentismo laboral como “cáncer” de la economía.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo (presidente del PP) ante el Círculo de Empresarios Vascos.
- ¿Qué impacto tiene? Refuerza el perfil foralista del PP en Euskadi frente a Vox y abre un choque con Sánchez, que replicó desde Ankara.
Alberto Núñez Feijóo ha desplegado este martes en Getxo (Vizcaya) un doble mensaje ante los empresarios vascos: respeto a las foralidades del País Vasco y una promesa de dureza contra el absentismo laboral que él mismo calificó de “cáncer”. El presidente del PP, en un almuerzo organizado por el Círculo de Empresarios Vascos, ha asegurado que su partido defenderá el Concierto Económico y el Estatuto de Gernika como prueba de compromiso constitucional, un gesto que refuerza la posición del PP vasco frente al PNV y subraya la distancia con Vox.
“Aquellos que dicen que quieren mucho a España, pero no están dispuestos a defender el Estado de las autonomías, ni los estatutos de las comunidades autónomas, ni las foralidades de esta comunidad junto con Navarra, no la quieren mucho”, ha afirmado Feijóo. La frase ha sido recibida con interés por directivos como José Antonio Jainaga (Talgo y Sidenor), Andrés Arizkorreta (CAF) o Rosa Carabel (Eroski), que mantienen estrechas relaciones institucionales con el PNV.
La identidad foralista del PP en Euskadi no es un matiz menor. El partido compite en ese territorio por un espacio social y electoral que el PNV de Aitor Esteban trata de monopolizar. Al abrazar sin complejos el Concierto y el Estatuto, Feijóo marca un perfil alejado de las posiciones centralistas de Vox y se presenta como un socio fiable para un tejido empresarial que valora la estabilidad institucional.
La batalla del absentismo: cifras y experiencia de gestión
Pero el segundo mensaje ha sido aún más contundente. Feijóo ha puesto cifras al drama del absentismo laboral: cada día faltan a sus puestos de trabajo 1,2 millones de empleados en España, cuando en 2018 eran 450.000. “Es algo que España no se puede permitir y que Euskadi tampoco”, ha advertido. El dato es especialmente doloroso para la industria vasca, que lidera las tasas con un casi 10% de absentismo, frente a la media nacional del 7,2% según Randstad.
El presidente popular ha recurrido a su propia experiencia para legitimar la propuesta. Como responsable del Insalud entre 1996 y 2000, ha recordado, aquel organismo era “una fábrica de bajas” y logró reducir el absentismo en Correos del 8% (con 6.000 bajas diarias) al 4% en tres años. “Este absentismo no se sostiene”, sentenció, señalando a una administración que permite a un trabajador no acudir sin justificación pero mantener sueldo y prestaciones.
La reacción de Moncloa no se ha hecho esperar. Desde Ankara, donde participa en la cumbre de la OTAN, Pedro Sánchez se ha colocado junto a “quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla”. La ministra de Sanidad, Mónica García (Sumar), secundó el mensaje, mientras Comisiones Obreras pedía preguntarse qué está enfermando a la sociedad. La réplica de Sánchez convierte el absentismo en un nuevo frente de desgaste entre el Gobierno y el PP.
La defensa de las foralidades y la ofensiva contra el absentismo responden a una estrategia de polo moderado, lejos de Vox y con ambición de gobernar también en el País Vasco.
El Eje del Poder Popular
La visita a Getxo es una pieza más en la estrategia de Génova para ocupar el espacio del centro-derecha también en territorio hostil. Feijóo sabe que sin ser aceptado por el empresariado vasco, el PP no tendrá opciones reales frente al PNV. Por eso, al comprometerse públicamente con las foralidades, envía un mensaje de pragmatismo institucional que contrasta con la rigidez de Vox y que busca aislar al Gobierno de Sánchez de una alianza tácita con los nacionalistas vascos.
El pulso territorial es evidente. Mientras Sánchez replica desde la OTAN, Feijóo consolida su alineamiento con los presidentes autonómicos del PP —especialmente con Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno— que ya aplican políticas de incentivo fiscal a la productividad. La crítica del PP al absentismo, además, conecta con las reclamaciones de la Confederación Empresarial Vasca y de la CEOE, que llevan meses denunciando el alza de las bajas injustificadas.
El riesgo inmediato para el PP es que la controversia sobre el absentismo le aleje de los sindicatos y de un electorado preocupado por la salud laboral. Sin embargo, Feijóo ha cuidado el discurso: no atacó a los trabajadores enfermos, sino a un sistema que tolera el fraude. Con esa distinción, Génova aspira a arrebatar al Gobierno la bandera de la productividad sin caer en el argumentario de Vox.
La próxima ventana crítica será la votación en el Congreso de cualquier iniciativa legislativa sobre inspección laboral o reforma de las mutuas. Hasta entonces, el choque discursivo seguirá alimentando la batalla entre Moncloa y el PP por el relato económico.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: “El PP defiende la Constitución y la competitividad; Sánchez justifica el absentismo”.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: Posible comisión de investigación en el Senado sobre el alza del absentismo, aún sin fecha.
