EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La consejera de Hacienda de Canarias, Matilde Asián, denunció ayer en el CPFF que la regla de gasto estatal del 4% asfixia las cuentas autonómicas.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno de Canarias, que acumula superávit y una deuda muy por debajo del límite, pero no puede destinar los ingresos crecientes a servicios públicos.
- ¿Qué impacto tiene? Miles de millones quedan bloqueados para sanidad, educación y políticas sociales mientras los ingresos fiscales de la comunidad crecen entre un 8% y un 9%.
La consejera de Hacienda del Gobierno de Canarias, Matilde Asián, lanzó ayer una advertencia en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF): la regla de gasto del 4% está asfixiando las cuentas autonómicas y exige una revisión inmediata.
El desajuste entre los ingresos y la regla de gasto
Los números no cuadran. Mientras la recaudación fiscal de las islas aumenta entre un 8% y un 9% anual, la regla de gasto —establecida en 2024 fija un techo del 4% para el crecimiento del gasto público. Esa diferencia obliga a la comunidad a acumular un excedente que no puede destinar a cubrir las necesidades de los canarios. “Esto significaría que tendríamos que sustraerles a los ciudadanos fondos que deberían ir destinados a políticas sociales, sanidad o educación para cumplir la regla de gasto”, explicó la consejera a la salida de la reunión, según el comunicado del Gobierno de Canarias.
Asián recordó que la postura del ejecutivo autonómico no ha variado desde que se introdujeron las nuevas reglas fiscales en 2024: “Hay una incoherencia entre la cuantificación numérica de la regla del gasto y los ingresos que se obtienen a través del sistema de financiación autonómico”. La brecha se ha vuelto estructural: los ingresos crecen al calor de la actividad económica y el Estado impide gastarlos.
Canarias no tiene deuda suficiente que justifique semejante corsé. La comunidad arrastra un endeudamiento que equivale a la mitad de la exigencia prevista para 2029, por lo que la norma carece de sentido en el archipiélago. “La regla de gasto tiene sentido cuando existe una deuda importante y es necesario amortizarla; pero en nuestro caso resulta incomprensible tener que utilizar el superávit a amortizar deuda”, insistió.
Una comunidad sin deuda y con superávit: la contradicción fiscal
La paradoja fiscal de las islas aflora cada reunión del CPFF. Mientras otras autonomías acumulan pasivos que superan el 30% del PIB regional, Canarias se mantiene en niveles de deuda mínimos. El superávit de la comunidad ha crecido sistemáticamente desde la pandemia, pero la regla de gasto lo convierte en una caja fuerte cerrada.
“La situación que tenemos en Canarias es clara. Tenemos que decidir inexorablemente satisfacer las necesidades de los canarios con los ingresos que tenemos y eso es lo que haremos, siempre respetando la disciplina fiscal en materia de equilibrio estructural y deuda, como establece la Constitución española”, afirmó la consejera. La advertencia deja poco margen a la interpretación: el Gobierno de Canarias piensa gastar lo que recauda, y si el Estado no flexibiliza la norma, el conflicto está servido.
Canarias no tiene deuda y su superávit crece; la regla de gasto se ha convertido en un castigo fiscal que impide atender las necesidades de los canarios.
El Pulso Territorial
El actual ejecutivo canario, sustentado por una coalición entre Coalición Canaria y el PSOE, ya ha trasladado en varias ocasiones su malestar con unas reglas fiscales que considera ajenas a la realidad insular. La llegada del nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, ha sido valorada positivamente por la consejera, que destaca una actitud más receptiva. Sin embargo, el margen de maniobra del Gobierno central es estrecho: cualquier flexibilización unilateral de la regla de gasto chocaría con el marco de estabilidad presupuestaria europeo.
La comunidad parte de una posición financiera saneada que pocas autonomías pueden exhibir. Mientras el conjunto de las comunidades autónomas españolas arrastra una deuda media cercana al 22% del PIB, Canarias apenas supera el 12%. Esa ventaja fiscal, unida al crecimiento de la recaudación, convierte la rigidez de la norma en un boomerang político: el ejecutivo regional no puede rentabilizar su buena gestión ante los ciudadanos. En las próximas semanas se espera que el CPFF vuelva a debatir posibles correcciones técnicas a la regla de gasto, aunque una reforma de fondo sigue sin estar sobre la mesa. El calendario electoral canario de 2027 añade presión: si el bloqueo se prolonga, los servicios públicos seguirán nutriéndose de unos ingresos cada vez mayores pero artificialmente limitados.
Ficha Autonómica
- El caso: El Gobierno de Canarias denuncia que la regla de gasto estatal del 4% le impide utilizar el superávit para sanidad, educación y políticas sociales, pese a que sus ingresos fiscales crecen al 8-9%.
- Datos importantes: La comunidad no tiene deuda significativa (la mitad de la exigencia para 2029) y acumula superávit desde la pandemia. La regla de gasto se fijó en 2024 y el CPFF la mantiene rígida.
- Resumen: La consejera Matilde Asián anunció que el ejecutivo canario gastará lo recaudado “inexorablemente”, mientras el nuevo ministro Arcadi España se muestra dialogante pero sin compromisos concretos. La próxima reunión del CPFF podría incluir el debate de ajustes técnicos, aunque una reforma profunda sigue lejos.

