La crisis de memoria RAM está redefiniendo el mercado de los teléfonos móviles de bajo coste. Según el último informe de Omdia, los costes de fabricación de memoria se han duplicado entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026, una escalada que amenaza directamente a los smartphones por debajo de los 400 dólares.
Claves de la operación
- El coste de la RAM casi se duplica en seis meses. La subida de precios de la memoria afecta sobre todo a los modelos de entrada, donde representa hasta la mitad del coste total del dispositivo.
- La oferta de móviles baratos se contraerá un 22% hasta 2027. Omdia prevé que los envíos de teléfonos de menos de 400 dólares caigan por la falta de rentabilidad, lo que reducirá el mercado global un 12% en 2026.
- Los consumidores retrasan la renovación y las marcas miran a la gama alta. Ante los precios al alza, los usuarios mantendrán sus terminales actuales, mientras los fabricantes se centran en los premium, donde el impacto del coste de memoria es menor.
La razón de fondo es un clásico desajuste entre oferta y demanda. La gran infraestructura de inteligencia artificial está absorbiendo volúmenes ingentes de memoria RAM, la misma que usan los smartphones para almacenar datos y mantener abiertas múltiples aplicaciones. El analista Zaker Li, de Omdia, confirma que el coste de fabricación de memoria casi se ha duplicado para los teléfonos de menos de 400 dólares, y ha subido más del 100% para los de gama superior. Sin embargo, en los dispositivos caros el porcentaje de coste sobre el precio final es mucho menor, lo que deja más margen a los fabricantes.
Los fabricantes chinos, en la línea de fuego
La escalada de precios golpea de lleno a las marcas que dominan el segmento de entrada: Oppo, Vivo, Honor, Xiaomi y Transsion. Estas compañías, que han basado su crecimiento en terminales asequibles, se ven ahora obligadas a subir precios. Pero, como señala Li, si los precios suben, los consumidores más sensibles al coste simplemente dejarán de comprar. El resultado: una demanda menguante que podría llevar a varias marcas a abandonar por completo el segmento de bajo coste.
Francisco Jeronimo, vicepresidente de Dispositivos de Consumo Mundiales en IDC, lo explicó con crudeza en el Mobile World Congress de Barcelona: «Si vendes un teléfono por 150 dólares y la mitad del coste es la memoria, ¿dónde está el margen? No tiene sentido seguir vendiendo ese producto». La cita refleja el dilema comercial que atraviesa el sector.
Cuando la mitad del coste de un móvil de 150 dólares se lo come la memoria RAM, el modelo de negocio de los fabricantes de bajo coste se quiebra.
Algunos fabricantes intentan compensar el encarecimiento de la memoria recortando en otros componentes —pantallas, sensores o módulos de radiofrecuencia—, pero el margen de maniobra es escaso. El analista Li advierte de que no hay suficiente espacio para mantener los precios actuales sin sacrificar calidad o rentabilidad.
¿Hasta cuándo durará la crisis? El horizonte es 2028
Las previsiones apuntan a una recuperación lenta. Jeronimo situó la resolución de la escasez de RAM «en el otoño de 2027 o principios de 2028», cuando la construcción de infraestructura de IA se ralentice y entren en producción nuevas fábricas de chips. Mientras tanto, los consumidores alargarán la vida útil de sus teléfonos actuales, según Dipanjan Chatterjee, vicepresidente y analista principal de Forrester.
Chatterjee sostiene que las marcas tendrán que atraer a los compradores con dispositivos no móviles o añadiendo más funciones a los teléfonos para convencerles de renovar. Por ahora, Omdia calcula que los envíos de terminales de más de 400 dólares crecerán un 5,7% en 2026, en línea con el patrón histórico de que los compradores premium resisten mejor las crisis económicas.

Lectura desde España: la despedida del low cost que transformó el mercado
En España, la era de los smartphones baratos ha sido decisiva en la última década. Marcas como Xiaomi, Honor o el propio Transsion —con sus firmas iTel y TECNO— coparon la gama de entrada y conquistaron a un consumidor que buscaba funcionalidad sin grandes desembolsos. Un eventual abandono de este segmento no solo reduciría las opciones: cambiaría las reglas de distribución y pondría presión sobre las operadoras tradicionales y los minoristas. Movistar, Orange y Vodafone tendrían que adaptar sus carteras de dispositivos a una oferta más cara, lo que podría desplazar parte de la demanda hacia el mercado de segunda mano o los dispositivos reacondicionados.
En Moncloa.com seguimos de cerca la evolución de esta crisis. Aunque el horizonte de 2028 ofrece una salida, el impacto sobre los consumidores de menor poder adquisitivo será inmediato y profundo. La rentabilidad de los fabricantes está en juego, pero también la inclusión digital de millones de usuarios que dependen de un móvil barato para conectarse al mundo. La próxima cita clave serán los resultados trimestrales de los gigantes chinos y los informes de Omdia e IDC, que confirmarán si la contracción del 22% se materializa. De momento, los chollos en el escaparate tecnológico escasearán. Adiós a los chollos.
Cosas que pasan en 2026. El plot twist nadie lo vio venir.

